La Cancha: Inti Gas 2 – Sporting Cristal 1

En ocho días hemos jugado tres partidos. De esos nueve puntos, amigo cervecero, sólo hemos conseguido 2. Luego del empate que resignamos el miércoles ante Alianza Lima, la expectativa era poder conseguir tres puntos en Ayacucho o, cuanto menos, mantener nuestro invicto jugando en provincias este año. El equipo, como ya sabíamos, tenía ausencias como las de Erick Delgado en el arco, Walter Vílchez en la defensa y Hernán Rengifo adelante. Sin embargo, Roberto Mosquera armó un equipo con lo que podía llamarse como lo mejor que tenía haciendo ingresar nuevamente a Dejair Reyes en la banda izquierda, manteniendo a Irven Ávila sólo en punta y haciendo ingresar a Juan Carlos Mariño para que, junto con Yoshimar Yotún, haga el trajín por las puntas.

Cristal empezó desarrollando el juego que ya se le conoce. En una cancha ayacuchana, que es tan mala o tan buena como la huancaína, Cristal – a diferencia de lo que hizo en Huancayo – retomó su juego de posesión y  pase corto y fue acercándose al área ayacuchana. El local jugó, como suele jugar, al pelotazo y buscando que sus delanteros puedan sacar petroleo de una pelota afortunada.

Y así fue.

Gol de Sporting Cristal (imagen: captura de pantalla CMD)

Jesús Álvarez, de nefasto partido y a quien el árbitro ya había pasado por alto un claro penal, salió a querer anticipar un pelotazo y cuando este le cayó entre las piernas no atinó a nada. El delantero local tomó el balón, rompió por enésima vez a Nicolás Ayr y fusiló a un Elexander Araujo que venía respondiendo con sobriedad. El partido se hizo cuesta arriba pero quedaba la impresión de que Cristal tenía con qué. Más aún cuando el árbitro Miguel Santibañez, de mala actuación, expulsó a Franco Mendoza en el cuadro local.

Bien dicen todos que el fútbol es de momentos y que estos momentos suelen ser cambiantes. Y dicen también que de vez en vez uno debe tomarse una chance. Y Mosquera se emocionó en este momento y decidió, a escasos 38 minutos de iniciado el partido, replantear su idea inicial y poner toda la carne al asador. Sacó a Oscar Vílchez que venía haciendo un buen partido e hizo ingresar a José Shoro de quien tenemos que inferir sus participaciones (“me parece que fue importante para el gol por cuanto debe de haber desviado alguna marca”) porque en realidad no se le vio mayormente. De esa manera, en teoría, evitaba que a Irven lo anulen los defensas, como que lo venían haciendo, y permitía rearmar un equipo más ofensivo con Jorge Cazulo como único recuperador, y con Carlos Lobatón, Mariño, Ávila y Yotún haciendo sociedades de fútbol.

Y con esa variación, Cristal se demoró treinta minutos más en igualar el partido. Cristal atacaba de tal manera que daba la impresión de ser, más que un vendaval, una agradable brisa que te acompaña todo el tiempo. Frente al arco se fallaron ocasiones claras en los pies de Cazulo y de Irven y los remates de lejos tanto de Lobatón como de Mariño servían para despertar el “¡Uhhhhh!” de la tribuna. Y, como si fuera poco, nos dábamos el gusto de desordenarnos por ratos y empezar a jugar al pelotazo. En eso Jorge Cazulo, en su partido más bajo desde que llegó al Rímac, destacó por sobre todos. El Piqui no tuvo el menor empacho en deshacerse de balones en ataque que, sin asco, mandaba de un puntazo a las tribunas en vez de optar por cederla a un compañero que no haga ese despropósito.

(imagen: captura de pantalla CMD)

El gol de Cristal, tan esperado y tan sufrido, llegó en una jugada armada por Junior Ross, que entró a la cancha en vez de Reyes, con Irven y Mariño. Parecía que teníamos todo y si es que nuestros delanteros, por fin, atinaban a meter un balón al arco, podíamos irnos con tres puntos de Ayacucho.

Pero pasó lo que no debía pasar. Dos minutos despues del gol, Mariño se ganó una amarilla intrascendente y cinco minutos despues no tuvo mejor idea que pisarle el pie de apoyo a un rival en las narices del línea. Se ganó la segunda y se fue a las duchas. Cuatro minutos después, Álvarez pensó que ya era hora de ponerle algo de emoción al partido y decidió meterle una patada en el área al delantero ayacuchano en una jugada que no entrañaba peligro alguno. Penal y gol. Y como queriendo que la hinchada no pierda su capacidad de indignarse, decidió cuatro minutos despues, empujar por gusto a un delantero en otra jugada absurda y lejos del área, ocasionando que el imbécil de Santibáñez crea que podía sacar una tarjeta más. En 13 minutos, del 55 al 68, Cristal tiró por la borda todo lo que había logrado.

El resto del partido fue intrascendente. Inti Gas decidió no exponerse a que Santibáñez les expulse a ellos uno más y nos cedió la pelota y la cancha. Se cerró atrás y optó por el contragolpe conocedor que nuestra defensa es un circo y que le podía bastar poco para anotar el de la tranquilidad. Claro, esta decisión del local, ocasionó la fiebre de muchos hinchas cerveceros que encontraron un motivo para enorgullecerse en que su Cristal, con 9 hombres y perdiendo un partido que debió ganar sin complicaciones, tenía al local protegiendo su resultado.

Como si eso importara.

A la larga este partido sirvió para cerrar una semana que se presentó como dificil y que terminó siendo nefasta.

