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Copa Movistar 2014

Fue un partido muy emocionante, pero jugamos pésimo. Desde el regreso al torneo por la pausa por los partidos de la selección, no hemos podido ganar, vamos solo dos puntos de seis y ahora nos tocan dos partidos con los rivales de siempre, los más difíciles, en donde no importa quien viene bien o quien viene mal porque son partidos distintos. No quiero ser pesimista, pero estamos pasando una crisis en el momento más importante del año, en donde se define el Clausura y arrancan las semifinales. Desde el retorno al torneo teníamos 12 puntos por jugar y hasta ahora solo hemos ganado 2. El nivel del equipo sigue bajo y Ahmed (a quien he rebautizado como el “Terco” Ahmed en lugar de el “Turco”), sigue insistiendo por jugadores que no han demostrado nada con la celeste (no quiero decir nombres pero me refiero a Pereyra, Cossio, Revoredo y otros) y deja de lado a jugadores interesantes (como Da Silva, Manicero y otros).

Daniel Ahmed mandó al terreno del Alberto Gallardo a Diego Penny, una línea defensiva conformada por Renzo Revoredo y Alberto Rodriguez de centrales y Paolo De la Haza con Alexis Cossio en las bandas. Del medio para adelante estuvieron Jorge Cazulo, Josepmir Ballón, Carlos Lobatón, Horacio Calcaterra, Irven Ávila y César Pereyra. Entraron del banco Diego Manicero, Luiz Da Silva y Renzo Sheput.

Diego Penny (4): No tuvo responsabilidad en los goles pero aun así deja mucho que desear. No tuvo tantas situaciones en las que intervenir de manera importante, es por eso que es bajo su rendimiento porque le llegan poco y le hacen daño.

Renzo Revoredo (4): Mal partido de Revoredo porque fue a él al que le ganaron la espalda en el segundo gol de los rivales y siempre dejó dudas a la hora de disputarse las pelotas divididas.

Alberto Rodríguez (5): Sentimientos encontrados con su actuación porque fue el responsable del primer gol de los rivales ya que era su marca y también tuvo muchos errores que generaban pre infartos, pero luego compensó dejando ver al ‘Mudo’ de siempre y luego marcó el gol del empate.

Paolo De la Haza (4): Insistente por la banda derecha pero no le resultó tanto, sobre todo en el primer tiempo en donde no hizo nada. En el segundo estuvo más participativo y efectivo.

Alexis Cossio (3): Sigue en una muy mala racha ya que no le sale casi nada, pierde pelotas tontas y no sabe qué hacer con el balón, mientras que en defensa simplemente no tiene marca.

Jorge Cazulo (5): Metiendo bastante como siempre, pero afortunadamente no se desordenó y fue importante en la elaboración de juego de cara a la búsqueda del empate.

Josepmir Ballón (5): Tal vez viene siendo el mejor jugador del equipo en los que va de esta última parte del torneo. Siempre atento en la marca y colaborando en la elaboración de juego.

Carlos Lobatón (4): No fue una buena tarde del capitán. No es el mismo desde los partidos con la selección y su lesión muscular, y lo vimos en Pucallpa a pesar del golazo que hizo. Ahora hizo muy poco hasta que salió lesionado. Se esperan resultados pero no creo que llegue a jugar en Matute.

Horacio Calcaterra (5): Bien también, sobre todo en la marca pues en algunas jugadas se inmoló y dejó todo para recuperar las pelotas en contragolpes.

Irven Ávila (3): Su rendimiento viene siendo muy pero muy bajo. Ya no aporta mucho y comete errores tontos. Pareciera que está sin ganas y eso nos está costando porque si no está él, no tenemos quien la meta.

César Pereyra (2): Con todo respeto, le pido a este señor que se vaya de nuestro querido club. Nuevamente no hizo absolutamente nada, cuando le llegan las pelotas solo las intenta cubrir pero no da pase ni avanza. Salvo por los dos partidos en los que metió sus hat-trick, no ha hecho absolutamente nada más y yo prefiero a un jugador que meta un gol cada dos o tres partidos antes que uno que haga tres en un partido a inicios de año y tres a medio año y el resto del tiempo se la pase cobrando sueldo gratis.

Los Cambios:

Diego Manicero (4): Entró bien aunque no con los mismos resultados que en el partido en Pucallpa. Metió bastantes pelotas al área e intentó de larga distancia pero no le salieron bien. Pide más minutos pero ya nada se sabe, y si se va a fin de año habremos desperdiciado otro jugador (sí, otro).

Luiz Da Silva (5): Aquí está la otra cara de la moneda, el jugador que todos queremos ver. Entró, hizo el gol del empate momentáneo y luego sobre el final mandó una pelota al palo. Da Silva solo ha jugado 13 partidos en lo que va del año pero solo DOS como titular (sí, dos), pues en la mayoría solo entraba en los descuentos. Y lo peor de todo es que ya se le acaba su contrato a final de año y se va al PSV de Holanda, así que otro jugador que se desperdicia por dar oportunidad a delanteros extranjeros que valen el triple y hacen ni la mitad.

Renzo Sheput (4): Entró por Revoredo para generar más fútbol y lo hizo bien, generando mucho desde el tiro de esquina e incluso mandó un tremendo disparo de larga distancia que el arquero sacó a las justas.

Finalmente lo logramos, nos quedamos con el título del Apertura en la cara del rival. Sufrimos de más y hubiera sido genial coronar el título con una victoria pero no se pudo, pero bueno, lo importante es que se consiguió el título.

Daniel Ahmed mandó al terreno de Ate a Diego Penny, Matías Martínez, Alberto Rodríguez, Paolo De la Haza, Alexis Cossio, Jorge Cazulo, Josepmir Ballón, Carlos Lobatón, Horacio Calcaterra, Irven Ávila y Sergio Blanco.

Diego Penny (5): Realmente no tuvo muchas acciones de peligro en las que intervenir pero cuando le tocó lo hizo de manera correcta.

Matías Martínez (4): Deja algunas dudas pero tiene un buen juego aéreo, pero lamentablemente no marca la diferencia que debería al ser un extranjero.

Alberto Rodríguez (6): Para mí fue el mejor de la cancha. La forma que tiene de anticipar y de marcar a los rivales fue muy buena, así como el juego aéreo y la manera de no complicarse en las salidas.

Paolo De la Haza (4): Estuvo muy adelantado y eso generaba que la defensa estuviera más débil porque él paraba más metido en ataque. Pero fue por su banda desde donde se generó más peligro.

Alexis Cossio (3): Tuvo un mal partido realmente. La gente desde la tribuna hacía sentir su incomodidad de que esté en el equipo titular. Perdió muchas pelotas tontamente y siempre le ganaron por su banda.

Jorge Cazulo (5): Regular. Importante en la recuperación pero no tuvo la claridad para salir jugando bien porque a veces no sabía qué hacer con la pelota.

Josepmir Ballón (4): Regular también. No estuvo tan claro en las jugadas en las que se disputaba el balón. Además jugó medio lesionado por varios minutos del final.

Carlos Lobatón (5): Marca la diferencia como siempre, generando fútbol con sus buenos pases. Hubo uno increíble que le puso a Ávila y casi acaba en gol. Lo que se le critica es que busca mucho los lujos innecesariamente.

Horacio Calcaterra (4): No me gustó mucho su participación aunque tuvo algunas buenas intervenciones pero perdió muchas pelotas tontamente y también no estuvo claro en los pases.

Irven Ávila (5): Cuando la tiene es casi seguro que no la va a perder porque tiene una gran capacidad para retener el balón. Tuvo algunas claras pero no tuvo suerte.

Sergio Blanco (4): Estuvo bien tapado adelante pero él es el llamado a ser el referente del área pero Ávila le quita el protagonismo. Igual Blanco siempre se le ve metido y siempre buscando.

Los Cambios:

César Pereyra (3): Entró y nadie se explica por qué. No ha hecho nada para ganarse el derecho de entrar y cuando lo hace nos vuelve a dejar claro que no merece estar en el club.

Renzo Sheput (SP): Entró pocos minutos.

Josué Estrada (SP): Entró en los descuentos.

Para empezar, un afectuoso saludo a todos en este nuevo año 2015.

Como sabrán (si no lo sabían, pues ahora lo sabrán), desde este año formaré parte del staff de la página.

Comencemos…

Dicen que al campeón no se le discute, es verdad, pero sí se le puede analizar y sí se le puede comparar, o al menos se pueden comparar niveles de campeonatos y bueno, no profundizaré pero sí daré algunos ejemplos que pueden de alguna forma dilucidar mi opinión en cuanto al tema.

Definitivamente un título genera, aparte de alegría y euforia, un triunfalismo a veces infundado, otras veces no. Para muestra: el año pasado. Los hinchas de un equipo que acababa de salir campeón de un torneo muy mediocre futbolísticamente para mi gusto (nos incluyo por deficiencias en el juego en algunas partes del año 2013, a mi criterio, repito) creyeron que con su camiseta iban a poder ser campeones del mundo y como pudieron llevarse un campeonato en el cual nunca demostraron ser un equipo imponente y superior con autoridad, realmente pensaron que eran buenos, pero la verdad, nunca lo fueron. Pasa que ese año una baja de rendimiento comprensible (que es lo principal, quiero resaltar) no permitió que podamos disputar el título de aquel año. Yo apunto principalmente a la baja de rendimiento en la 2da rueda del torneo regular de aquel Descentralizado, además de otras situaciones adversas que ya conocemos y que definitivamente mermaron en el rendimiento, pero ese es otro tema.

Esa expectativa que carecía de cimientos futbolísticos reales derivó en una campaña desastrosa de ese equipo en la última edición de la Copa. Pasó algo muy distinto en Libertadores con otros campeones que a mi forma de ver, fueron realmente superiores a los demás y campeones totalmente indiscutidos. Dando ejemplos cercanos: Cristal 2012, San Martín 2010, U 2009. Es cierto, a la USMP no le fue tan bien en la Libertadores 2011, pero recuerden que inició esa misma Copa ganando en Colombia por 0-3 y ganando en el Callao a un equipo mexicano (San Luis de Potosí) por 2-0. Luego vino su debacle, pero ese es otro tema. Algo parecido ocurrió con U 2009: en 2010 tuvo una participación digna, tal vez un estilo defensivo reynosista que no va con nosotros, pero que sin embargo en ese momento le dio resultados y terminó por dar una buena imagen internacional. Tanto la U en 2009 como la USMP en 2010 fueron ámpliamente superiores al resto en el año de su campeonato, así como Sporting Cristal lo fue en el año 2012; la Copa 2013 fue muy criticada y calificada como fracaso, para algunos lo fue, para otros no, yo creo que hacer 8 puntos y que el líder del grupo haya hecho 9 grafica la situación, además considerando las innumerables bajas por lesión que tuvimos, además de suspensiones costosas como la de Cazulo en Argentina y las salidas a inicios de año, perdiendo a los 2 laterales titulares del equipo y con un reemplazo como Quina que no iba con el estilo ofensivo del equipo o la poca experiencia de Uribe en el puesto de lateral derecho, además de perder jugadores que servían para el refresco ofensivo del equipo como Mariño, Oscar Vílchez, entre otros. Dentro de todo, el equipo fue competitivo.

