La Cancha: Sporting Cristal 1 – Sport Huancayo 0
Luego de la goleada que le metimos al último campeón el domingo pasado, la valla para calificar el rendimiento del equipo se puso muy alta. Entonces no era descabellado pensar que la hinchada esperaba de este, su equipo, una presentación por lo menos tan buena como la que tuvo ante Juan Aurich. Y si a eso le sumas que el partido de hoy no fue precisamente bueno, entendemos todos la sensación de “mucha tostada, poca mantequilla” con que se fue la hinchada cervecera.
Pero, en un inicio, las ilusiones tuvieron motivo para volar. Sporting Cristal empezó jugando como sabe y Sport Huancayo no mostró la seguridad defensiva que presentó cuando hace casi un mes vino al Gallardo. El tempranero gol de Hernán Rengifo dio para pensar en una nueva goleada. Huancayo demoró mucho en pararse atrás y, luego del primer grito a escasos 2 minutos de iniciado el partido, se vinieron algunas otras jugadas de gol.
Pero la decisión del equipo fue otra. Con el resultado a favor, Cristal retrocedió sus líneas invitando a que Huancayo salga y deje espacios atrás que pudieran ser aprovechados. Huancayo salió, claro, y dejó espacios que Cristal no supo aprovechar en su oportunidad. Con el paso de los minutos, la visita terminó aprovechando la situación. Un equipo con un técnico que también conoce su oficio y con jugadores de experiencia terminó presionando a Cristal a su arco y tuvo sus chances. Una buena atajada de Erick Delgado y un gol en posición adelantada se matizaron con un par de oportunidades que ni Junior Ross ni Renzo Sheput pudieron terminar. Sólo a los últimos minutos, Cristal se sacudió un poco e intentó voltear esa mano que le vino en contra.
El segundo tiempo fue, si cabe, aún más pobre que el primero. En un juego trabado, Huancayo siguió presionando a Sporting Cristal. Roberto Mosquera sacó a Sheput en el mediotiempo y mandó a Leandro Franco. Al parecer la idea fue aprovechas los espacios que Huancayo dejaba pero, desde dónde yo lo ví, la práctica presencia de cuatro delanteros en la cancha terminó que se pierda el orden y las ideas adelante. Paradójico.
El ingreso de Tarek Carranza por Rengifo, y con él el regreso al esquema clásico que Roberto Mosquera ha venido utilizando durante todo el campeonato, le dio algo más de orden al equipo y con ello vinieron los ataques cerveceros. Ni Carlos Lobatón, ni Franco, ni Irven Ávila pudieron concretar las oportunidades que se concretaron. Más aún cuando Huancayo se quedó con 10. El partido murió ante la imposibilidad de Sporting Cristal de anotar el segundo gol y la impotencia de Huancayo que ya no tenía resto con qué reaccionar.
A fin de cuentas el gol de Rengifo terminó alcanzándonos para sacar el resultado en un partido que también se pudo ganar por más goles pero en el que el equipo no mostró ni la claridad ni la contundencia de otros partidos. Al parecer, la idea de empezar una nueva etapa dentro del campeonato tuvo que ver con ese cambio en la actitud del equipo para enfrentar este partido. Esperemos que se vaya revirtiendo con el paso de las fechas.
Por lo pronto, de las 14 finales que tenemos en la liguilla, ya ganamos la primera. Ahora se nos viene ir a visitar a Cobresol e intentar cobrarnos la revancha de la pésima presentación que tuvimos la última vez que visitamos esa ciudad.

