Autores Publicado porCarlos Wertheman

Carlos Wertheman

21 PUBLICACIÓN 11 COMENTARIOS
Creo, fundamentalmente, que es imposible describir el universo que nos rodea sin renunciar previamente a la superstición. Finalmente, el pasado está destinado a convertirse en leyendas e historias, no en grilletes.

Por -
5 2215
fuente: Líbero.pe

Contra toda esperanza; existen dos libros que incluyen esta frase en el título, uno escrito por Armando Valladares, preso por 22 años en  uno de los gulags de Castro en Cuba y otro de memorias de Nadiezhda Mandelstam, viuda del poeta Osip Mandelstam, una de las víctimas de la limpieza ideológica de Stalin. Mientras el primero es un panfleto literariamente deficitario, el segundo es un texto hermoso, luminoso y de una sensibilidad esperanzadora.

Menciono estos dos textos porqué ambos hablan de lo mismo, de la imposibilidad de mantener la esperanza cuando las circunstancias son terribles, cuando toda posibilidad de cambio está en manos de alguien que no lo desea, que está más interesado en prolongar la situación o simplemente no tiene tu felicidad en agenda.

Es que llega el tiempo de pinchar el globo, siempre se habló de Cristal como una institución modelo, con dirigentes a la altura y con una manera de hacer las cosas que los diferenciaba de todo lo que había acá. Desde los tiempos en que Augusto Moral contrata a Oblitas preguntándole cuanto quería ganar, a los Bentín protegiendo a Alberto Gallardo, incluso a esa breve isla que fueron los tiempos de Cantuarias salvando a la institución de la deriva.

Hoy no hay más eso. Dice la historia que puedes morir siendo un héroe o vivir para convertirte en villano. Lo vemos con Lombardi, presidente durante la etapa más exitosa del club y hoy uno de los responsables de este descontrol que venimos viviendo, malas decisiones, una soberbia que ayuda a olvidar las campañas de los noventa y a concentrarse en las metidas de pata. Lo vemos en Debackey, según muchos el responsable de que Delgado se vaya del club y según la evidencia, coresponsable del descontrol que estamos viviendo. Lo vemos en Cuneo, un ejecutivo de Backus, que parece querer evitar complicarse la vida con Cristal y ocuparse de lo que le da de comer.

Lo vemos, también, con la cervecería, que ha puesto Cristal en el Mercado, y – más aún – considera a Debakey y Lombardi como posibles compradores.

Lo vemos con el técnico que estos señores contrataron, con un sujeto incapaz de aceptar que no ha funcionado y que posiblemente no funcionará, con  un plantel que tenia clar que sus posibilidades en Copa eran nulas pero que ha vivido una humillación innecesaria, gracias a alguien que simplemente le importa poco la camiseta que está dirigiendo.

Posiblemente hayamos perdido el año, posiblemente el marasmo que nos está envolviendo  no se vaya, posiblemente lo ideal hubiera sido aceptar que la propuesta que se dice que  Soso hizo a los dirigentes y renovar el equipo. Ahora Cristal sigue dependiendo de Lobatón y ha vendido a uno de sus mejores jugadores. A principio de año dijimos que estábamos preocupados por la cantidad de prestados y por la situación de los jugadores veteranos, la preocupación se ha hecho realidad. Cristal tiene una necesidad de renovación que dirigentes y técnicos no han podido resolver.

Todo esto a resultado de jugar a la esperanza de que todas las decisiones iban a salir bien, a que Lobatón iba a poder sostener el equipo un año más, que el improbable delantero centroamericano se iba a destapar como  un killer, que el técnico que el año pasado se comía goleada tras goleada, iba a convertirse en Guardiola.

Nada de eso ha pasado y ahora estamos viviendo las consecuencias de esa esperanza irracional.  Sumemos a todos esos problemas, la – más que probable –  venta del club a un grupo extranjero, que posiblemente entre con cautela, porque sabemos que Perú no es el mejor mercado para un club de fútbol.

Porqué es necesario asumir la realidad de una vez, no va aparecer  un grupo de empresarios hinchas a comprar el club in extremis, tampoco Noriega va a venir a salvar el club, porqué hacer eso lo quebraría. Un club de fútbol en Perú, con este torneo y con la obligación de invertir cantidades insostenibles para ser competitivo internacionalmente, no es negocio. Y si no son ellos, o Debackey,  no existe mucha posiblidad de que algún otro peruano compre a Cristal.

Esta situación nos pone contra las cuerdas y sin demasiadas esperanzas, nos pone en una situación donde dos dirigentes manejan el club como si fuera su casa, pero o no tienen las ideas o sus ideas están demasiado idas de olla. No sé si sea posible caer más bajo.