La interrogante sería entonces, en qué lado poner a este Cristal 2014, el de un campeón que fue el menos malo o uno que marcó diferencias por sobre los demás, el actual formato del torneo complica el análisis pero aparte de eso creo que este Cristal campeón es un equipo en progreso a diferencia de otros, eso es de alguna forma un mérito porque siendo un equipo que no veo totalmente compacto o en su pico logró el campeonato, es un campeón muy extraño para mí, ni una aplanadora como SC 2012 o USMP 2010 ni un campeón mediocre como U 2013 o USMP 2007 por dar ejemplos.

¿Por qué creo que es un equipo en crecimiento?

Recordemos, tanto en la Copa Libertadores, como en el Torneo del Inca y en el Apertura se llegó a un momento en el cual era bastante posible conseguir el objetivo.

Contra Atlético Paranaense en la ida fuimos superiores, en la vuelta nos superaron pero no fuimos avasallados, nos quedamos a segundos de la clasificación, y en mi opinión, por juego, lo merecíamos, pero de merecimientos sabemos que no entiende el fútbol.

En el Torneo del Inca se inició bien hasta que llegó la goleada en Chiclayo, eso significó un bajón anímico y futbolístico que se pudo recuperar recién contra Inti Gas de local, luego vino el partido con Alianza y otro resultado muy injusto, estando sin posibilidades en ese torneo, se jugó contra Aurich y aquí se demostró que el equipo podía dar más, se jugó ante un equipo que peleaba ese campeonato y necesitaba la victoria, sin embargo los superamos en el trámite y en el resultado.

El Apertura inició con resultados irregulares, eso sumado a que fue la época del Mundial, generó que la ilusión se esfumara hasta que llegaron los golazos de Lobatón, mucho se dice que estos goles generaron un espejismo sobre la realidad futbolística del equipo. Yo creo que no, mas bien pienso que demostró que el equipo podía dar mucho más, como se vio en el Clausura. Lamentablemente vino otra derrota en Matute y le dijimos adiós al título. Las fechas posteriores en ese torneo fueron claves, Ahmed lo confesó hace algunos días, el Comando Técnico vio la oportunidad de probar nuevos jugadores o darle más oportunidades a jugadores jóvenes como Abram, Beto Da Silva, entre otros; esto sirvió por ejemplo para que Abram se gane el puesto o para que Beto se vuelva fijo en el banco como opción en el ataque.

El Clausura fue la confirmación, incluso en su mismo desarrollo, que el equipo podía y aun puede crecer mucho más. El tener dentro del equipo titular a jugadores como Abram, Chávez, Yotún, Calcaterra e Irven –  que no superan los 25 años – permite esperanzarse en un crecimiento. Tal vez algunos de ellos no sean parte del equipo titular este año pero aun así creo que la idea de ser un equipo en crecimiento no va a variar, no pienso que Cristal haya llegado a su tope con el título ante Aurich.

Habiendo revisado rápidamente el año entonces, el equipo tanto en la Copa Libertadores, Torneo del Inca como en el Apertura siempre dejó la sensación de que podía dar más y no sólo por nombres, sino por juego, por intención. Lo dijo Penny hace algunos días “… a la tercera es la vencida.” Un dicho que casi nunca se cumple, y esta vez tampoco fue así, para mí fue a la 4ta, fueron 3 torneos antes del Clausura que perdimos, 2 de ellos con Alianza y el Clausura coronó el esfuerzo, la intención. Entonces debo concluir que este Cristal 2014 no fue un equipo como Aurich 2011 o U 2013 y no por el simple hecho de ser SC, me refiero a que estos equipos llegaron a su tope esa vez incluso con un plantel joven en el caso del equipo crema. La diferencia es para mí que jugadores como Ruidíaz, Gonzales, Gómez y Chávez, no tienen una proyección más allá del juego que han mostrado hasta ahora y eso se vio en la Copa. Aparte de eso, Cristal fue un equipo que trasladó intenciones en juego y posteriormente en resultados, pero un equipo que cambió mucho a lo largo del año, que buscó formas sin renunciar a su intención base, buscó jugadores, creció y consiguió, pero no parece ser el límite teniendo jugadores titulares con menos de 25 años gran parte de ellos como ya mencioné.

¿Qué esperar entonces para la Copa 2015?

Así como Cristal tuvo que tener unas cuantas piedras (y rocas como las que caen de los acantilados de la Costa Verde diría yo) en el camino al título 2014, es decir, en el ámbito nacional, seguramente al ser un equipo aun en crecimiento tendrá que pasar por situaciones similares en el ámbito internacional y es hasta cierto punto mejor. Prefiero caerme un par de veces y hacerme cada vez más fuerte y que los éxitos internacionales vengan como consecuencia de esto a ganar la Libertadores sin un real sustento futbolístico y que al siguiente torneo quede eliminado en Fase de Grupos como le ha pasado a algunos campeones. Eso podría ser peor aún: hacer un pésimo papel en un hipotético Mundial de Clubes. Prefiero mantenerme en la élite a ser fugaz como lo han sido algunos equipos de América como Argentinos Jrs (apuesto que muchos no tenían idea de que ganó una Libertadores) o el mismo Cienciano que ganó la Sudamericana y hoy se encuentra en un proceso de reconstrucción económica y por muchos ni siquiera es considerado un grande del Perú.

“La Copa Libertadores es mi obsesión” dice una canción e incluso así la promociona Fox Sports, y sí, pero yo preferiría que sean: “Las Copas Libertadores”.

Todo esto, claro está, es mi visión, tal vez muchos no coincidirán lo que acabo de decir.

Yo no te voy a decir que saldremos campeones de esta Copa Libertadores que viene o que ganaremos nuestro grupo o que somos favoritos, porque no lo somos. Tampoco es que seamos un desastre comparados con los demás pero los 2 rivales fijos que ya tenemos también vienen de hacer un buen último semestre, en el caso de Guaraní viene con 2 años de buen rendimiento con una fortaleza ofensiva importante llegando a ser incluso este 2014 el equipo con mejor promedio de gol de Sudamérica, en números son similares a nosotros, en números. Racing en cambio ha tenido un semestre muy bueno a diferencia de torneos anteriores donde fue bastante irregular, pero un título luego de 13 años debería significar un envión anímico importante. Se podría decir que de alguna manera son rivales parejos a nuestra realidad. Posteriormente seguro se analizará más a fondo a estos equipos cuando estemos más cercanos a los partidos de Copa o cuando tengamos una idea final de quienes conformarán el plantel de este año. Si bien ya existe una lista, no tengo la seguridad que tal vez no venga alguien más o que alguno de los de la lista termine siendo prestado, esto último menos probable pero podría pasar, no lo sabemos.

Tal vez se logre clasificar, tal vez no. Esperemos que sí. Este es un equipo en crecimiento, que hay contrataciones costosas, las hay, no te voy a negar que el Picante o el Chapa, por ejemplo, sean un sencillo porque no creo que lo sean. Pero las contrataciones no significan resultados, significan aportes para intentar conseguirlos, los rivales también contratan y en el caso de Racing al menos un mayor presupuesto seguramente tendrá. Hay que tener paciencia, optimismo, pero no triunfalismo porque eso lleva a la ansiedad y la ansiedad se puede transmitir, sé que es difícil a veces controlarlo, pero hay que hacer el intento, hay que apoyar, que nada nos distraiga ni a hinchas ni a jugadores ni a dirigentes del objetivo, ser competitivos en Copa Libertadores e intentar ganar todo torneo enfrente. Porque eso es Sporting Cristal, si podemos ganar los 3, 4 o 5 torneos este año hay que intentar ganarlos, en el caso de los internacionales, no ganarlos no significa un fracaso, no ser competitivos sí lo sería, y eso es lo que hay que reclamar en la Copa, competir con hidalguía, buen juego, convicción y para eso el hincha también debe apoyar.

Aquí acaba, nos leemos en otra oportunidad y ¡Fuerza Cristal!

Por -
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Por: Hugo Barrio de Mendoza

Según los astrólogos y eruditos de la cábala, el numero 17 está ligado a la “ esperanza “.

La Esperanza.

Esa que uno nunca debe de perder ni dejar de lado en los momentos más difíciles de la vida. Esa misma que mantuvieron los millones de hinchas celestes que durante los últimos 3 meses del pasado 2014 a pesar de que el destino nos dio duras pruebas para poder lograr nuestra estrella 17. La esperanza que se vio coronada cuando, en el último capítulo de este libro llamado “Temporada 2014”, logramos que un campeonato más adornara nuestra sala de trofeos. Un campeonato más que nos hace saber que pronto seremos el equipo con más estrellas en el fútbol peruano. No estamos lejos celeste, solo hay que darle tiempo al tiempo.

Esta vez Adidas, anticipando la coronación de nuestro equipo, no dudó en proponer a todos los hinchas cerveceros a llevar el numero 17 en sus espaldas, tal como lo hizo con el Real Madrid cuando consiguió su “Décima Champions“. Esta vez Adidas mostró a todo el país que nuestro Sporting Cristal era campeón una vez más y el numero 17 lucia más dorado que nunca en las espaldas de todos los jugadores, miembros comando técnico y dirigentes en plena celebración. Seguramente más de un celeste, que miraba como el equipo de nuestros amores subía al podio para recibir el trofeo, esperaba la oportunidad de poder adquirir dicha camiseta especial.

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Y, para la alegría de la hinchada, eso pasó al día siguiente de que obtuvimos el campeonato. La marca alemana puso en venta en sus principales tiendas de Lima esta edición que de inmediato tuvo una respuesta abrumadora por todos los hinchas celestes.

Sin embargo, para los más amantes de los detalles del coleccionismo – como quien escribe – esta camiseta no era la misma que se vio en Trujillo. Aquella que vistieron nuestros campeones en esa tarde gloriosa era la misma que usaron en los partidos del campeonato, la misma que lleva impresos todos los parches publicitarios del equipo. De esta versión, Adidas sólo confección 50 unidades. Para la hinchada, sin embargo, Adidas tuvo una idea oportuna pues dispuso que se estampe el 17 en la espalda de casi todo el lote de camisetas que se tenía como reserva del año 2014 las que, a diferencia de las anteriores, no cuentan con todos los parches publicitarios sino sólo con el de Cerveza Cristal. Más allá de ese detalle, lo que hizo Adidas podría hacer que esta camiseta tenga aún más valor coleccionable, debido a que la edición especial “Estrella 17” es una edición limitada de la que deben quedar pocas unidades disponibles.

Si estas interesado en adquirirla, te comentaremos que se pueden encontrar en ambos diseños, titular y visitante, ambas tienen en la espalda el número 17 y el hashtag #somoslarazaceleste. Un detalle en contra es que Adidas esta vez no preparó camisetas para los hinchas más pequeños. Personalmente pude ver cómo pequeños hinchas cerveceros se quedaban con las manos vacías al intentar conseguir una de esta camisetas, sin embargo algunos se limitaban a preguntar por la tallas “S“ las cuales también han sido muy limitadas. Personalmente pienso que este detalle se le fue de las manos a la Adidas, ya que son los más pequeños quienes viven a diario las modas y nuevos diseños de las marcas de ropa deportivas del mundo y más si son usadas por sus jugadores favoritos.

Aún quedan pocas de estas camisetas en las tiendas de Lima. Si deseas obtenerla, te comentamos que en la oficina principal de Adidas en la avenida Santa Cruz, en Miraflores, brindan una información más acertada de su disponibilidad.