(imagen: captura de pantalla CMD)

Algo pasa en Sporting Cristal. Es realmente intolerable que cada partido tengamos un nuevo villano a quien echarle la culpa. Hoy las miradas van a Mariño, Álvarez y Santibáñez. Ante Alianza fue el juez de línea de oriente  además de Buckley y de Vílchez que no llegó a marcar. Ante Huancayo fue nuevamente Vílchez quien no rechazó el balón a pesar de que desde los 15 del segundo tiempo, Cristal jugó a defender el empate. Ante Tarapoto, la culpa fue de Rengifo que se falló dos goles. Ante Vallejo fueron Erick y Vílchez. Ante San Martín, Ayr y Vílchez. Ante la U, Vílchez y Erick. Estamos como cuyes de tómbola yendo sin ton ni son de un lado a otro cada semana buscando cuál es el responsable de turno de nuestros males.

¿Y eso es así?

Yo creo que no. Que se equivocaron Mariño, Álvarez y Santibañez es innegable. Pero el problema es estructural. Me parece que el Cristal que Mosquera imaginó era un equipo que iba a marcar goles como hostias y que, ante eso, poco iba a importar los goles que nos marquen o los errores arbitrales que nos perjudiquen. Pero este Cristal más que meter goles, los da a luz. Cada gol nos cuesta tanto esfuerzo y tiempo que resultan ser un verdadero parto y, por lo mismo, evidentemente escasos. Y esa escasez de ataques que terminen de forma satisfactoria no hace sino sacar a la luz nuestras carencias defensivas. Por eso es que cada error termina siendo garrafal. Se quería un Cristal que no pare de atacar y, a la luz de la realidad, tenemos un equipo que ataca sin concretar y que no atina a hacer nada serio para que no le concreten. Es un equipo que tiene un sistema de juego ofensivo que no da resultados y que no tiene sistema defensivo.

No lo tiene.

A diferencia de lo que se puede ver en ataque donde hay relevos, opciones, variantes, jugadas preparadas, en defensa uno no advierte ningún tipo de mecanicidad. Cuando sale un central, no hay quien cubra su puesto. No hay quien haga los relevos y tal parece que toda la responsabilidad defensiva del equipo recae en el incauto que se queda atrás. Si él falla, será el villano de la fecha y habrá que apedrearlo durante toda la semana.

¿Y por qué no tenemos sistema defensivo?

Pues debe ser porque la decisión técnica fue de no tenerlo. Creyendo que nuestro aún teórico poderío ofensivo iba a bastar para cerrar la ecuación, no nos preocupamos de incorporar jugadores con variantes defensivas y tampoco nos preocupamos de generar un sistema de emergencia que evite que fecha tras fecha nos entren como cuchillo caliente en mantequilla.

Creo que en Cristal aún estamos esperando que se vuelva a dar el partido contra Boys en el que marcamos 5 y a nadie le importó si Cristal marcó bien o mal. Y mientras esperamos que eso se repita, empatamos partidos que debíamos ganar, perdemos partidos ante rivales que podríamos vencer y terminamos ganando sólo aquellos partidos en el que el rival jugó un partido sensiblemente peor que nosotros.

En resumen: muy poco como para mantener la ilusión. Muy poco como para evitar hacer cuestionamientos a la forma cómo está manejándose el plantel. Muy poco para poder hablar de “renacimientos”. Muy poco como para contentarse sólo con la idea de la “recuperación de un estilo” sin resultados.

Muy poco para un club grande como Sporting Cristal.

Cristal siempre ha tenido una escuela de juego, es cierto, pero esa escuela pasaba también por eficacia en la obtención de resultados. Y por una defensa seria. Veamos a nuestra historia y encontraremos a Chito La Torre, Eloy Campos. Fernándo Mellán. El de Cristal no es un juego desequilibrado que vive sólo del ataque y recibiendo todos los goles que pueda mientras espera que algún día empiece a golear.

Pero, claro, estamos ante un proyecto y hay que hacerse de la vista gorda. Hay que limitarnos a putear al villano de turno y sonreír cuando esta semana se nos hable nuevamente de que Cristal practica el mejor fútbol del campeonato y que gracias a nosotros la gente ha decidido volver al estadio. Mientras tanto, cada equipito que nos enfrente nos anotará un par de goles. Pero, claro, nosotros jugamos bonito.

Te dejo una pregunta. El sábado jugamos contra Cienciano. ¿Cómo crees que ellos van a enfrentar ese partido? ¿Crees que van a venir a echarse atrás? Yo creo que va a salir a atacarnos. Somos una arca abierta y cualquiera que nos ataca, encuentra petroleo. Y es más, estoy casi seguro que uno nos va a marcar. El problema es si, por fin, nosotros podremos marcar más de uno de tal manera que los errores del villano de turno (que también es seguro que lo va a haber) no pesen demasiado.

RESUMEN

SPORTING CRISTAL: Araujo, Advíncula, Ayr, Álvarez, Reyes (Ross 45′), Cazulo, Vílchez (Shoro 38′), Lobatón, Yotún, Mariño, Ávila (M. Delgado 70′). DT. R. Mosquera.

Gol: Mariño (53′).

Amarillas: Mariño (55′), Álvarez (64′), Advíncula (82′).

Rojas: Mariño (60′), Álvarez (68′).

Inti Gas: Villasanti, Montalva, Chuquisengo, Chumpitáz, Llanos, Mendoza, Ibarra, Colán (Santamaría 57′) , Correa (González 80′), Oliveira, Palacios (Corcuera 45′). DT. E. Ospina

Goles: Palacios (20′) y Oliveira (P 65′)

Amarillas: Ibarra (67′), Corcuera (77′).

Rojas: Mendoza (29′).

Arbitro: Miguel Santibañez (muy mal).

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