Pero los libros de Valladares y Mendelstam acaban con cierta luz, finalmente tocas fondo y cuando eso ocurre, todo movimiento es una mejora.  Es hora que eso comience a verse, ignoro quien compre finalmente a Cristal. Espero, honestamente, que Debakey no sea quien lo haga. Pero espero que lo que tenga que ocurrir, ocurra ya. Es hora de saber que es lo que nos espera en realidad, si un alivio o  un camino de sufrimiento más largo.

 

 

Por -
4 1932

Los más viejos recordarán a Robin Williams citando a Whitman en La Sociedad de los Poetas Muertos. Hermosa película donde entre otras cosas explicaban el significado de esta frase en la celebre oda del autor de Hojas de Hierba.

Todo se trata del liderazgo, un texto sobre un gran líder en  una gran gesta con pronósticos en contra; Lincoln afrontando la guerra civil y muriendo a consecuencia de las decisiones que se tomaron en ella y sus resultados.

Un equipo de fútbol no está lejos de esas circunstancias.

Un técnico, el capitán del equipo deben ser lideres que afronten aun las circunstancias más adversas y ser capaces de salir indemnes o afrontar las consecuencias de sus actos, con dignidad e hidalguía.

Ahora, me pregunto, ¿qué liderazgo puede esperarse de alguien que – frente a la adversidad – reacciona de esta manera? (no citaría a Butters para nada, pero en este caso,  no hay de otra)

o acá

o en este caso, más puntual.

Es decir, alguien con la experiencia internacional de Chemo debería conocer los códigos del deporte, saber que a su plantel se le debe un cierto respeto y más cuando estás en público. En privado les puede recordar incluso al antepasado unicelular, pero humillarlo públicamente dice muchas cosas, la más sencilla es que no respeta la camiseta que defiende, ni a sus jugadores, ni a su club.

Entonces, que hace que no renuncia? pues dorar la píldora.  Chemo se siente seguro, sabe que mientras sus amigos firmen sus cheques podrá seguir hundiéndonos, sin reparos, sin cuidado, sin respeto. Después de todo no hay peor enemigo que el que tienes dentro.

 

 

 

Por -
9 2630
(MexSport/Getty Images/USI)

Aunque el título de este post suene a crónica policial, en realidad regreso al blog, después de unas involuntarias e inesperadas vacaciones, pensando en la campaña de la Copa y en el futuro. Porque nuestro presente es terrible, lo dije en su momento cuando contrataron a Del Solar; ‘Chemo’ era una mala idea, sobre todo si lo contrataban sin Barco.

Hemos dado vergüenza en la Copa, pero aunque hay muchísimo de responsabilidad en el técnico y de los dirigentes – y Chalo ha hecho una buena radiografía de ellos – hay un punto en el que normalmente no se piensa, que no exculpa a los citados, pues deja en evidencia su falta de capacidad de gestión, pero que es determinante para explicar qué está pasando y qué puede pasar en el futuro.

Todos sabemos que Cristal es el club más “solvente” dentro del campeonato peruano, y normalmente esa solvencia se ha debido no a la cantidad de dinero invertido, sino a la ausencia de grandes deudas, lo que le permite invertir su presupuesto sin los problemas de los rivales.

También sabemos que el club está a la venta, incluso los movimientos de reducción de aparato que menciona Chalo en su artículo parecen apuntar a eso, a aligerar la estructura para que el nuevo propietario lo incorpore a la suya sin demasiada curva. Además de reducir gastos al mínimo.

No hablemos de la gestión deportiva, pésima, de los dirigentes por hoy, estoy seguro que han estado pensando en ella durante semanas, pensemos en algo algo más urgente: El futuro mediato.

Ya dijimos que Cristal está a la venta y que el club parece estar pasando por un downsize para bajarle el precio y ser más atractivo. Es público también que hay tres ofertas más o menos sólidas, una de Debackey y otros empresarios locales, y las otras dos vienen de los dueños de las Chivas de Guadalajara y de Tigres de Monterrey. Hasta donde sabemos las ofertas andan por ahí, cabeza con cabeza. De hecho, Cristal es uno de los pocos clubes vendibles dentro de Perú por varios motivos.

  • No tiene grandes deudas.
  • Pelea títulos con frecuencia.
  • Tiene divisiones menores.
  • Tiene una estructura ordenada y ligera.

Es decir, si un grupo extranjero desea aterrizar en Perú, Cristal es la opción más deseable, sobre todo por una cosa importante. La cervecería no está pidiendo demasiado porque se quiere sacar el tema de las manos.

Ahora, ¿por qué es importante la venta? Porque Cristal necesita competir en una carrera en que está muy detrás y para eso necesita dinero, dinero que la cervecería no le va a dar y dinero que difícilmente consiga de auspicios locales.