Así que, comenzado el año 2015, como buen coleccionista y amante de nuestra piel, no te puedes quedar con las ganas de tener en tu poder esta camiseta.

Se acabó el 2014. La alegría por la Estrella 17 continúa y continuará mucho tiempo más. Pronto se iniciarán los trabajos de pretemporada 2015 y el balón empezará a rodar nuevamente: la Noche de la Raza Celeste, la Copa Libertadores, la Copa Inca y el Descentralizado.

Pero antes de entrar a todo eso, hay que hacerse una pregunta: ¿qué nos dejó el 2014?

Es indudable que lo principal que nos deja es la alegría por un nuevo título nacional. Este, como ya se ha dicho, es un campeonato que el hincha de Sporting Cristal lo vivió distinto por que se logró viniendo de atrás, remontando no sólo a los rivales sino también a la propia incredulidad. Siendo Cristal un equipo que suele ganar sus torneos al galope y desde el inicio de año, este 2014 de tan increíble vaivén supo distinto. Se celebró igual pero se saboreó distinto.

Nos deja también la imagen de grandes jugadores identificados con la celeste. Es injusto no mencionarlos a todos pero también es cierto que las figuras de Carlos Lobatón y Jorge Cazulo se impusieron por sobre el resto del plantel como imagen de referencia y consolidando no sólo el cariño que la hinchada les tiene sino también su peso específico dentro de lo que es la historia del club.

Pero, lejos de la alegría del campeonato y de los premios, también hay una faceta que no podemos ignorar. El 2014 nos ha dejado varias lecciones. A mi, personalmente, me las dejó.

Pasada la resaca del campeonato y con la tranquilidad que dan las fiestas, me puse a pensar si este campeonato logrado en diciembre quiere decir que todo lo que se dijo hasta agosto estuvo equivocado. ¿Acaso la mayoría de hinchas celestes que fue muy crítico durante todo el año estuvieron equivocados? Puede ser, ¿porqué no? Pero .. ¿es?

Y esto que sigue vendría a ser el producto de las reflexiones que esa pregunta me generó.

1. Yo creo que el campeonato en diciembre es producto, principalmente, de un cambio que existió en mediados de año. La mano venía complicada y luego cambió. ¿Quién cambió? Pues todos. Principalmente los jugadores. Salvo excepciones, durante el clausura no se repitieron partidos de indolencia como sí se vio en los dos torneos anteriores. Dudo mucho que esos partidos bajos del Torneo del Inca y del Torneo Apertura se debieran únicamente al dolor por la forma cómo nos eliminamos de la Copa Libertadores. Yo, personalmente, nunca creí en las versiones que hablaban de “camita” pero sí sentía que no existía una conexión adecuada entre Cuerpo Técnico y Jugadores y que esa falta se reflejaba en partidos absurdos. Eso cambió y lo hizo, principalmente, por un compromiso renovado del grupo. Mucho tuvo que ver el papel de los líderes positivos que tiene el camerín rimense. Empezemos por ahí, entonces.

Pero también cambió el Comando Técnico. En principio mejorando lo necesario para recomponer esa relación enrarecida con sus jugadores pero, también, para que exista más confianza en su proyecto futbolístico. La idea de fútbol de Daniel Ahmed es buena, no se discute su implantación. Lo que se discutía era la forma y esa forma, ese método, era lo que terminó abriendo dudas sobre la posibilidad y la capacidad. Hubo partidos donde se notó que los jugadores no confiaban en las ordenes del banco y otros en los que estas órdenes aparecían confusas, inadecuadas. Eso cambió. En el clausura, Daniel Ahmed y su Comando Técnico apostaron por consolidar una fórmula que no es del todo aquella en la que él cree pero si fue aquella que restituyó la confianza del equipo y abrió el camino a los resultados que hoy celebramos.

Y finalmente, también hubo un cambio de orden dirigencial que se grafica en la llegada de Sergio Blanco al club. Luego de pasar años de diversos traspiés derivados de una política de contrataciones basada en “el conocimiento que da la experiencia“, la llegada de Blanco fue producto de un método nuevo que se introdujo este año en el club. A diferencia de las incorporaciones que se hicieron a principio de año, la incorporación del Chapa respondió a un rol de criterios elaborado. Que el Chapa rindió es otro tema, bien podría no haberlo hecho. Pero eso no quita que su llegada no fue antojadiza sino que fue una decisión con sustento futbolístico y totalmente auditable. Y eso es mucho más de lo que podemos decir de las decisiones tomadas en años anteriores. La profesionalización en la política de contrataciones de Sporting Cristal es EL cambio esencial con miras al futuro del primer equipo. Luego, la apuesta puede resultar adecuada o no, pero en el caso de que se cuestione, se cuenta con sustentos técnicos y objetivos para justificarla como decisión y eso es algo que no podemos hacer, por ejemplo, si recordamos la contratación de jugadores como José Shoro, Eduardo Uribe, Jonathan Ramírez, José Carlos Fernández o Willyam Mimbela.

Y esto no sólo se ve en lo que a jugadores se refiere. La incorporación al Comando Técnito del preparador físico Juan Manuel López y del recuperador físico Fernando Ghilardi, ambas tomadas con un criterio objetivo basado en sus logros y experiencias en el fútbol mexicano, fue esencial. Cristal terminó jugando la final con buen nivel físico ante un rival que tuvo muchos más días de descanso que nosotros. Eso no es magia, eso es trabajo y producto de una decisión objetiva, sustentada y adecuada.

Entonces, que hubo un golpe de timón, lo hubo. Que todos pusieron lo suyo, lo pusieron. Que a eso le debemos el haber dado la vuelta en Trujillo, es a eso. Así mismo, y siguiendo la lógica de esta conclusión, si hubo un cambio y fue positivo, entonces lo que se apuntó en los meses anteriores tampoco estuvo descabellado.

2. Pero en lo que sí hubo un error fue en la formas. En esta página caímos en eso y, en su momento, presentamos nuestras excusas por lo que ahora consideramos que fue un comportamiento inaceptable. Nos cegó la impaciencia y la impotencia y perdimos la perspectiva empezando a atacar más a la persona que a la decisión. Reiteramos las disculpas y ratificamos nuestro compromiso de no volver a hacerlo.

Y en eso dirigimos nuestras excusas al profesor Daniel Ahmed quien hoy no sólo aparece reivindicado por lograr el título sino que, incluso antes de éste, mostró siempre un don de gente ejemplar. Nos demostró con su trato sincero, su claridad de conceptos y su tolerancia a la discrepancia, que las cosas siempre se pueden – y deben – conversar con altura y que el opinar distinto no implica pelear ni ofender. Que el grito destemplado que baja de la tribuna puede ser entendible en un escenario de estadio pero que quienes apuntamos a la opinión sustentada, no podemos reducir nuestros argumentos a ello.

Las malas formas reducen a hojarasca hasta los argumentos más contundentes. Lo tendremos en cuenta. Gracias por eso también, profesor Ahmed.

3. Pero, y aunque parezca majadero, consideramos que debajo de las formas equivocadas, también hubo una crítica acertada. Daniel Ahmed entiende el fútbol de una determinada manera y la realidad ha demostrado que su idea no es errónea a la hora de tener que lograr objetivos. Pero eso no quita que el camino ha sido difícil y que en él se tomaron algunas decisiones equivocadas y que se repitieron errores en diversos momentos.

Hubo partidos que se perdieron por el planteamiento, hubo partidos que pidieron replanteó y no obtuvieron respuesta, hubo cambios que desarmaron lo planteado y hubo partidos que se encaró con temor. Todo ello existió y durante un lapso (entre el final del Torneo del Inca y el Torneo Apertura) pareció que no iban a cambiar. Felizmente se cambió. Y creo que en ello tuvo que ver mucho la crítica que se recibió.

Se generó durante el año una fuerte discrepancia entre quienes confiaban en el proyecto y quienes lo criticamos. Estos últimos se basaban más en lo que veían en la cancha, advirtiendo los errores en que incurrió el equipo, y al frente se tuvo otro grupo que basaba su posición en la confianza en el técnico y el rescate de ciertos detalles que permitían inferir un futuro promisorio. Fue una discusión irreconciliable pero, a la larga, positiva. Ni la virulencia o radicalidad a que llegó la parte crítica ni tampoco la impasibilidad que reclamaba la parte a favor del proyecto, ninguna de las dos posiciones terminó siendo la correcta pero, lo que sí fue positivo, es que se generó –  a raíz de esa discrepancia – una respuesta media que se tradujo luego en el cambio que mencionamos al inicio. Si esta discrepancia no se hubiera generado, incluso en los términos en que se generó, posiblemente no habría existido el cambio y hoy la realidad sería distinta.

4. El proyecto. A la larga, nos queda también la lección de que los proyectos necesitan un tiempo de desarrollo y eso tiene que ser apoyado por todos. La vida no se acaba en una temporada y muchas veces tener un rendimiento discreto en una temporada es el precio a pagar y que garantiza el éxito en las siguientes. No sé si el tiempo adecuado de un proyecto sean tres temporadas, o cuatro, o cinco, pero definitivamente debe ser cuando menos una temporada. Esta temporada 2014 nos debe enseñar a ser mejores hinchas. A aceptar que la apuesta del club puede estar o no equivocada pero que se debe respetar siempre el periodo mínimo antes de exigir cambios y, sobre todo, antes de tomar decisiones. No es serio pedir cambios radicales – de técnico o de jugadores – antes de que se cumpla la temporada. Menos serio es perder confianza en una apuesta propia – arriesgada – a los seis meses de haberla empezada. Pedir purga en marzo o exigir renuncias en junio son actitudes que no deben existir en condiciones normales.

Claro, esto tiene otra faceta que afecta a la parte dirigencial del club y que implica también que las decisiones por las que se apuesten deben ser decisiones tomadas con criterios profesionales y técnicos. El hincha debe confiar en la forma en que el club toma decisiones. Si el hincha confía en el club, es posible tener paciencia para analizar un proyecto al final de una temporada. Pero si el hincha no confía en el club y en sus decisiones, termina pasando lo que vimos este año.

A inicios del 2014, la idea general era que el club decidía incorporaciones y contrataciones en función de lo que trajera el viento. Se basaba el resultado de la temporada en función de lo mucho o poco de inspiración que podían tener quienes decidían y eso, evidentemente, generaba desconfianza. Y cuando hay desconfianza, no hay paciencia. Desde este rincón llevamos tiempo exigiendo que quienes tomen este tipo de decisiones deben ser responsables de las mismas de alguna manera. No puede ser posible en una institución de fútbol seria que las principales decisiones de fútbol sean tomadas por un organismo que no le rinde cuentas a nadie y que está fuera de la fiscalización de la Corporación. Cuando alguien toma decisiones sin ser responsable de las mismas, pues las toma con total irresponsabilidad. Mientras eso exista, va a ser difícil que el hincha confíe y si el hincha no confía, no va a tener paciencia.

Por el contrario, si el club mantiene – y perfecciona – el sistema profesional para la toma de sus decisiones, lo que va a generar es la confianza en el hincha. Si el hincha confía en que Cristal hace apuestas serias, si el hincha mira hacia atrás y ve decisiones sustentadas (más allá de que sean tan buenas como se espera o no), el hincha va a ganar confianza. Y si el hincha gana confianza, va a tener paciencia. Y si el hincha tiene paciencia, los proyectos a largo plazo van a avanzar bien. Todo está interrelacionado.

