Desarrollando la Raza Celeste
Hoy se realizó en el club la presentación del nuevo proyecto del club: “Desarrollando la Raza Celeste“.
¿Qué es este proyecto?
Es un proyecto pionero en nuestro fútbol y en nuestra sociedad. Sporting Cristal se convierte en el primer club deportivo del país que tiene una real actitud de proyección social a través de la cual busca no sólo el éxito deportivo sino también colaborar de forma positiva a la sociedad.
¿De qué se trata?
El proyecto busca crear un ambiente positivo para dotar de oportunidades a los miembros empadronados de las barras organizadas del club. Se busca que los barristas, empezando por sus líderes, formen parte de un proyecto que va a buscar, en un primer momento, fomentar y favorecer las actitudes y aptitudes sociales de estas personas tanto a nivel individual como familiar e incluso en las relaciones con su comunidad. Se busca alejarlas de las conductas antisociales que son generadas por la violencia y que terminan generando más violencia.
Todo eso en concordancia con la idea de “Raza Celeste” que, entre sus contenidos, presta especial atención a una forma de vida basada en la elección de formas “correctas” de desarrollarse en la vida.
Un segundo momento de este proyecto va a buscar la especialización profesional de los miembros de la barra mediante la posibilidad de capacitarlos y certificarlos en oficios y carreras cortas así como en talleres de superación personal y profesional. Se buscará, también, articular los resultados de este proyecto con las distintas bolsas de trabajo del país y con la posibilidad de la misma Corporación Backus de poder emplear a estos muchachos.
¿Quienes colaboran con el club en este proyecto?
Principalmente, la Corporación Backus. Pero la parte operativa estará a cargo de la ONG “Crecer” y del Oratorio Don Bosco de la Congregación Salesiana con sede en el Rímac. Ellos estarán a cargo de los talleres y especializaciones en los que participarán los barristas.
¿Qué objetivos se busca lograr?
A corto plazo se busca colaborar a nivel social con el fomento de una cultura de paz. Adicionalmente de poder brindar a muchachos las posibilidades de acceder a una superación personal y profesional que les permita mejorar sus oportunidades y niveles de vida.
A mediano plazo, se busca que la barra – en tanto colectivo – sea un portavoz de esta cultura de paz y se aleje de las conductas típicas antisociales y violentas que son un prejuicio actual. De esa forma, se buscaría lograr la creación de un mejor ambiente en el estadio cuando juegue Sporting Cristal y, por lo mismo, en el retorno de las familias como público de estos espectáculos. Superando la brecha que puede existir entre la hinchada y las barras organizadas.
¿Quienes están participando?
Actualmente el compromiso está dado para que participen los líderes de las barras organizadas (Extremo Celeste y Fuerza Oriente) y está pensado para estar a disponibilidad de todos los barristas empadronados de Sporting Cristal. Con ello se busca fomentar el empadronamiento de los hinchas con miras a poder determinar con certeza el universo de personas que lo conforman.
Un detalle que no me pasó desapercibido fue la constante mención al compromiso que se requiere de parte de los líderes de la barra. En algún momento esa mención dejó de parecer una simple información y tuvo, en la voz de Felipe Cantuarias, un tono de “memorandum”. A través de este proyecto, el club está apoyando a las actuales dirigencias de las barras populares y me pareció entender que este apoyo no es gratuito sino que está supeditado al real compromiso por parte de estos líderes y sus allegados en la participación activa en este proyecto.
¿Qué opino yo?
Que es un orgullo que nuestra institución siga siendo una institución modelo en el país, que no sólo es responsable financieramente sino que da un paso adelante y ahora también asume su responsabilidad social. El buscar la mejora personal y colectiva de la barra demuestra que Sporting Cristal asume un reto grande con miras a mejorar, en la medida de sus posibilidades, nuestra sociedad. Es un esfuerzo que la institución ha elaborado con la colaboración activa de los mismos líderes de las barras quienes propusieron la posibilidad de que el club ayude a los miembros de la barra que no tienen posibilidades.
¿Es un tema utópico?
Desde que este tema salió, he escuchado voces que dudan de la eficacia de esta iniciativa en el sentido de que va a ser muy poco lo que Sporting Cristal puede hacer para mejorar una sociedad tan convulsionada como la nuestra. Sin embargo, yo no lo veo así. En realidad es cierto que los problemas de nuestra sociedad no se van a solucionar con una o dos iniciativas privadas pero eso no quita que estas sean valiosas. Y si el proyecto logra sus objetivos así sea en un grupo reducido, sería un orgullo. Sporting Cristal asume su papel, como digo, de ser una institución modelo no sólo deportiva sino social. Un real motivo de orgullo para el país.
¿Hay algunos temas que se tienen que tomar en cuenta?
Si. Aunque no están relacionados directamente con el proyecto. Pero una mirada integral no puede estar ajena de estos temas. ¿A qué me refiero? A que mientras este proyecto va adelante, sería bueno que el club también estudie y sopese su responsabilidad en los hechos que crean violencia dentro de la barra. Si bien es cierto que muchos individuos optan por la violencia como una forma de vida ante las carencias de nuestra sociedad, también es innegable que existen hechos objetivos que son generadores de violencia.
El tema de las entradas es el primordial. Los enfrentamientos intestinos dentro de la barra se dan principalmente por cuestiones de control del manejo de las entradas. Las entradas constituyen un mercado negro que, como todo mercado negro, acarrea un fuerte componente económico. Manejar la barra es manejar la distribución de las entradas y, por consiguiente, de los beneficios económicos que ello puede significar.
Se deberían buscar mecanismos por los cuales la barra pueda seguir beneficiandose del derecho de una entrada en condiciones especiales pero sin que se corra el riesgo de que puedan ser revendidas, generando el efecto económico que hablamos. Mientras el club no tenga en cuenta eso, este proyecto puede verse frustrado ya que se seguirían dando los motivos objetivos por los que existe violencia dentro de la barra. ideas y mecanismos hay varios y el club bien puede empezar a optar por alguno.
El día que ya no haya posibilidad de traficar con entradas de barra, habrá mucho menos incentivo para que se generen enfrentamientos intestinos en la barra y el proyecto tendría aún mayor campo para poder lograr sus objetivos.
De todas maneras, este primer paso es digno de un abrazo. Estaremos atentos a sus avances.