Pongámonos en autos:

Pensemos en Blackburn. Cristal intentó conseguir un delantero de nivel para la copa, Alex hizo un interesante análisis de su periplo hasta el Rímac, pero si quieren ahorrarse leerlo, se los resumo:

No había plata para nada mejor.

En un campeonato donde hasta hace no mucho a los jugadores les pagaban con planchas de papel higiénico y donde los clubes tienen que ser rescatados varias veces por el estado, Cristal es un potentado. En el extranjero, donde no son raras las ventas de jugadores por más de una decena de millones de dolares y que suelen recibir cantidades exorbitantes para acá por jugadores como Leguizamón o Pereyra, un delantero contrastado es algo casi imposible de comprar, entonces se recurren a apuestas de riesgo, como Blackburn o Leguizamón.

¿Qué pasó? Pues que mientras el fútbol peruano pasaba por los años de Burga, otros campeonatos comenzaron a estirar la distancia, convirtiendo a sus clubes en entidades que venden caro a torneos importantes, cada eliminatoria o Copa América incrementaba el valor de los jugadores brasileños o rioplatenses, convirtiendo a nuestro campeonato en una cenicienta sin hada madrina.

Y eso no va a cambiar, al menos si las cosas siguen así. Por lo que creo que la venta del club es lo mejor que puede pasar, dadas las circunstancias. La cervecería no va a dar más dinero, no desea darlo, y los auspicios locales realmente solo alcanzan para traer a jugadores como Blackburn, por seis meses.

Entonces, la pregunta es, de las tres opciones con posibilidades: ¿Quién nos conviene?

Tengo claro que Debackey no iría a cambiar las cosas demasiado, dudo que quiera terminar como Beto Levy, empeñando la camisa por el Boys y aún en ese caso, no creo que sus bolsillos sean tan hondos.

El Grupo Omnilife de Jorge Vergara, propietario de Chivas, en su momento compró al Saprissa e invirtió – bien, además – en ellos durante 9 años, pero terminó vendiéndolos a un grupo de empresarios locales, también invirtió un tiempo en la MLS, con un club llamado Chivas USA. Tiene interés en el fútbol peruano desde hace tiempo, de hecho trató de comprar a los de Ate durante el tiempo de Gonzales, sin éxito. El año pasado hizo algunas averiguaciones al respecto, pero terminó declarando que las deudas de ese club eran mayores a su valor. Es famoso por invertir mucho, con tal de ganar, pero también por irse cuando los resultados no llegan como en el Chivas USA y también por dejar quebrado al Saprissa al venderlo.

Respecto al grupo Cemex, propietarios de los Tigres de Nuevo León – rivales históricos del Monterrey del Señor Barriga – es una de las empresas constructoras más potentes de América. Hasta donde sabemos, la inversión en los Tigres ha sido más mesurada, pero han dejado un club sólido y con títulos, incluso acaban de quedar segundos frente a las Chivas de Vergara en el Clausura mexicano.

Entre las tres opciones yo prefiero claramente la de Tigres, al menos en una primera lectura. Siento que Debackey no traería ningún cambio y creo que Vergara posiblemente nos vendería una ilusión por algunos años y terminaría haciendo lo de siempre, vender el club cuando pierda el interés en él.

 

Por -
1 3613
Viana, Ortiz y Sánchez (Prensa Sporting Cristal)

Cristal ha cambiado su columna vertebral.

Arquero, central/volante de marca, un creativo, un delantero por banda y está por llegar un delantero centro.

Es una apuesta ciertamente de riesgo, pero válida. Algunos de los jugadores contratados tienen una calidad comprobada en el torneo local y otros son nivel selección. Digamos que se “ha contratado bien”.

A menos – claro – que esto no sea cierto.

Hablemos de una figura muy común en el fútbol: Los préstamos de jugadores.

Definamos en que consiste un préstamo explicando uno de los casos en que procede:

El jugador “A” está bajo contrato con el club “X” por motivos que no vienen a cuento. El club no lo tiene en sus planes inmediatos pero no desea liberarlo porque aun ve algún posible beneficio en retener el pase de ese jugador. Pero del mismo modo, tampoco le conviene tenerlo jugando en la reserva o tenerlo en la periferia del equipo titular, esperando una lesión o alguna circunstancia fortuita para tener algunos minutos.

La solución a este problema es permitir que este jugador firme por otro club, que este pague su sueldo, previo pago de un derecho de préstamo, y retener la propiedad de la carta pase del jugador. Es decir, prestarlo.

¿Qué se gana con esta figura?