Entonces, tenemos por un lado que el club debe aprender a generar confianza en su hinchada a través de la toma de decisiones adecuadas y que, en todo caso, puedan ser sustentables objetivamente, puedan ser auditables. Pero, por el otro, los hinchas de Cristal debemos despojarnos también de la desesperación y del análisis simplista de tabloide deportivo. Debemos aprender a entender y respetar proyectos. Ya la realidad nos lo ha demostrado.

Esas lecciones son las que me deja a mi el 2014. Estoy seguro de que hay muchas otras que Ustedes observaron o vieron. Me gustaría que las pudieran compartir en los comentarios.

Termino este post agradeciéndoles por un año más de compañía y deseando que este 2015, el año del aniversario 60 del club – aniversario de diamante -, nos depare más alegrías.

Por -
6 2020

“Vivo del contenido del camino y de lo transitado, no del final del camino. Me interesa como lo recorremos, si lo hacemos dignamente voy a estar orgulloso de mis jugadores”

Daniel Ahmed. Campeón Nacional 2014

 

Y tuve la misma tranquilidad que tuve la noche del 20 de noviembre, después del gol de Costa, cuando Alianza se ponía en ventaja. La misma tranquilidad que cuando vi a Loba parado frente a la pelota en el minuto 92 de ese partido de martes en Huancayo. Estaba tranquilo. Después del gol de Rengifo, y hasta en el de Viza, estaba tranquilo. Había un equipo que salía jugando con la pelota al ras del piso. Había un equipo que atacaba siempre con 6-7 jugadores. Había un equipo que intentaba apelando a sus propias fortalezas, y lo viene haciendo desde ya hace varios meses. Por el contrario, había otro equipo que jugaba a pelotazos de 40 metros. El mismo equipo que esperaba con 7 jugadores en su propia cancha y especulaba al error del rival en lugar para crear sus opciones.

El fútbol te devuelve lo que le das”, dijo alguna vez Guardiola. Y este Sporting Cristal le ha sabido dar a estos colores siempre esfuerzo, actitud, ganas, sudor, lágrimas, trabajo y principalmente mucho fútbol. Siempre proponiendo, nunca especulando. Siempre saliendo a jugar. Con chicos debutantes de 18 años o hasta con jugadores de 35, siempre fue al frente. Siempre pegado a la esencia del fútbol. Se demoró, es cierto; y se sufrió, también. Pero la idea fue siempre la misma. Este Sporting Cristal ha sabido pelear y sobreponerse a cualquier dificultad. Los recursos que ha utilizado Ahmed y su equipo, no los vi antes en el Club. Siempre proponer, nunca especular. Sea donde sea, y contra cualquier rival. Daniel Ahmed fue siempre hacia adelante. Les (nos) enseño que las formas son siempre lo principal en el fútbol. No se aplauden los resultados, cualquiera puede ganar (somos testigos). Se aplauden los recursos nobles: ir siempre a buscar el arco rival con la pelota, inteligencia y corazón.

Y la dirigencia también. Recibieron golpes de todos lados. De equipos con dirigentes mal-intencionados, y hasta de nosotros: sus propios hinchas. Cuando les pegaban, respondieron siempre con nobleza. Siempre humildes. Siempre trabajadores. Siempre entregados a estos colores y a esta institución. Las mañanas de los lunes del 2014 en La Florida son testigos de dicho trabajo. Mientras los otros equipos querían sacar alguna ventaja extra-deportiva, los nuestros se mantenían bajo una ética y moral que ellos mismos se comprometieron a cumplir desde que pisaron La Florida. Tierra bendita. Tierra de hombres nobles. Todo eso, durante 12 meses, hicieron que este equipo sea el más fuerte que haya pisado La Florida en muchos años. Todo eso me daba confianza en que un gol no nos iba a quitar del camino. Entonces, estaba tranquilo. El fútbol nos devolvió lo que le dimos.

Daniel Ahmed envió al Mansiche para enfrentar la final al mismo equipo de siempre, salvo De La Haza, y al mismo sistema que utiliza desde el inicio del Clausura. Arrancamos el ya conocido 4-1-2-2-1, el cuál iba alternando a 5-4-1 y 3-4-3 según nos tocaba defender o atacar, respectivamente; con Cazulo como el jugador flexible para estos dos sistemas. Los momentos defensivos en bloque fueron pocos, el rival apelaba a pelotazos para dejar a nuestros centrales mano a mano contra sus dos delanteros, y esperando la llegada de algún volante para ganar los rebotes. El principal cambio fue la inclusión de Paolo al once titular. Cambio para poder disminuir las trepadas de Céspedes (quien ya venía mermado físicamente) que tanto daño nos hizo en Lima.

Ya con la vuelta de Calca, iba a ser más fácil tapar los inicios de Neka, Rojas y que Cuba no quede suelto. Y así fue, ganamos el mediocampo. Así íbamos a obligar a los stoppers rojos a lanzar, y eso ciertamente nos complica. Íbamos a estar frente a un equipo agotado física y mentalmente. Ahora, no me sorprendería que el arranque de Paolo, además del motivo ya expuesto, tuviera como segunda intención poder hacer ingresar a Chávez cuando Céspedes ya estuviese cansado y poder ganar su zona posterior.

Por su parte, el rival planteó lo mismo de los últimos dos partidos: defender. Sporting Cristal, ya con todas sus armas completas, apeló también a lo suyo: atacar. Defender es siempre más fácil que atacar, pero atacar es dinamismo. El dinamismo es poco previsible. No ser previsible siempre te dará más chances de ganar el partido. Sporting Cristal ha sabido ser dinámico. Puedes poner 8 defensas, pero sin posesión, siempre mirarán la pelota. El equipo que tiene la pelota tendrá siempre la mayor opción de ganar un partido. El fútbol se gana jugando con la pelota. “El fútbol es la dinámica de lo impensado”. Sporting Cristal ha llegado a ser muy dinámico.

Así ha atacado siempre Sporting Cristal todo el Clausura cada que iniciaba una jugada elaborando, y lo pueden ver en las publicaciones previas. 3-4-3. Siempre con dos laterales, dos interiores, dos extremos y un centro-delantero. Siempre atacamos con siete jugadores. Extremos siempre abiertos para ampliar defensa. Interiores para llegar por el medio y tener el arco al frente. Laterales desdoblando detrás de extremos. Seis opciones para generar peligro. Por algo fuimos el equipo con más goles en el año. Defendíamos con los centrales parados en la mitad de la cancha y Cazulo delante de ellos. Equipo corto. Bloque sólido. Hay que tener mucho valor para jugar así, y Daniel Ahmed lo tuvo: siempre fue ofensivo. Arriesgado, sí; y mucho. Una de las cosas que más gustaron en este año. Fútbol ofensivo, con despliegues y transiciones en bloque. Bien, muy bien trabajado.

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Vayamos con algunas imágenes y datos del partido.

Primera llegada de Sporting Cristal. Y a esto nos referíamos en el artículo previo con la verticalidad interior de Calca. Lo hace muy bien. Con Neka-Rojas preocupados por tomar a Lobatón, Calca quiebra muy bien detrás de ellos para quedar frente al arco. Sino era Calca, era Loba quien quebraba. Casi llega el primero. Extremos siempre en laterales del área rival.

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Primer gol, mala toma de marca de Abram a Rengifo. Pierde la referencia después del pivoteo bien ganado de Ramos a Revoredo. Pierdes referencia en el área chica de un 9, gol del rival. Penny debió salir hacia adelante, en lugar de tirarse al costado. Nos poníamos uno abajo.

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Primer gol de Sporting Cristal. No considero que el avance de Ramos haya sido casualidad, es más: considero que el CT quiso que los stoppers iniciasen las jugadas. Ramos avanzó desesperado (Christian, efectivamente jugar contra Sporting Cristal es diferente. Nosotros ganamos jugando fútbol) y entró a la zona del mejor extranjero de los últimos años que ha venido al fútbol peruano. Frito. Recupera Jorge, la pelota queda dividida, pase de Loba a Ávila de taco. A considerar: Ramos la pierde principalmente porque todos los receptores rivales están bien tomados. Miren ustedes a Revoredo: el central siempre contra el 9, esté donde esté. Bien, Renzo. Ávila ya con la pelota y con el rival saliendo: era oro para Sporting Cristal. El 3 vs 3 de sus delanteros contra los 3 defensas del rival. Algo que se dio muy poco en los 3 partidos, seguramente por el gran mérito de Roberto Mosquera (sabía que si eso pasaba, era altamente gol de Sporting Cristal). Irven avanza, los centrales retroceden por instinto y por el arrastre de Chapa y Maxi. Irven pega de fuera, tiro fuerte y mordido. A Erick se le pasa. Gol al cielo, donde están tu madre y abuela siempre gritando tus goles, seguramente con Yair, Gianfranco, Julio César, Alberto y otros celestes más. Empatamos el partido.

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Segundo gol del Aurich. Gol del año. Tercera clara para los chiclayanos en el primer tiempo (la segunda es el cabezaso de Cuba totalmente sólo después del corner de Pacheco). Es verdad, hay goles que son virtud pura del ejecutante. Pero hay más cosas que ver. Empecemos con Céspedes, lanzando casi desde su área (a eso apostaban). Si en el párrafo anterior alabamos la agresiva y cercana toma de marcas de nuestros centrales a los 9 rivales, aquí las criticamos. No puede ser que un delantero (Rengifo) tome un pelotazo de 70 metros sin marca, la acomode y se la pase al otro 9 (Pacheco). Revoredo marca a distancia a Pacheco (¿cuándo se quitó una pelota a distancia?), esperando a que Viza llegue y haga el quiebre detrás de los centrales. Error de Abram y Revoredo. Marcas pasivas y a distancias, no pueden ser, y menos de centrales. Lo que hace Viza, si bien Cazulo pudo ser un poco más agresivo y tomarlo, es mérito total de él. Golazo. Nos volvíamos a poner abajo. Había que estar tranquilo, sólo nos llegaban con pelotas aéreas. Si controlábamos mejor las anticipaciones y agresividad, el Aurich no tenía más que hacer. Físicamente ya estaba muerto. El partido dependía de nosotros. Teníamos a Chávez en banca, Ahmed sabía que el momento de aprovechar el cansancio de los rojos estaba cerca.

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Segundo tiempo. Minuto 55. Gol de Ahmed. Gol de Sporting Cristal. Entra Renzo Sheput, y pasamos a jugar 3-4-3 definitivo. Abram, Cazulo y Revoredo. Calca, Loba, Sheput y Yotún. Arriba Maxi, Chapa y Ávila. El rival replegado, físicamente ya sin piernas. Vílchez, Rojas, Viza, Céspedes sólo la veían pasar. Rengifo se movía en un terreno no mayor a 10 metros cuadrados. Los stoppers del Aurich ya descordinados. ¿Para qué tener 4 defensas? Mejor llenar el mediocampo, ganar bandas y atacar por todos lados. El partido se jugaba en la cancha del Aurich. Eran 8 defensas contra 7 atacantes. Y los extremos de Sporting Cristal ya empezaron a quedar mano a mano con sus marcas. Terminábamos varias veces hasta en ventaja numérica cuando atacábamos. Por fin se nos abrieron los tríangulos ofensivos que tanto éxito nos trajeron. Son esos triángulos los que te permiten estar 3vs2 en la zona lateral, ganar profundidad y generar gran opción de gol. Cosa que no había podido pasar en ninguno de los dos partidos previos. El Aurich estaba quebrado, y así lo vieron desde nuestra banca. Desde el ingreso de Sheput generamos, para ponerlo en fácil, el doble de lo que habíamos generado sin él. En una final, Ahmed hizo un cambio ofensivo por un defensivo y eso le llevo a ganar el partido. Felicitaciones Daniel, eso es lo que queremos ver siempre. Gracias Ahmed. Ahí ganaste la final.

