La Cancha: Sporting Cristal 1 – León de Huánuco 0
Si no hubiera sido por el minuto de silencio que se guardó ejemplarmente por el fallecimiento del hermano de nuestro arquero Alex Araujo (a quien enviamos nuestro pésame), la verdad es que el público que llegó al Gallardo la mañana de ayer no habría tenido tiempo ni de siquiera sentarse.
Sporting Cristal empezó el partido con el acelerador a fondo, como si los jugadores guardaran en la sangre toda la adrenalina desde el jueves y no la hubieran perdido. Como si estos dos días no habrían sido un simple y corto descanso para rehidratarse. León de Huánuco tampoco supo qué le golpeó en esos primeros minutos y sólo atinó a cubrirse la cabeza porque Cristal le estaba pegando por todos lados.
Fue un vendaval que duró 10 minutos y en ellos el esfuerzo rimense se vio recompensado con un golazo que salió del botín de Marcos Delgado y que fue dedicado a Gianfranco Espejo. Delgado, que el partido anterior también le pegó al arco, empalmó de primera una pelota que le llegó luego de que un defensa interceptara un pase. El balón hizó una parábola rapidísima y dejó a Juan Flores sin nada que hacer.
Luego del gol vinieron tres oportunidades más. Un tanto anulado de Junior Ross por posición adelantada y dos remates de lejos de Yosimar Yotún y el mismo Ross que intentaron sorprender a Flores.
Terminado esos 10 minutos, el juego cambió. Cristal cedió el balón y la iniciativa a León y se dedicó a esperar atrás. A diferencia de otros partidos en los que Cristal no tenía sino nerviosismo para enfrentar los ataques de los rivales, ayer esperó con orden. Un orden que empezó desde atrás con Nicolás Ayr y Jesús Álvarez bien atentos y certeros en la decisión, que continuó con la marca de Marcos Delgado y el apoyo de Luis Advíncula y Carlos Lobatón. León fue para adelante y tuvo la pelota pero el juego estuvo bien controlado por el equipo. En ningún momento se pasaron apuros ni sustos. Este juego duró los 80 minutos restantes.
Es claro que es un juego que no le gusta al hincha rimense pero este reconoció con su aplauso no el orden y la entrega. Pero además era previsible. Desde hace una semana enfrentamos una seguidilla de partidos en miércoles y domingo y los partidos que se vienen son realmente importantes y difíciles. Garcilazo de visita, San Martín de Local, Vallejo de visita. Y este equipo sólo había descansado 2 días desde el último triunfo ante Universitario. Se tenía que dosificar, se tenía que guardar resto para afrontar estos partidos en los que, quizá, Cristal está jugándose el resultado final del campeonato.
Claro, tampoco es que a uno lo deje tranquilo reglarle el control del partido al rival pero esa incomodidad se fue disipando cuando, poco a poco, se demostró que al León lo teníamos domado. Con mayor claridad aún en el segundo tiempo en el que el partido se mantuvo siempre al ritmo de Cristal e incluso cuando nos quedamos con 10 hombres tras la expulsión de Marcos Delgado. Con inferioridad numérica las más claras eran de Cristal y ni siquiera ahí pasamos sustos en la zaga. Cristal ganó bien aunque la prensa empiece a inventar otra cosa.
Un resultado positivo, entonces, pero que deja todavía dudas para la mejora. Cristal, cediendo la iniciativa, contaba con efectivizar las que genere porque el mayor riesgo es que anoten. Y adelante no estuvimos finos, de nuevo. De repente no de la misma forma clamorosa que partidos pasados pero lo cierto es que dejamos de pasar posibilidades de ampliar el marcador. Un empate le habría quitado todo el gusto a este partido.
Otro tema es que aún nadie comprende las aparentemente inagotables oportunidades que el técnico les da a dos jugadores que partido tras partido demuestran que no están a la misma altura que el resto del equipo. Es cierto que un técnico no puede hundir a sus jugadores quitándoles la confianza y que muchas veces un poco de apoyo hace que el jugador suelte lo que tiene escondido. Pero la verdad es que los casos de Renzo Sheput e Irven Ávila muestran no pasar por un tema de confianza. Ambos deben reconocer que no están jugando bien y que sus presencias en la cancha se tornan más bien ausencias en el fútbol que quiere intentar Cristal. Un poco de banca no estaría mal sobre todo porque pueden trabajar sin presión para retomar el nivel que los trajo a Cristal y para dejar espacio a jugadores que vienen bien y que podrían aportar mucho más en ambas posiciones.
A estas alturas, más que criticar la decisión del técnico, uno se inclina por agradecer que en los últimos partidos estas bajas actuaciones no nos hayan pasado factura. Es claro que el técnico conoce a su plantel y es el que decide pero también es cierto que el técnico ya se equivocado antes.
Finalmente, una preocupación que parece que en La Florida nadie comenta es la famosa “bolsa de minutos”. A más de la mitad del campeonato, Sporting Cristal sólo ha sumado poco más de la sexta parte de los minutos requeridos. Si nos descuidamos en ese tema nos vamos a ver en la necesidad de tener que alinear muchachos sub 20 en los partidos finales del campeonato en los que quizá nos estemos jugando el título. No es que ellos no lo puedan hacer pero eso podría implicar que tengamos que dejar de lado a jugadores ya consolidados en el equipo.
Cristal hoy tiene dos días de descanso. Casi nada. El miércoles subimos a la altura cusqueña y nos medimos con Garcilazo, equipo con el que compartimos el segundo lugar. Un partido difícil, hecho para los equipos grandes y en los que tenemos la oportunidad de empezar a demostrar nuestra estirpe y de empezar a labrar el camino definitivo que puede hacer de este año, un año de éxito.