  • El jugador consigue la oportunidad de tener minutos, de acuerdo a su desempeño. También de acuerdo a esto, no pierde ritmo de competencia ni valor de mercado.
  • El club propietario, se libra del pago de sueldo de un jugador, pero al mismo tiempo lo tiene en actividad, en algunos casos, incrementando su valor.
  • El club receptor, consigue un jugador que de otro modo no podría pagar, por tema de costo de carta pase, a un precio que le permite tenerlo durante un tiempo determinado, lo que puede dar pie – incluso – a que el jugador se plantee la compra del mismo.

¿Este es el único caso en que se prestan jugadores?

Por supuesto que no, pero es el más común. Muchas veces se prestan jugadores para que maduren en otros clubes, con el fin de venderlos después – esto es algo que hace mucho el Chelsea inglés – otras veces se hacen préstamos de emergencia para resolver casos de lesiones largas de jugadores claves y algunas otras veces se presta jugadores con la expectativa de lograr venderlo o por lo menos librarse de la ficha hasta que se acabe su contrato.

Pero esto es desde el club vendedor, ¿qué pasa con el club receptor?

Definitivamente pedir un jugador prestado implica una incapacidad de comprar a ese mismo jugador o uno de similar calidad, por razones económicas por lo general, por temas de oportunidad de mercado o incluso por nivel del torneo.

Entonces el préstamo puede ser un negocio saludable para el club receptor.

¿Pero que ocurre cuando tienes demasiados jugadores a préstamo?

Lo mismo que pasa cuando tienes demasiadas tarjetas de crédito; puedes reventar.

Cristal actualmente tiene en esa situación a tres jugadores, sin contar con el 9 que se supone llegará.

  • Mauricio Viana, que llega del Santiago Wanderers
  • Joel Sánchez, que llega de Tigres
  • Christian Ortiz, a préstamo de Independiente.

Es decir, son jugadores con una continuidad que no depende exclusivamente de su rendimiento deportivo, depende también de que su clubes madre no los llamen de regreso.

Es decir, las tres contrataciones más importantes del club para este año, tienen una espada de damocles encima.

Pongamos algunos ejemplos previos.

  • El club se arriesgó con Javier Ferreyra y, más allá de la innegable calidad del “Pelado”, el tipo era díscolo e irresponsable y terminó retirándose del fútbol después de algunos problemas con la institución. Plata perdida, si en lugar de comprar su pase, se hubiera prestado al jugador, no se habría perdido tanto dinero.
  • Pocos años después, Cristal pide a préstamo a un delantero argentino naturalizado ecuatoriano. Aunque existió la posibilidad de comprar la carta pase, el miedo a un problema similar al de Ferreyra los hace optar por el préstamo, “El Pájaro” Suárez la rompió en Cristal y se fue, al no poderse renovar la cesión, la figura del préstamo nos hizo perder un jugador valioso.
  • El año pasado, Gabriel Costa fue prestado a Cristal con opción a compra, al finalizar el año quedaba claro que era muy difícil retenerlo por sus condiciones contractuales, Si el mismo Costa no hubiera comprado su pase – de su propio dinero – para jugar en Cristal, hoy no lo tendríamos en el club. Pero esto no es algo que vaya a pasar siempre, aquí el mismo jugador decidió que era más interesante para su carrera tomar las riendas de la situación y resolver el contrato con su club para quedarse donde estuvo prestado.
Ferreyra, Juárez y Costa (USI)

Como ven, muchas cosas pueden pasar en el tema de los préstamos, algunas beneficiarán al jugador, otras a alguno de los clubes involucrados, pero lo que tenemos claro es que lo que predomina es el riesgo.

Volvamos a lo que pasa en este momento.

  • Tenemos a Viana y su suplente es Grados.
  • Tenemos a Joel Sánchez, reemplazando a Lobatón, que debería retirarse este año.
  • Tenemos a Ortiz, en un puesto de delantero por banda, donde también pueden jugar Pacheco, Rojas e incluso Sandoval.

Es decir. en el primer caso, si perdemos a Viana después de un buen año, tenemos que buscar arquero de nuevo. En el segundo, tenemos a préstamo al jugador que llega a reemplazar a nuestro jugador más importante -y capitán- en este probable año final de su carrera. Pero Tigres ha dejado claro que cuenta con él para el próximo año. Es decir, en realidad, es una solución transitoria.

Ortíz nos ha costado mucho trabajo e Independiente ha peleado mucho por sacarle la mayor cantidad posible de dinero a esa transferencia y es posible que, en caso de un buen papel, lo perdamos a medio año.

La preocupación aquí es morir de éxito. Es más que posible que Sánchez se vaya el 2018. Viana es un arquero que ha venido a Perú por minutos y para volver a la selección de su país, en el caso que lo logre, es probable que su club; Santiago Wanderers, lo pida de regreso. El caso de Ortiz me queda menos claro, sospecho que Independiente no lo tenía en sus planes de este año y que todo se podría arreglar en función del dinero que se invierta.