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Segundo gol de Sporting Cristal. Justamente triángulo ofensivo entre Sheput, Yotún, y Ávila. Profundidad a Renzo, quien no hace un centro: hace un pase largo al hueco que sólo él y Calca vieron. Golazo. Gol del jugador más importante de Sporting Cristal 2013-2014. Gol de la Máquina silenciosa. Gol de Calca. Si me permiten exagerar; gol del Busquets que juega en Perú, que juega en Sporting Cristal. Gol del mejor jugador del torneo peruano en éste año. Gol para sacarse parte de la rabia de Curitiba. Grande Calca. El fútbol es injusto contigo. Poco se te ve, mucho haces. Gracias Horacio. Alguna vez leí que se criticó la renovación de Calcaterra durante la tormenta que vivimos en el Apertura. Hay que ver más fútbol, señores. Horacio es tan versátil que en Trujillo hizo de contención, volante interior ofensivo, volante lateral por derecha, y hasta hizo gol llegando de 9. Es el jugador más polifuncional del torneo, en muchos años. Lo agudo se puede arreglar, a Calca había que reservarlo, como sea. Gracias, dirigentes. Muy buena jugada. Tiene 25 años. Va a ser el próximo Lobatón. Tenemos Calca para dos años más.

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Después del gol, Mosquera decidió hacer 3 cambios en 9 minutos. Ahí perdió el partido. Sí, es verdad: Rengifo, Vilchez y Viza no daban más. Pero sus cambios no fueron nominales, fueron posicionales, y eso terminó por desordenar al Aurich. Faltando 10 minutos para que acabe el partido, con 8 jugadores ya cansados y generando más desorden, el Aurich se liquidó sólo. Y claro, estuvo la de Pacheco al final. Ahí si perdí la tranquilidad. No te miento, la vi adentro. Pacheco la tiró afuera. Nos salvamos. Pero saben, esa jugada fue porque el Sporting Cristal de Ahmed siguió atacando, la esencia no cambió. No importaba el minuto o circunstancia. Sporting Cristal quería ir por el partido.

Acabados los 90, después del fallo de Pachecho, seguía tranquilo. Nos quedaban dos cambios. Uno de ellos iba a ser Chávez, y fue por Nuñez (bajo partido, Maxi). Sporting Cristal llegaba al tiempo extra físicamente mejor que el Aurich (aún con sus tres cambios ya hechos). El primer tiempo tuvo el golpe de Penny y una escapada de Estrada, nuestras nada. El inicio del segundo tiempo suplementario tuvo el incidente de Penny, bien el comando técnico técnico en sacarlo: primero está la salud del jugador. También tuvimos el tiro libre de Sheput que supo sacar bien Erick.

Tercer gol de Sporting Cristal. Había entrado ya Edinson, para mí el próximo lateral derecho de la selección peruana. Chávez humilde, Chávez veloz, Chávez multivitamínico, Chávez trabajador: en Enero estuvo más fuera que dentro de Sporting Cristal. Fue a hablar con Ahmed y le pidió personalmente que le dé una oportunidad. Le iba a demostrar. Daniel confió, lo puso de extremo, lateral volante y hasta que finalmente de lateral derecho. El mejor en dicha posición del campeonato. Chávez trabajador. Chávez empeñoso. Chávez le respondió con el gol del campeonato. Un muchacho de la casa (no recuerdo cuando fue la última vez), nos dio el título. Gracias Edinson, gracias por las lágrimas, el trabajo, el sacrificio y por la humildad. Sigue creciendo.

Y vale la pena detallar este gol. La imagen lamentablemente no empieza con el recorrido del Chapa. Jugada que empieza Estrada en el área del Aurich y el Chapa, saliendo desde ahí, llega hasta nuestro córner para quitarle la pelota a Cuba. La recuperó el Chapa. Tremenda corrida. De esa manera nos devolvió los goles que falló. Pelota recuperada. Empieza Cazulo desde nuestro córner, y el Chapa ahí con sangre en la pierna, en lugar de dejarla al lateral a favor, pasa rápido a Sheput. Renzo abre rápido a la banda de Yotún. Avanza, Chávez (“Calca me dijo que vaya”) ya estaba atacando por la zona contralateral. Pase horizontal detrás de toda la línea defensiva. El pase del año, para el gol del año. Grande Yotún. Edinson, con toda la fuerza de las vitaminas que le dio Paolo, remata. Gol de Sporting Cristal, nos poníamos arriba faltando siete. Gol a lo Sporting Cristal 2014. Gol peleando desde abajo, como todo el 2014. Esfuerzo, relevos, trabajo, equipo, humildad, huevos, toque, fútbol, compañerismo, presión, transición rápida, apuesta ofensiva y finalmente gol de la apuesta por las canteras. Abrazo de Paolo y Edinson. Abrazo de gol de Campeonato. Grito interminable. Grito celeste. Abrazo de Raza Celeste.

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El partido acabó con una muy buena tapada de Araujo, que quien cuando se le necesitó, siempre estuvo totalmente activo. Gracias Alexander y bien por el trabajo de preparación de arqueros. Tapó dos finales, y en ambas fue decisivo.

Figura de la cancha: Renzo Sheput. Muchas veces he criticado su presencia, principalmente porque Renzo no está en su mejor condición física, y considero que un jugador que no está físicamente bien para el sistema de Ahmed no cumple bien. Ayer Renzo cambió el partido, a pesar de que el autor intelectual haya sido Daniel Ahmed. Prepárate para el 2015 Renzo, ponte físicamente bien, que sea tu mejor año. Sigue llevando la 10, te esperamos siempre.

Somos campeones, cervecero. Una vez más. Tenemos 17 campeonatos. Se vienen buenas épocas para nuestro club. Este año ha sido muy complicado, sobre todo para el hincha. Seamos mejores hinchas, apoyemos en las buenas y en las malas. Y si tenemos que criticar, guardemos las formas. Por el momento queda descansar unos días y ya pensar en la temporada 2015. Afrontaremos Copa Libertadores y para poder competir debemos tener al menos dos opciones competentes por puesto. Ojalá pueda renovar mucho del plantel. Ya hablaremos de eso cuando el Club oficialice los mismos. Pero ojo, esta Copa Libertadores todavía pertenece al proceso de transformación y al proyecto del Club.

Lo importante, como dijo Daniel Ahmed, es competir. Estoy seguro que irá a proponer a todos lados. Aprovechemos y apoyemos eso. Viviremos y respiraremos noche de Copa Libertadores, otra vez. Recuerden, todavía es parte del proyecto y el objetivo final son los juveniles de varias categorías más atrás.

Finalmente quiero agradecer a Daniel Ahmed por todo lo que nos ha enseñado y ser parte de este gran proyecto. También a Mariano Soso, Nicolás Pedemonte, Dieter Schreiber, Carlos Benavides a quienes tuve la oportunidad de conocer personalmente, y uno se queda tranquilo por saber que nuestro Club está en manos de tremendos profesionales, y principalmente: mejores personas. Agradecer y reconocer también al preparador físico José Manuel López y a Federico Gilardi, gran trabajo de resistencia y recuperación física. Gracias a todos los jugadores. A ellos, al resto de dirigentes que apostaron por el proceso y aguantaron todo, gracias por este año y felicitaciones. Si en su momento hubo fuerte crítica, hoy los felicitamos. Aún hay cosas que mejorar, principalmente las contrataciones, pero tampoco hay que ser mezquinos. Gracias también.

Estamos seguros que los errores se corregirán y los aciertos se harán aún mejores. Felicitaciones a todos y gracias. Gracias a ustedes también por leerme y poder conversar de fútbol, algo tan entretenido y sano. Ya vendrá el momento de hacer algunos balances futbolísticos de este año. Hablaremos de los juveniles, jugadores, goles a favor y en contra, las zonas a reforzar, entre otras cosas más. Pero hoy somos campeones, es momento de celebrar y nunca dejar de inflar el pecho por estos colores. Orgulloso de llevar el corazón celeste. Corazón de fuego y cabeza fría. Gracias por todo. Las lágrimas del hincha son siempre las más sinceras, y no siempre se dan. Gracias por estas lágrimas celestes, Campeón. Hasta el 2015. Vamos Sporting Todavía.

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Nos habían anulado un gol en cada partido de esta definición. Por eso era lógico que dudara e hiciera que grito y euforia esperen unos segundos más antes de liberarse, los suficientes para cerciorarme que el árbitro estaba cobrando el gol, que el línea no tenía el banderín levantado y estaba corriendo hacia el centro del campo, que los jugadores, comando técnico y la hinchada festejaban sin que ninguno de ellos hiciera el fatídico ademán ese de “paren de celebrar que nos están anulando el gol”. Sólo cuando fue evidente que el gol era gol y nadie me cortaría la alegría, dí dos pasos hacia atrás, tomé mi gorra, me llevé a los labios el escudo que se yergue orgulloso en ella – nuestro escudo – y caí de rodillas. No grité. Mis garganta no emitió sonido alguno y yo no colaboré al estruendo de alegría y catarsis que nacía en el Mansiche y se extendía por todo el territorio nacional. Millones de hinchas celestes estaban gritando en ese momento, de Güepi a Concordia y de Inambari a Pariñas, pero mi garganta no se unió a ellos. Mas que grito de gol fueron lágrimas las que vertí sobre el suelo trujillano. Lágrimas de alegría, lágrimas de victoria, lágrimas de alivio y, sobre todo, lágrimas de agradecimiento.

El título 2014 ha sido un título inusual para el hincha de Sporting Cristal. Inusual porque ha sido una experiencia distinta que se logró de una manera diferente a las anteriores. Es igual de incontestable que los anteriores, pero diferente. ¿A qué me refiero? A que el hincha cervecero conoce de seguido esta linda costumbre de gritar campeón. Hay quienes luchan la vida entera buscando ser campeones y no lo alcanzan. Habemos otros que nacimos campeón. Campeón se nace, entonces. Pero lo usual, y recordémoslo, es que el hincha cervecero va granjeando durante el año una sensación de superioridad que le permite llegar a las instancias finales sabiendo que Cristal va a ser campeón. Se esperan las finales, entonces, como el momento de dar rienda suelta a la alegría más que como el momento de alcanzar, por fin, el logro deseado. ¿Te acuerdas del 2012? ¿Acaso Cristal no se perfilaba campeón desde antes de medio año? ¿Y acaso no fue igual los años anteriores?