Preocupaciones adicionales, tenemos al menos dos jugadores que están acercándose a edades en que normalmente la carrera de un jugador se extingue: Cazulo y Lobatón. En principio Aquino y Garcés son las soluciones al primer caso y aunque para muchos Távara es la solución a mediano plazo para Lobatón, dudo que en un año esté listo para este trabajo. La presencia de Sánchez en realidad no va a resolver este problema.

Pero en resumen, la situación es esta: Tenemos demasiados jugadores en préstamo y esto es un una capa de riesgo extra, además de una presión sobre el planeamiento del próximo año que no se debería tener tan pronto. Este equipo celeste puede impresionar por nombres -en realidad se ha reforzado apropiadamente- pero el futuro es difuso, a menos que la dirigencia ya tenga en cuenta este problema y esté mapeando las soluciones a estos problemas para el próximo año, me atrevo a decir, que tengo mucho miedo por el equipo 2018.

Por -
7 4437
(Prensa Sporting Cristal)

¿Qué puede ocurrir cuando tienes un jugador de nivel que de repente deja de serlo? ¿Qué ocurre, cuando ese jugador ha demostrado durante 5 años ser de lo poco rescatable de una generación que irrumpió en el fútbol peruano con harto buzz publicitario, pero se estrelló con la realidad?

El caso de Ávila es realmente preocupante, un jugador que demostró durante años una capacidad para producir problemas horribles en cualquier defensa del torneo peruano desde antes de llegar a Cristal. Durante los años de Mosquera, la rompió, con Vivas y el primer semestre con Ahmed, también.

¿Qué ocurre con Ávila, entonces?

Desde 2014 se habló de ofertas del extranjero, se mencionaron nombres como el Ajax, Fluminense, Getafe y algunos más ¿Humo? No. Lo cierto es que hubieron ofertas de fuera y alguna con conversaciones concretas para traspaso. En julio de 2014 se habló de una negociación y venta al Ajax holandés, negociación que no llegó a ningún lado. En enero de 2015, después de un amistoso, Ávila incluso mencionó que posiblemente había jugado su último partido en Sporting Cristal, pues había arreglado todo con el Al-Nassr FC de Arabia. Unos días después se mencionó que el jugador se queda en el club, que la transferencia se ha caído.

Después de estas dos historias, hubieron más rumores. El nombre de Irven se asoció a intereses inconclusos constantemente. Esto para un jugador del nivel de Ávila, debe ser frustrante y probablemente afecte su rendimiento y su estado de ánimo.

Lamentablemente muchos olvidan que Irven es un jugador joven, cuya carrera despegó pronto y mantuvo un nivel bastante alto desde que llega al Sport Huancayo a los 18 años – desde el 2009 al 2015 hizo 118 goles (47 goles en Huancayo, 71 en Cristal) incluso en 2015 – año donde nadie puede decir que juegue particularmente bien – logra meter 12 goles.  Pero acá entra el problema mayor, Ávila no solo destacaba como goleador, sino por asistencias y su capacidad de juego sin pelota. Ávila podía, sin tocar pelota ni dar un pase, facilitar que alguien más metiera un gol al generar espacios, presionar defensas o simplemente generar miedo.

foto: Depor.com

El Ávila de 2015 ya no era ese jugador, el de 2016 tampoco, ni en Cristal ni en LDU, incluso hay quien dice que el de 2014 ya mostraba problemas en esos apartados. Lo que es concreto y comprobable es que el rendimiento de Ávila bajó a partir de 2015, un problema colateral a su bajo rendimiento es que no venderlo nos trajo problemas en la delantera, se contrató a delanteros caros – Pereyra y Blanco – con miras a reemplazar a Ávila – y se esperaba financiarlos con los ingresos de su venta, al permanecer en el club Irven terminó ocupando el lugar en cancha de uno de estos jugadores durante la campaña, con resultados generalmente pobres para él y afectando el rendimiento general de estos. A pesar de esto, llegamos a la final, y la perdimos.

En 2016 logramos prestar a Ávila a la Liga Deportiva Universitaria, por un año. Después de seis meses no logró ser titular – en muchos partidos, tampoco logró ser banca – en un equipo en crisis y volvió a ponerse la celeste al comenzar la pretemporada 2017.

¿Qué versión de Irven veremos este 2017? ¿El delantero veloz, inteligente y letal que la rompió en el torneo peruano desde el 2009 al 2014? ¿O el jugador que estábamos desesperados por vender y que no logró asentarse en LDU?