Pero este 2014 ha sido distinto porque hasta hace semanas (¡semanas!) hablar de título era visto como un ejercicio de fantasía. Si la Copa Inca no fue lo que se esperaba, si el Apertura estuvo para el olvido, ¿cómo se iba a hablar de título? ¿cómo se iba a entretener siquiera la idea de jugar la final?

Y sin embargo, la gloria.

Aquello que empezó con la victoria 3 a 2 sobre UTC en el Gallardo, a fines de agosto, terminó este domingo con la victoria 3 a 2 sobre Juan Aurich y la Copa Movistar en nuestras manos. Lo que se vio de fines de agosto hasta fines de diciembre fue tan distinto a lo que se vio de enero a agosto y, sin embargo, tan parecido a lo que siempre hace Sporting Cristal. Jugamos grandes partidos, humillamos a los compadres, marcamos diferencias en casa y afuera y, cuando corrímos el riesgo de tomar las cosas con ligereza, tropezamos en casa y aprendimos la lección para no perder la perspectiva.

Pero, a pesar de ese rendimiento tan cervecero, tuvimos que trotar mucho. El clausura lo definimos en partido adicional luego de tres partidos de incertidumbre y, en él, marcamos amplias diferencias frente a un rival que mostró ser indigno no sólo con nosotros sino con su propia identidad. La final nacional también se tuvo que extender hasta el límite. Se pudo dejar la llave resuelta en Chiclayo pero tuvimos que dejarla a mitades. Pudimos cerrarla en Lima pero tuvimos que ir hasta Trujillo. En Trujillo pudimos perderla, pero la sacamos adelante a punta de esfuerzo y de fe, corriendo con el corazón cuando las piernas dejaron de responder, levantando el ánimo luego de sufrir una anotación de campeonato. El gol de Junior Viza fue de esos de tumban rivales. Que te arruinen el sueño de esa manera suele noquearte. Un gol de esos, producto de un jugadón pero totalmente contradictorio con lo que mostraba el rival, suelen ser lo último que ven algunos equipos en sus intentos por ganar definiciones. Aurich pensó que nos había noqueado y por momentos pareció que sí, pero este Sporting Cristal se levantó y devolvió el golpe.

Luego del empate de Horacio Calcaterra, producto de esa recomposición anímica cervecera, quedó la ansiedad. El tiempo se agotaba y el temor de que – al igual que con el gol de Viza – el sueño vuelva a recibir una cachetada impensada se extendía en todo el estadio. Había que mantener la cabeza serena, había que respirar y mantener la fe en este equipo. Cuando todos pensaban en los penales, las 11 camisetas celestes que luchaban por la gloria en el pasto del Mansiche sabían que se podía resolver esto en una sola jugada.

Y entonces, la gloria.

Estaba detrás del arco norte, el mismo que ahora debía cuidar Erick Delgado, cuando Miguel Santibañez pitó el fin del primer suplementario, fue entonces que Lucho Oyola – jefe de prensa del club – volteó, me miró y, con un guiño de confianza, me dijo las palabras que quedaran grabadas en mi memoria como la mejor profecía que he escuchado “Siempre que Cristal ha ganado en este estadio, el gol de la victoria lo mete en este arco norte. Vas a ver” y, siete minutos después, tuve que esperar unos segundos para cerciorarme que el árbitro estaba cobrando el gol, que el línea no tenía el banderín levantado y corría hacia el centro del campo, que todos festejaban sin hacer el fatídico ademán de gol anulado, y sólo cuando fue evidente que el gol era gol, dí dos pasos hacia atrás, tomé mi gorra, me llevé a los labios el escudo que se yergue orgulloso en ella – nuestro escudo – y caí de rodillas.

A partir de ese momento, la gloria.

¿Algo mas?

Si. Yo no lo he vivido, no sé si sería capaz. Pero por eso mismo debo admirar y reconocer la valentía de quienes tuvieron que luchar contra su propia pasión y hacer lo correcto aunque eso implique ir contra lo que uno ama. Ninguno que no hubiera estado antes en la disyuntiva de tener que elegir entre el amor y la profesión puede saber a lo que se enfrentaron Erick Delgado y Roberto Mosquera. Se requiere una gran valentía, la misma de la que carecieron varios personajes en toda nuestra historia y que, puestos en la disyuntiva, insultaron al club. Ni Erick ni Roberto han tenido para la institución palabras ingratas. Y a pesar de eso salieron a hacer lo que tenían que hacer.

Hoy, con el resultado ya puesto, los mismos que se emocionaban por el morbo de poder ver en las portadas de los periódicos deportivos las palabra “revancha”, intentan desmerecer el logro de estas personas basándose en el cariño que siempre tuvieron a la institución del Rímac. De esa gente, felizmente, poco se puede esperar.

Yo, por mi parte, los aplaudo a ellos también. No me hubiera alegrado su victoria y no me entristece su derrota, pero los reconozco como lo que son: hinchas celestes confesos, y por eso les reitero mi cariño y mi admiración. Admiración que hoy es mayor que antes porque los he visto luchar con seriedad y profesionalidad aún enfrentando a lo que más quieren. Respeto lo que hicieron en la certeza que tengo de que yo mismo no podría ser tan íntegro como ellos si me hubiera tocado a mi estar en sus zapatos.

¿Algo más?

Sí. Han pasado 41 horas desde que dimos la vuelta olímipica. El corazón aún se me acelera mientras recuerdo todas las postales, imágenes, sonidos y memorias de esa tarde gloriosa. Ya no me quedan lágrimas de alegría y agradecimiento, las he vertido todas. Lo que aún me rompe el pecho es el grito de felicidad que nació en mi alma desde aquella tarde trujillana.

¡¡FUERZA SPORTING CRISTAL CAMPEÓN!!

¡¡¡CAMPEONES CARAJO!!! ¡¡¡CAMPEONES!!!

Eso es lo que todos los celestes queríamos gritar desde hace semanas. Superamos todos los obstáculos y logramos alzar la copa y poner la estrella 17 en nuestra historia. Ya habrá tiempo para hablar de lo que nos dejó el año, por lo que este post se dedicará a evaluar exclusivamente este partido, porque a pesar de que ganamos, jugamos con mucho esfuerzo, nos metieron goles, no pudimos sostener el primer empate, tuvimos errores en salida y en algún momento hasta abusamos del pase largo. .

Daniel Ahmed sorprendió con un cambio de último minuto. El once fue este: Diego Penny en el arco, con Renzo Revoredo y Luis Abram de centrales. Paolo De la Haza fue el cambio sorpresivo y se paró en la banda derecha mientras que Yoshimar Yotún lo hizo en la izquierda. Del medio hacia adelante ya es conocido: Jorge Cazulo en la marca, Carlos Lobatón más adelante con Horacio Calcaterra. Por las bandas estuvieron Maximiliano Núñez e Irven Ávila mientras que Sergio Blanco fue el único punta.

Diego Penny (5): No tuvo seguridad en los primeros minutos para salir a cortar los centros elevados a su área y fue muy criticado. En los goles pudo hacer algo más. Luego de eso casi no tuvo intervenciones peligrosas. Al final nos asustó a todos luego de recibir un golpe en la cabeza.

Renzo Revoredo (6): Estuvo sobrio y hay que reconocer que hacia el final del año su rendimiento mejoró mucho. Fue el central más seguro a pesar de que cometió algunos errores en salida, siempre buscó salir jugando y se complicó.

Luis Abram (5): No fue el mejor partido de Abram, ambos goles fueron en su marca.

Paolo De la Haza (4): Inicó en lugar de Chávez por su experiencia y para por el hecho de tapar a Céspedes, pero no se logró acomodar del todo. Luego, cuando era necesario un cambio, terminó siendo sustituido por Sheput.

Yoshimar Yotún (7): En los 90 no aportó tanto, a pesar de que por izquierda siempre la buscó. Desperdició algunos tiros de esquina y no pudo crear peligro por esa vía. Luego de la salida de Neka en Aurich y durante los suplementarios, asumió el control de su banda y metió un SEÑOR PASE a Chávez para el gol del título.

Jorge Cazulo (6): Hubo dos Cazulos en la cancha. El primero se desordenó mucho, cometió muchas faltas que merecían roja directa y también cometió muchos errores en salida y pases errados. El segundo fue el de siempre, metedor, correlón y líder; con ese me quedo.

Carlos Lobatón (6): Lobatón también tuvo pasajes malos y buenos, pero al final fue influyente. Se equivocó en varios pases cortos pero metió muchas pelotas largas intentando abrir el juego. Manejó bien los tiempos del partido en la recta final.

Horacio Calcaterra (7): Nos hizo falta el miércoles y ahora se notó. Fue vital en los contragolpes pues fue quien los dirigió. Al final también cometió varias faltas y pudo merecer una roja. Al final fue uno de los héroes al estar en el lugar correcto para marcar el empate.

Maximiliano Núñez (5): Lo taparon bien, no pudo apoyar mucho por la banda derecha y tuvo pocas opciones. Al final salió cambiado para permitir el ingreso de Chávez.

Irven Ávila (8): El mejor del equipo. Totalmente entregado y, cuando la agarraba, era difícil que se la quiten. Metió el gol del primer empate luego de una mala salida del rival. Luego, siempre fue vital y siempre estuvo metido en el área para complicar. Gran trabajo.

Sergio Blanco (5): Este tambpoco fue el partido del Chapa en ofensiva. Lo encontraron varias veces en offside aunque desvió marcas para permitir que tanto Irven como Calcaterra, por ejemplo, pudieran recibir y marcar. Pero en defensa fue un sólo de sacrificio, recuperó pelotas en nuestra área que terminaron en jugadas de gol.

Los Cambios:

Renzo Sheput (7): Cuando el ‘Pincel’ entra bien; ENTRA BIEN. Fue el cambio acertado ya que con su calidad y buen pie le dio orden al equipo y la tranquilidad que habíamos perdido. Buenos pases que generaron peligro y un casi golazo terminaron en el pase gol para el tanto del empate de Calcaterra.

Edinson Chávez (7): Fue el héroe del encuentro. Entró por Núñez y realmente no hizo mucho porque ya estábamos en los suplementarios, pero lo importante es que estuvo ahí metido y tras ese gran pase de Yotún, terminó marcando el 3 a 2 final que nos dio la estrella número 17.

Alexander Araujo (6): Todos nos preocupamos por el estado de Penny y por lo que significaba que sea cambiado. Afortunadamente Araujo entró totalmente metido en el juego así como en el partido contra Alianza. Tuvo una acción de peligro y respondió de gran manera. En dos partidos demostró quién es.

Fue un partido extraño, no fue lo que esperábamos. Teníamos claro que Cristal dominaría el partido y que lo controlaríamos. Pero no fue así, Aurich salió con todo y nos dominó durante casi todo el primer tiempo. En el segundo equiparamos y le dimos vuelta a la situación, pero tuvimos en frente a un tremendo arquero que no dejó pasar ni el aire. Ahora todo se definirá en Trujillo.

Daniel Ahmed tuvo que volver a reinventar el equipo ante la ausencia de algunos: Diego Penny fue al arco con Renzo Revoredo y Luis Abram de regreso en la línea defensiva. Edinson Chávez y Alexis Cossio fueron los laterales dejando en la marca a Jorge Cazulo. Más adelantados y un poco abiertos estuvieron Carlos Lobatón y Yoshimar Yotún mientras que más adelante estuvieron Maximiliano Núñez e Irven Ávila, dejando de punta a Sergio Blanco.

Diego Penny (6): No tuvo tanto trabajo como en Chiclayo pero aun así respondió bien cuando le tocó. Nos vuelve a dar la confianza que algunos le habían perdido.

Renzo Revoredo (6): Fue el más sobrio de la línea defensiva. Si contamos las salvadas en general, Revoredo fue el autor de la mayoría. Volvió con ganas y cumplió.

Luis Abram (5): A diferencia de Revoredo, cometió algunas imprudencias pero en general no se complicó. Es bueno verlo más consolidado en cada partido. Va por buen camino.

Edinson Chávez (4): Fue el más cuestionado y no por su mal juego sino porque perdió el duelo por su banda totalmente. Por ese lado fuimos muy vulnerables, no pudo marcar y cuando le tocó subir no fue determinante.

Alexis Cossio (5): Estuvo bien en ataque pero en defensa fuimos muy vulnerables por las bandas. Cossio pasó bien al ataque y tuvo incluso algunas acciones que generaron peligro en el arco rival.

Jorge Cazulo (6): Bien como siempre, corriendo por toda la cancha y entrando fuerte y chocando para recuperar todas las pelotas, así como también generando juego. Su problema como siempre, desordenarse.

Carlos Lobatón (6): Sobrio como siempre, poniendo esa cuota de calma y seguridad. Generó muchas jugadas de peligro pero su problema es que a veces se toma mucho tiempo y le caen encima. Igual, ‘Loba’ es vital.

Yoshimar Yotún (6): Yotún estuvo en otra posición a falta de Calcaterra, se ubicó más adelante y parece que no se acomodó porque no tuvo el recorrido por la banda y no pudo desplegarse. Asustó de lejos pero quedó ahí.

Maximiliano Núñez (5): En el primer tiempo estuvo totalmente apagado pero en el segundo fue uno de los más peligrosos. Es bueno tenerlo de vuelta por su velocidad pero tuvo rivales complicados que lo detuvieron.

Irven Ávila (6): Siempre es un peligro y es por eso que lo toman y lo marcan constantemente y en grupo. Su retención de balón es muy bueno y es por eso que se sabe generar él solo las acciones de peligro.

Sergio Blanco (4): Se ubicó bien en las jugadas de peligro pero no supo definir, se falló un par claras de cara al arquero y esas cosas no se pueden perdonar, igual que en Chiclayo.

Renzo Sheput (5): Fue el único cambio a falta de unos trece minutos aproximadamente. Ingresó por Cossio y eso hizo que Yotún retroceda. ‘El Pincel’ mandó algunas pelotas peligrosas pero no fue determinante.

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“El talento gana partidos, pero el trabajo en equipo y la inteligencia gana campeonatos.”
M. Jordan

Terminado el partido me preguntaba: “¿Sporting Cristal no funcionó por déficit propio o por mérito del rival?” Yo pienso, y sigo pensando, que el rival nos bloqueó, y bastante bien. Tal como lo hablamos en la previa al partido, Roberto Mosquera sabía que las bandas de Sporting Cristal eran su punto más fuerte. Sabía que la gran mayoría de nuestras opciones ofensivas, y consecuentemente goles, vienen por las asociaciones y triángulos ofensivos que se arman por derecha e izquierda. Sabía que dejar sólo a Maximiliano Núñez o a Irven Ávila era casi un suicido futbolístico. Sabía que dejar a Carlos Lobatón suelto para que lance era parte del suicido. Sabía que con la baja de Horacio Calcaterra, Yoshimar Yotún iba a ser su reemplazante y Alexis Cossio pasaría a lateral izquierdo, y eso traería como consecuencia falta de profundidad, tanto por la verticalidad interior y por bandas. Era una obligación que Maxi, Ávila, Cossio o Edinson Chávez nunca estén mano a mano contra el stopper. Era uno de los nuestros contra el lateral-volante de la respectiva banda, para que, si alguno de nuestros triángulos ofensivos funcionase, quede aún el stopper para realizar la marca escalonada y perder la profundidad que tanto éxito nos ha traído.

Fue un partido muy físico, en donde los laterales del Juan Aurich – en especial Céspedes – tuvieron mucho despliegue, y sus volantes, tanto Neka como Rojas, hicieron quizás el mejor partido de sus carreras. Estos dos últimos ganaban casi todas las divididas, bloquearon muy bien a Lobatón, desordenaron a Jorge Cazulo y lograron que Yotún quebrase por detrás de ellos sólo una vez en el partido (y fue por jugada individual de éste, que finalmente terminó en la mejor atajada del 2014).

Roberto Mosquera leyó bien el partido, y lo planteó para frenar las muy buenas armas de Sporting Cristal. Planteó un 5-3-2, con un líbero (Balbuena), dos stoppers (Ramos-Cummings), dos laterales-volantes (Estrada-Céspedes), tres volantes de primera línea con muchísimo recorrido (Cuba-Rojas-Neka) y 2 puntas que iban a esperar las contras rápidas que bien supieron hacer. Decidió defender casi con ocho jugadores, y usar el despliegue rápido de sus laterales (especialmente Céspedes) para los contragolpes. Y quiero hacer un alto para alabar el partido de Alfredo Rojas. 21 años. Yo pensaba que era un típico 6 que su principal característica era la de marca, gran despliegue y físico. ¡Que equivocado estuve! Rojas sabe con la pelota, sabe iniciar jugadas, hacer paredes, tocar y moverse. Interesante jugador peruano de 21 años. Muy buen jugador, valioso. ¿Se le ha visto antes en la Comisión de fútbol? Ojalá que sí. Pero bueno, ese ya es un tema aparte.

Regresando al partido, yo pienso que, en la previa, Mosquera se preguntó lo siguiente: “Si Sporting Cristal vino a mi casa a decidir jugar un partido defensivo y resultadista, ¿por qué yo no?”. Y así fue. No es casualidad no haber visto a Chávez llegar una sola vez a la última raya, igual con Cossio. No fue casualidad ver a Loba tan retrasado. No fue casualidad que nuestros extremos no estuviesen mano a mano con sus defensas. No fue casualidad ver uno de los partidos más bajos (sin dejar de ser bueno, ojo) de Cazulo, quien estuvo muy impreciso con la pelota y desordenado en la marca. No fue casualidad que el primer tiempo y hasta los 15 del segundo, mientras Aurich tuvo físico, Sporting Cristal estuviese bloqueado y sin una reacción futbolísticamente encaminada.

Visualmente, esto fue lo que plantéo el Aurich.

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¿Y Sporting Cristal?

Yo tengo poco que reclamar al planteamiento desde el cero hasta el final. Sporting Cristal utilizó todo lo que tenía. Colocó en la cancha a quienes tenían que estar. Diego Penny tuvo poco trabajo, cuando tuvo que salir a cortar los centros horizontales y verticales, lo hizo siempre bien. Que un arquero de casi dos metros salga a cortar, disminuye mucho la posibilidad de gol tras pelota parada. Nuestros centrales relativamente bien. Y digo esto porque cuando nos atacaron elaborando por abajo, siempre nos complicaron (de hecho, sus únicas jugadas fueron así). Seguramente habrán notado y se habrán llevado una buena impresión del partido que hizo Renzo Revoredo, pero les aseguro que no hay mejor día para un central que aquel en que le tiran tantos pelotazos verticales y directos, que Renzo terminó ganando bien. Lo mismo con Luis Abram.

Por los laterales hay que decir que Chávez de lateral derecho enfrentó a uno de los más sub-valorados laterales izquierdos del campeonato (tremendo recorrido el de Céspedes). Sabemos que Edinson está en camino de formación defensiva, y lamentablemente el lateral izquierdo del Aurich le ganó siempre en el mano a mano, tanto defensiva como ofensivamente. Cossio, con su buen recorrido, poco pudo hacer contra otro buen elemento, Estrada. Y es que nuestros laterales, sin asociación con sus extremos y mediocampistas, llegan poco. Casi no vimos triángulos ofensivos. Cazulo en primera línea hacía presión a Vilchez, pero quien iniciaba casi todas las jugadas del Aurich era Rojas, que muchas veces las empezaba sin presión alguna. Jorge, nunca te vamos a reclamar la actitud y ganas que le pones al vestir estos colores, pero el miércoles te volvimos a ver muy desordenado en marca e impreciso en iniciar jugadas. Las segundas jugadas eran prácticamente de Neka y Rojas. Seguramente no ha venido siendo tu función este 2014, pero así te vi ayer.

Loba estuvo impreciso, también. Y digo impreciso por la regularidad que nos tiene acostumbrados, tanto con sus pases, como con su juego ofensivo. Yotún, jugando ayer un partido en una posición en la que ha jugado poco este 2014 (le recuerdo sólo el partido en el Callao), hizo un partido regular. Muy retrasado, también. Pocas asociaciones con Loba, Ávila y Cossio. Algunas, cuando se hicieron, funcionaron pero, nuevamente, se hicieron pocas. Cuando rompió líneas por detrás de los “6” del Aurich, se encontró con un tiro que pudo habernos puesto en ventaja. Maxi estuvo muy bloqueado, con poca asociación y muy poca movilidad. Quizás uno de los partidos más bajos del último semestre. Siempre, y soy repetitivo, iba contra dos rojos. Blanco también, con poco espacio. Ya analizaremos el gol que falla frente a Erick, pero les adelanto: no lo falla él, lo tapa Erick. Gran diferencia. Ávila, quizás el mejor de nuestro equipo, fue quien tuvo más movilidad en la cancha, fue quien trató de romper líneas y retroceder para asociarse, para iniciar una jugada individual. Lo pudimos ver de interior, de “10”, de extremo y hasta de 9. Infla el pecho ver a un jugador así vestir nuestros colores. Lamentablemente sus compañeros estuvieron bien tapados y sus mejores jugadas vinieron por propia virtud. Intentó mucho, hizo daño, y casi le alcanza.

Renzo Sheput entró faltando 15. Y no creo que debiera entrar antes porque a los del Aurich aún les quedaba resto físico. Si hubiese entrado antes, hubiésemos perdido muchísima marca en un partido tan físico. Entró en el momento justo, creo yo. Intentó también por todos lados, con el ímpetu y amor que ya todos le conocemos. Lo vimos por derecha, el medio e izquierda. Asoció un poco más a Lobatón con el juego, y también a los extremos y laterales. Mejoramos con su ingreso. Basamos nuestra esperanza de cambiar el partido en él. Generó peligro, también. Pero seamos sinceros, el nivel físico de Sheput no es el mejor de su carrera y esperar que te cambie un partido, sobre todo una final, es esperar demasiado; a pesar de haberlo hecho en Ayacucho y contra el mismo Aurich en el Gallardo.

Después de eso, Daniel Ahmed no tenía mayor recambio ofensivo salvo Beto da Silva, quien es 9 de área neto, inútil para el tipo de partido jugado ayer (no seamos sensibles, uso esta palabra netamente en el aspecto futbolístico). El resto de suplentes eran todos cambios defensivos, que hubiesen servido para realizar un cambio nominal, pero no para cambiar un partido. Sí, es cierto que dos delanteros importantes están en proceso de recuperación (Arroe y Ross) y nos suspendieron a Calcaterra; pero también hay que hacer ahí una observación: se entiende que el proyecto de menores sea la apuesta (y yo estoy a favor) pero, ¿tiene que ser todo tan agudo?, ¿son los chicos quienes tienen que cambiar la historia en partidos importantes? Yo creo que debe haber un balance. Ayer carecimos de recambio ofensivo, tanto en mediocampistas ofensivos como delanteros. Y eso terminó pesando mucho. No podemos afrontar una final con 5 recambios defensivos y sólo dos ofensivos.