No tengo fe en que se pueda recuperar a Ávila, siento que su contratación se justifica en el temor de que la pueda romper en algún equipo rival y siento que no va a ser solución en la delantera y quitará oportunidades a Pacheco, Rojas y Sandoval. Sin embargo, a pesar de que los reportes de los primeros amistosos no son alentadores, tenemos que esperar, quiero estar equivocado con Irven, su historia con la celeste debería tener un final feliz.

(USI)

Como todos los años, Cristal está contratando refuerzos.

Este año, a diferencia de otros años, va a contratar algo menos, pero esta ventana va a ser más importante que otros años; estamos cambiando de columna vertebral.

Más allá de cambiar de técnico – apunte importante, desde el 2012 hemos tenido a Mosquera, Vivas, Ahmed, Soso y ‘Chemo’; 5 técnicos – este año estamos cambiando puestos claves del equipo.

  • Arquero: Mauricio Viana
  • Central: Renzo Garcés
  • Mediocampo:  Joel Sánchez
  • Delantero: Aún no es público el nombre, se nos habló de Da Silva y Ortiz, en ambos casos se fracasó. Posiblemente nos tengamos que quedar con lo que ya hay.

Pero de los que llegaron en 2016, ya se marcharon Ramúa y Silva, ambos con rendimientos relativamente decentes pero muy lejos de lo esperado. Además se han ido Penny – imagino que muchos habrán dado gracias por esto en navidad – y Cossío.  Es decir, se van cuatro jugadores y llegan cuatro.

Penny es un arquero discutido. Indudablemente tiene talentos, pero – lamentablemente –  entre ellos está el cometer bloopers en momentos críticos, aunque también nos ha dado buenos partidos y muestras de coraje y amor propio. Lamentablemente su tendencia a meter la pata hace que lo segundo pese menos. El caso de Cossío es distinto, es un muchacho de la casa al que simplemente no le alcanzaron los méritos. Esperamos que en otros aires le vaya mejor.

De los refuerzos confirmados; Mauricio Viana es conocido en Chile por ser un arquero con voz de mando y seguro; lo contrario de lo que es Penny, pero también es conocido por ser un jugador que lleva consigo cierto grado de conflicto y tendencia al rebote, he visto algunos videos de él y me encuentro con un buen arquero, pero leo reportes y me encuentro con alguien hasta cierto punto díscolo, Espero que ‘Chemo’ – con cuya llegada no estoy de acuerdo – sepa manejarlo, como manejó – o intentó manejar – en su momento a Sergio Leal.

De Renzo Garcés no puedo decir mucho más que espero que resuelva problemas, es un jugador polifuncional y aunque algunos dirán que tapa espacios a jugadores de la cantera, es una elección lógica para un técnico venir con algún jugador al que le tiene fe. Ojo, también juega de volante y en ocasiones vamos a necesitar rotación en ese puesto.

Joel Sánchez es un jugador al que muchos le tienen muchísima fe y en principio vendría a ocupar el lugar de Lobatón – que debería ser suplente este año y retirarse a finales – en la creación de fútbol. Para muchos es la contratación más importante del año en Cristal y no sé si este de acuerdo. Me quedo – como referencia – con la emoción que algunos sintieron con Balbín hace algunos años y el megachasco que resultó. Viene a préstamo por un año y no sé si ese préstamo sea renovable en caso sea exitoso.

Además de esto tenemos un repatriado; Irven Ávila. Un jugador que dio mucho a Cristal en sus primeros dos años y durante los últimos años dio más problemas que goles. No quiero calificar ni adjetivar sus últimos dos años, pero este es un verdadero reto; si Chemo quiere hacer más llevadero su retorno a Cristal, debe recuperar a Ávila, en Ecuador se le considera poco más que un cono de entrenamiento.

¿El nueve? Oviedo y Oblitas dejaron una bomba que sabotea la planificación de todos los clubes, veremos como lo resuelven. Se rumoreó a Da Silva a préstamo, cuando se fracasó en esa gestión, la dirigencia aprovechó la oportunidad para fracasar, también, con la gestión por el préstamo del ‘Tití’ Ortíz, no sabemos a quien le toquen la puerta ahora, pero lo único seguro es que hoy día, con pretemporada iniciada y técnico resistido no tenemos 9.

Es que estamos en Cristal y Cristal es así.

Por -
4 3445
(Prensa Sporting Cristal)

Mariano Soso renunció a Sporting Cristal.

Se va campeón y se va en medio de una serie de interrogantes que, a estas alturas, no merece la pena contestar, como sí lo merece el recordar una cosa: Mariano Soso se identificó con Cristal rápidamente. Su cariño por Cristal es inocultable y para los que hemos conversado con él, siempre fue evidente.