Finalmente comentemos un poco del tema tan hablado: la ausencia de Calcaterra. A ningún entrenador del mundo le debe gustar que vengan a tocarle la puerta 24 horas antes de un partido (imagínense para una final) y decirle que un jugador de su esquema ya planteado para afrontar una final no va a jugar por temas, seguramente mal manejado, pocos transparentes y malintencionados. Ya varias veces, en publicaciones anteriores, hemos mencionado que Horacio Calcaterra es el jugador más importante de Sporting Cristal. No sé si el mejor, pero sí el más importante. Es quien jugó, después de Penny, más minutos en el Clausura. Si Sporting Cristal ha mejorado es por el orden y transición que da Horacio Calcaterra para la defensa-ataque y ataque-defensa. Es un volante “mixto” que hace mucho tiempo no veía en Perú. Calcaterra es la máquina silenciosa. Es quien hace el despliegue máximo del equipo, y seguro más que Cazulo. Horacio va desde la línea media hacia el ataque y hacia la defensa, siempre. Yo estoy en contra de la dependencia de un solo jugador, pero que un equipo sea independiente, es casi una utopía. Y si hay alguna ausencia que se sienta más que la de Cazulo y Lobatón, es la de Calcaterra. Recuerden el partido contra USMP en el Callao: Loba no estaba y Calca tomó la manija del equipo. El domingo pasado jugamos una final sin Cazulo y terminamos “bien” parados en esa cancha. Y ayer faltó Calca, sin ninguna duda. Y su ausencia le favoreció mucho al Aurich.

Sabía que sin Calca, la profundidad vertical-interior iba a ser casi nula, porque Lobatón tenía que retroceder a iniciar las jugadas y porque esa no es la posición natural de Yotún. Entonces la ausencia  tácitamente llevó a Sporting Cristal a basar su juego por bandas, y el DT rival sabiendo eso, las bloqueó muy bien. Otra consecuencia de la ausencia de Horacio fue que perdimos mucha proyección lateral por izquierda: hoy Cossio no llega a ser ni el 50% peligroso de lo que puede ser Yotún cuando se llega a la última línea de lateral. Con respecto a su función defensiva; está de más repetir el gran recorrido y la capacidad de relevo que puede tener Calcaterra a sus laterales y a Cazulo. Entonces la ausencia de Calcaterra disminuyó mucho a Sporting Cristal. Pero lo que más me gusta es que igual salimos con la misma propuesta, y estuvimos cerca de llevarnos el partido. Eso es para estar orgullosos y aplaudir al Comando Técnico y jugadores. A pesar de que nos peguen por fuera, seguimos apostando a ser ofensivos, y eso casi nos da una recompensa que hubiese sido bien merecida.

Entonces, llego a la misma pregunta inicial: ¿Sporting Cristal no obtuvo el juego que quería por déficit propio o por el bloqueo de Aurich? Voy por lo segundo, y eso se evidencia porque el equipo rival, desde el minuto 70 bajó revoluciones y Sporting Cristal controló más el partido.

Y así y todo, con la baja del jugador más importante, Sporting Cristal fue por el partido. Con recursos nobles, diría nuestro entrenador. Llegamos a generar más jugadas ofensivas que el rival. Seguimos con nuestra propuesta: jugar según se vive. Vayamos a algunos datos del partido. En el primer tiempo Aurich tuvo una sola clara, contragolpe de Pacheco. Sporting Cristal, el tiro libre de Yotún y el gol bien anulado de Ávila. Normalmente no cuento éstas últimas como jugadas, pero vale la pena recalcar lo que poco (o nada) se dio el primer tiempo: triángulo ofensivo entre extremo, lateral y volante.

Primer intento de Aurich. A lo que apeló Mosquera. Recuperación rápida en el medio, y aprovechar nuestro 3-4-3 ofensivo, salir rápido por una de sus bandas y que sus ofensivos queden en superioridad contra nuestros defensivos. De esta jugada, sólo una en el primer tiempo. Rojas es quien recupera y lanza a Pacheco. Termina fuera, por poco. Ojo con éstas en Trujillo.

aurich 1

Y a esto me refiero a triángulos y superioridad ofensiva. Asociación entre Cossio, Yotún y Ávila. Superioridad numérica: 4 ofensivos vs 3 del Aurich. Poco de esto en el primer tiempo. El Aurich no nos dejó hacer más de éstas. Gol bien anulado.

sc 1

Vayamos al segundo tiempo. Ya el gran despliegue, presión, recorrido empezaba a pasar factura al Aurich. Los jugadores se cansaron, y no sólo físicamente. Para afrontar un partido contra Sporting Cristal necesitas mucha concentración (que bien lo hicieron en el primer tiempo). El físico, al restar, también afecta la capacidad de atención y concentración del jugador, y eso se vio en Aurich. Eso, asociado a que Sporting Cristal intentó más por el interior, casi nos lleva a ganar el partido.

Segunda del Aurich, otra vez recuperación alta de sus volantes y transición rápida hacia el lugar dejado por nuestro lateral. Ojo a la toma de marcas, Loba llega por poco. Pacheco otra vez falla, sólo.

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Tercera y última del Aurich. Transición rápida a Céspedes, quien le gana a Chávez, como toda la noche (tómenlo bien: pero estoy segurísimo que Edinson ha aprendido mucho después del paseo que le dio su lateral izquierdo). Por esas cosas que tiene ser delantero, a Pacheco también le quedó mal. Palo y nos volvimos a salvar. Esta vez, la suerte estuvo con nosotros. Ojo a la toma de marca. Recibe libre, no tapan al receptor y eso es muy peligroso. Ahí debió ir Loba (o en el próximo partido, Calca).

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Vayamos ahora a los ataques de Sporting Cristal.

Pared corta de Yotún-Loba. Jugada individual de Yotún, y éste pasa a hacer muy bien su labor de interior. Saca un tiro espectacular, y Erick hace la tapada del año (seguro la de su carrera). Espectacular Delgado. Este era el espacio que debíamos aprovechar, la verticalidad interior por detrás de Rojas-Vílchez. Si hubiésemos ido más por dicha zona, sobre todo con Loba, más y mejores opciones hubiésemos creado.

 sc 2

Tercera del Sporting. Cazulo rompiendo líneas, y ya un Aurich con poco regreso. Lanza largo a Ávila. Por fin (¡por fín!) Irven mano a mano contra el stopper. Le gana (como iba a ser), y Erick otra vez saca bien la pelota.

 sc 3

La más clara de Sporting Cristal. Buen pivoteo de Revoredo y Chapa, otra vez, abajo del arco la falla. Muchos dicen que estos goles cuestan finales. Yo pienso Chapa, que nos los vas a devolver. Estoy seguro que así será. La sangre charrúa te avala. ¡Fuerza Sergio!

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Quinta de Cristal. Desconcentración mental y de salida de los defensas rivales. Maxi asiste, Yotún siguiendo la jugada previa. Pivote, la pelota va lento y queda dividida entre Erick y Chapa. Yo no creo que sea falla de Blanco, es tapadón de Erick. La pelota dando botes, a un metro del arquero que sale muy rápido y pone todo el cuerpo, es muy difícil de entrarle bien. Tapadón de Erick. Quizás difieran conmigo, pero poco que reclamarle al Chapa, en ésta. Ya atacábamos con más gente y mejor. Aprovechamos mejor los espacios que dejó el Aurich por su resto físico.

 sc 5

Y así acabó el partido. A pesar del gran partido del rival, terminamos generando más y jugando mejor. Terminamos mejor físicamente. Sporting Cristal, con bajas importantes, terminó siendo más. Creamos cinco, y fuimos cero efectivos. El único partido en el Clausura que no hicimos goles fue el de Melgar, ya hace cinco meses. No nos pasaba esto, y es raro que Sporting Cristal no haga efectivo sus ataques. Hay noches así. Pasó, y ya volteamos la página. Vamos por más.

¿Y ahora? Toca la última batalla del año en Trujillo. Batalla a muerte. Ahora (si es que no pasa nada raro, otra vez) iremos con el equipo completo. Iremos a atacar por el medio, por los costados, por arriba, por abajo y por todos lados. De eso estoy completamente seguro. Así como también que Roberto Mosquera saldrá a atacar. Ya con Calcaterra, él sabe que no va a poder aguantar la verticalidad de Sporting Cristal, ni por el medio ni por laterales. Si especula, como ayer, los vamos a pasar por encima. Su mejor arma va a ser atacar, y así será. Va a ser un gran partido, seguro mejor que el del miércoles. Cuidemos las bandas, no seamos imprecisos en las salidas, y sobretodo mucha concentración en las pelotas paradas. Ambas propuestas serán buscar el arco rival. Y ojo, físicamente llegamos mejor, y ahora sí tendremos una banca con recambios más ofensivos.  Se nos viene un partidazo. Daniel: a muerte con tu propuesta, salgamos a atacar. Que los laterales vayan, hagamos 3vs2, 2vs1, y todas las cosas que nos trajeron hasta acá.

Tuve que dejar pasar casi 24 horas para procesar este partido. Y es que resulta jodido cuando se tiene tanta expectativa. Pero veo mi camiseta, y todo vuelve a la normalidad. Estos colores pueden más que la cabeza. Apoyo y creo en este grupo a muerte. Y más a estos colores. Toca la última pelea. Vayamos a pelear con fútbol, con la propuesta y nobleza de Ahmed, con la pasión y dedicación de Soso, con la preparación de López y su equipo, con la convicción de nuestros dirigentes, con las manos de Penny, con la ayuda del hermano de Araujo, con la recuperación de Revoredo, con la sonrisa de Abram, con el juego de Yotún, con las lágrimas de Chávez, con el corazón de Piki, con la sapiencia de Lobatón, con el recorrido de Calca, con la humildad de Irven y su mamá que lo ilumina desde arriba, con el pecho caliente de Maxi, con la sangre del Chapa, con el incondicional amor celeste de Renzo, con las vitaminas de Paolo, con el aliento de Leguizamón desde Argentina, con la fuerza de Cossio, con las lágrimas de Curitiba, con el eterno recuerdo y aliento de Yair, Gianfranco, Julio César y Alberto.

Es la última batalla del año, ya no habrá mañana. Es a muerte. Es verse sangre y salir a aplastar al rival. Confiamos en ustedes, Sporting Cristal. Apoyemos, vayamos a Trujillo y hacer de esta noche, Noche de Raza Celeste. Cantemos hasta que la voz y racionalidad se pierda. Si no pueden ir a Trujillo, reúnanse, véanlo juntos y canten para que se escuche en Trujillo. El domingo más que nunca cabeza fría y pecho caliente, combustible para que sea noche de Gloria Celeste. Esta hinchada, y equipo se merece ser campeón.

“…y se siente el cansancio, pero más grande es la ilusión. Hay que tratar de correr con las piernas, y cuando no se pueda, correremos con el corazón”. ¡Vamos Sporting Todavía!

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