Su llegada a Cristal, como técnico, parecía el pistoletazo de una historia romántica, la ilusión de un alguien formado de la casa, identificado con la camiseta, alguien que llegó de fuera para enamorarse de la celeste y con ganas de lucharlo todo, la lírica del fútbol construye esas leyendas.

Mariano Soso traía como experiencia un Garcilaso interesante, donde no duró por una historia que ya conocemos. Llegó entre levantadas de ceja y la fe de algunos que deseábamos que lo lograra.

No la tuvo fácil, tuvo algunos partidos en que logró mostrar eso que nos había ofrecido, pero en realidad el Cristal de Mariano dejaba claro que iba a tardar en cuajar y para esas cosas no hay paciencia, la jarra en la que estaban la ilusión y la fe por el técnico rosarino se rompió pronto, el campeonato estuvo lleno de presión, ataques e incredulidad de la hinchada.

No debe haber sido fácil, ni agradable. Pero aun así, Cristal  – de cuando en cuando – nos mostraba buenos partidos, para luego caer en la anomia, en ese fútbol que los hinchas no queremos, ese fútbol que no es Cristal.

Entonces la historia se torció para siempre, La Bocana nos humilló en el Gallardo, de una manera que nadie esperaría y, mucho menos, toleraría. Tratar de imaginar los entretelones de los días posteriores a ese momento ya no tiene sentido, de repente le pidieron que renuncie, de repente él lo ofreció. Quizá ofreció quedarse y lograr el título para después irse.

No lo sabemos, pero sí que el Cristal posterior a ese día afrontó las cosas con más cautela, con la claridad de saber que con lo que se tenía, alcanzaba, tal como sucedió al final. Somos campeones y Mariano ofreció su cabeza en ofrenda, tal vez a los dirigentes, acaso a la hinchada.

Estaba claro que su crédito estaba muy magullado por el año y que prefería irse, dignamente y con un título, de Cristal, esa institución que le dio casa cuando llegó, con esa camiseta celeste de la que se enamoró llegando y con quien la historia de amor se terminó torciendo.

Mucha suerte Mariano, esperamos que tu próxima estación sea más propicia y paciente que esta, que tu corazón sane y que los recuerdos de Cristal vuelvan a ser dulces.

Por -
11 2271

Sporting Cristal es campeón.

Por varias razones. Porque el plantel de Cristal es mejor, porque tenemos jugadores con experiencia y calma, porque en los momentos en que se tuvo que apretar los dientes, se apretaron. También porque en el momento en que se tuvo que defender, a la mala, feamente y sin miramientos, se defendió. El campeón de un torneo no siempre es quien gana más partidos, pero siempre es quien gana los partidos que importan, los que dejan al rival fuera de carrera y los que, finalmente, asientan su posición.

Este torneo, Cristal fue ese equipo.

Cristal es campeón.

En parte porque los jugadores y el Comando Técnico hicieron puño en torno a la incredulidad y la falta de fe de los que no veían una idea concreta de juego y aun a pesar de esa inconsistencia – reconocida – lograron mantener las posibilidades hasta el final.

Cristal es campeón.

Porque al final de todo, Mariano Soso supo mantenerse en su posición hasta el final e hizo lo que él sentía necesario, y le funcionó, aunque no nos haya gustado. Y nos alegra que eso haya pasado.

Cristal es campeón.

Porque entendieron que no serlo sería un fracaso, con un campeonato mediocre y rivales en crisis.

Cristal es campeón y ahorita es lo que importa, porque amamos la celeste, porque algunos de estos jugadores son parte de nuestra historia y contaremos sus historias a los que vendrán después, porque Soso puede convertirse en ejemplo de entrenador-hincha que siempre crea buenas historias y da alegrías, porque el mañana siempre será distinto y en eso reside la esperanza.

Porque hoy Cristal es campeón y somos felices, pero queremos más el próximo año y no lo olvidamos.

Por -
3 1579

O debiera, más bien.

Los hinchas de Cristal no deberíamos sentir vergüenza del equipo, no deberíamos sentir rabia de ver a alguien con el escudo en el pecho y mucho menos deberíamos sentir tanta rabia como la sentida este año.

No deberíamos.

Pero está ocurriendo y la verdad, yo siento tanta – y tan mezclada con rabia – que estoy eligiendo con cuidado las palabras para no faltar el respeto a ningún lector.

  • El proyecto del año ha fracasado.
  • Soso no ha funcionado.
  • El plantel no ha funcionado.
  • No hay equipo.

Hay positivos, sí que los hay; algunos juveniles que han ido apareciendo, algunos buenos partidos, pero son meramente lunares y nosotros deseamos ver la foto completa. Cristal da vergüenza, ataca con miedo, falla los pases, desespera en las salidas pero sobre todo, es humillado en casa.

Nos duele, porque en esta página apoyamos el proyecto, porque sabemos que los proyectos a largo plazo tienen aristas y requieren paciencia y a veces pellejo duro y siempre respaldo. Pero creemos que el hincha merece respeto.

No hablamos siquiera del respeto del jugador hacia sí mismo, no hablamos del respeto del técnico a su propia carrera. Hablamos del hincha al que no le importan las generaciones de jugadores y dirigentes que pasen, siempre querrá a la celeste.

Ese hincha, ha sido humillado este fin de semana, una vez más.

Cristal no es un club resultadista, no lo ha sido nunca. Pero los resultados mandan y los resultados de Cristal son malos y cuando nos han acompañado, lo han hecho de una manera tibia, amarillenta, que no podríamos tildar de celeste.  Pocas veces hemos reconocido al Cristal que queremos ver en el año y cuando lo hemos visto, lo hemos celebrado pensando en el regreso a las maneras, pero hemos sido engañados.

Nos hemos resistido al viejo discurso de amargos profesionales que han denostado todo desde el instante cero porque nos parece que si alguien llega a Cristal, nuestro trabajo como hincha es apoyar, así como el de ellos estar a la altura de la camiseta.

Hace mucho que está claro que esto último no ha ocurrido.

Ignoro lo que vaya a hacer la dirigencia, ignoro que vaya a pasar mañana ni pasado. Ignoro que pasará frente al Aurich. Es posible – absolutamente – que les ganemos y que en el cuadrangular final a punta de apretar dientes tengamos resultados y se logre copa, o quizá título.

Pero a estas alturas, esto no importa en absoluto. Porque este equipo, este equipo que se pone la celeste los fines de semana, hace rato que no es Sporting Cristal.

Por -
6 1053

Comienzo recordando el título de uno de mis libros favoritos del buen Toño; Poeta maravilloso, vecino dicharachero y contertulio feroz porqué ayer, al terminar el partido recordé una frase que soltó unos días después de la derrota de Cristal en Brasil, cuando entró a saludar al la Librería donde yo solía trabajar por esos años. Mientras yo estaba atónito ante la capacidad de fallar en Brasil – ese casigol de Julinho, por amor a Gallardo, es inexplicable –  el me decía, Al Cristal no se le comprende; primero se le quiere.

Durante años me quede con la idea de que esa frase en realidad fue una manera de procesar la rabia por un resultado amargo. Pero con los años fui descubriendo su real sentido, el análisis a Cristal parte siempre desde el cariño, no desde la rabia, ni el rencor.  y años después me encuentro recordando que esto ha sido siempre el eje de la página,

Cristal viene de perder, inexplicablemente, tres partidos con un elemento común; ataque improductivo e inane, pocos tiros al arco o llegadas demasiado blandas, producto de posesión estéril o construcción de jugada que no llega a generar peligro.  Entonces viene la Vallejo, otrora rival temible y le metemos  siete pepas, entonces yo me formulo una serie de preguntas

¿Por qué?  recién ayer Cristal hizo – recién, repito –  lo que tenía que hacer, patear al arco y meter todos los goles posibles.

¿Por qué ayer a pesar de tanto gol no nos queda la sensación de un buen partido?

¿Por qué a pesar de todos los goles nos queda la idea de que el equipo sigue siendo liviano?

¿Por qué el sinsabor?  ¿Por qué la desconfianza?

yo ensayo una respuesta; porqué sentimos que este resultado es producto no de un juego colectivo y si de un estado anímico del plantel. Los problemas que está teniendo el equipo no se resuelven con un buen resultado, pero es un buen primer paso.  Les toca a ellos demostrar si este es un oasis o un peldaño.

SOCIAL

28,566FansMe Gusta
31Suscriptores+1
9,185SeguidoresSeguir

Escriben

1636 PUBLICACIÓN51 COMENTARIOS
158 PUBLICACIÓN110 COMENTARIOS
76 PUBLICACIÓN0 COMENTARIOS
69 PUBLICACIÓN109 COMENTARIOS
66 PUBLICACIÓN444 COMENTARIOS
55 PUBLICACIÓN5 COMENTARIOS
43 PUBLICACIÓN22 COMENTARIOS
35 PUBLICACIÓN0 COMENTARIOS
34 PUBLICACIÓN9 COMENTARIOS
33 PUBLICACIÓN0 COMENTARIOS
28 PUBLICACIÓN0 COMENTARIOS
21 PUBLICACIÓN3 COMENTARIOS
21 PUBLICACIÓN11 COMENTARIOS
10 PUBLICACIÓN0 COMENTARIOS
6 PUBLICACIÓN0 COMENTARIOS
4 PUBLICACIÓN0 COMENTARIOS