Balance 2011 – Parte I.
Y así nomas, se acabó el año. A partir de este momento las noticias ya no van a tener que ver con este año que se acabó y sí con el próximo. Es más, hace buen rato que venimos comentando las noticias para el próximo campeonato. Así que, antes de que los días pasen, es bueno detenerse un poco y lanzar un análisis sobre lo que deja este año 2011 a Sporting Cristal.
Y como este tema va para largo, creo que la manera correcta de hacerlo es por entregas. Cada día un tema y así vamos avanzando.
1. Los Refuerzos.
Que las contrataciones se hicieron mal, se hicieron mal.
Y las cosas no sonaron bien desde que se anunció la llegada de Espínola y Escalada a fines del año pasado cuando aún no se había definido quién iba a ser el técnico que iba a llegar a Sporting Cristal. Todas las miradas empezaron a apuntar hacia Juan Carlos Oblitas quien, nadie lo dudó, fue el que hizo las gestiones para que lleguen ambos jugadores a quienes posiblemente conoció cuando entrenó en Quito. A ellos o a su empresario, ambas cosas valen.
Y estas contrataciones se anunciaron en los últimos días de noviembre del año pasado porque ya el primero de diciembre estaba yo informando sobre eso. Osea, anticipadísimas. Desde ahí las cosas como que no fueron bien. Ya con Rivarola confirmado se anunció la llegada del Pacho Vílchez que a mi personalmente me parece un buen jugador y terminó siendo uno de los valores más regulares del plantel. En enero, en plena pretemporada, seguíamos buscando refuerzos. Eso tampoco era buena señal. Pareciera que todo nuestro empeño se fue en traer a los dos jugadores que mencionamos antes. El primero en llegar fue Germán Rivera, traído por Rivarola en plena pretemporada. Pero incluso su llegada fue accidentada habiendo problemas para la llegada de su pase desde Italia lo que motivó desencuentros en la misma directiva ante algunos que querían que se vaya para poder traer otro refuerzo y quien quería que se quede. Rivera se terminó quedando pero al parecer estos desencuentros directivos al momento de su renovación fueron, entre otras cosas, los que terminaron motivando que no se le renueve el contrato para el 2012. Sobre todo porque quien terminó imponiendo su opinión en el sentido de que se quede Rivera fue Oblitas que, como ustedes saben, ya no está en el club.
Mientras tanto se hicieron algunas cosas que nadie llegó a entender. Como el traer nuevamente a Wenceslao Fernández, que había sido dado de baja el 2010 y que al parecer lo trajeron porque no teníamos a nadie en la banda izquierda. Igual, Wenche no destaco este año y nadie llegó a entender qué pasó. O Minzum Quina que fue otro de los jales prematuros de Oblitas porque se anunció su contratación antes incluso de que termine el campeonato 2010.
El cuarto extranjero en llegar fue Alejandro Frezzotti, también traido por encargo y gestión del mismo Rivarola. Frezzotti terminó siendo un jugador superior a la media de lo que ya teníamos en Cristal y terminó ganándose un puesto que para muchos era indiscutible. Por lo menos hasta que llegó Juan Reynoso pero ese es otro canto.
El contraste se imposible de ignorar. Mientras los dos refuerzos “prematuros” traídos por Oblitas se terminaron yendo por la puerta falsa a medio año, los dos refuerzos de Rivarola se quedaron todo el año y hasta el final terminaron siendo reconocidos por la hinchada como los principales valores del plantel tanto así que su salida del club fue lamentada por casi todos. Y esto no quiere decir que Rivarola sea un tigre escogiendo refuerzos o que estos muchachos sean mundialmente descollantes. Quiere decir, creo yo, que Rivarola escogió jugadores y Oblitas escogió … no sé qué. Ahora bien, Espínola tenía cierto cartel y Escalada había sido goleador. Tal vez en una situadión distinta hubieran podido rendir. Personalmente a Espínola yo le ví algunos partidos buenos luego de que terminase de asentarse en el equipo. Pero no dieron fuego y eso se debe, no me van a convencer de lo contrario, a que no los trajo el técnico. Los trajeron los dirigentes en una decisión apresurada e incorrecta desde todo punto de vista que el mismo Rivarola se encargó de denunciar luego de que dejase el club.
¿Qué imagen te deja todo esto hasta acá? Como que las cosas se hicieron al champazo, ¿no? Refuerzos prematuros que los traen por una razón que hasta ahora no queda clara, refuerzos tardíos (bien tardíos) que los trae el mismo técnico meses después que tomó el equipo. Definitivamente, acá no hubo un trabajo coordinado y planificado con miras a armar el equipo 2011.
Y, bueno, Rivarola se fue y llegó Reynoso. Y Reynoso trajo seis refuerzos. Reynoso conoce su negocio y sabía que el camerino de Cristal es dificil y que si no tienes gente que te apoye y te nivele la presión, te voltean rapidísimo. No confiaba en los dirigentes que ya el 2010 le habían asegurado al Chino Rivera que se quedaba cuando buscaban su reemplazo y por eso quería tener gente de confianza en el vestuario. Su primer refuerzo: Piero Alva. Resistido por la hinchada pero en quien Reynoso puso todo el peso de apoyarlo a nivel vestuario. Esperaba de él también mucho trajín por las puntas y alguno que otro gol. A nivel vestuario, hasta donde sé, partió al grupo. A nivel cancha no dio pié con bola. El segundo: Junior Ross. Este si no pesa mucho en el camerino pero era otro jugador fetiche del Cabezón al igual que Rodolfo Espinoza. González Vigil y Willy Rivas pasaron desapercibidos y Renzo Revoredo fue lo mejor que trajo. ¿Shoro? Bueno, qué te puedo decir. En el Intermedio nos vacunó y de ahí hasta algunos hinchas lo pidieron. El muchacho que le puso muchas ganas a su sueño hecho realidad (pasar de segunda a Cristal) sólo le hizo dos goles a las gallinas. Muy poco, de todas maneras.
Yo no encuentro reprochable que el técnico haya traido a su gente, en los que él confía y respecto de cuya capacidad tiene la fiel creencia de que sirven. Esa idea, como idea, me parece correcta. Pero acá el tema fue que los refuerzos de Reynoso no dieron resultado en ningún momento. Dirigencialmente se aprecia otra conducta, la Directiva accedió a los pedidos del técnico y le dio lo que pidió. Fue Reynoso quien, o no supo escoger bien, o no supo cómo trabajar con los que había traído. Y es que el problema acá ya no va en la impresión de desorden que se vió durante el tema Rivarola sino en el hecho de que en la directiva no hubo quien le pusiera un freno a Reynoso. No había una comisión de fútbol que intervenga y que ponga reparos o que confirme si la decisión del técnico es la correcta. Osea, un técnico puede pedir al jugador que le plazca pero debe haber siempre una comisión de fútbol que diga si tal elección va a o no va con lo que el club quiere lograr. Si hubiera existido ese paso, entonces jugadores como Piero Alva – que se enfrentó con todo el mundo – o como González Vigil que no hizo nada no habrían entrado a La Florida.
Pero se le dejó en libertad al técnico y este hizo lo que quiso y ese fue el error.
Al final del año los únicos nombres que se rescatan de todos los que nombré son cuatro: Vílchez, Revoredo, Rivera y Frezzotti. ¿El resto? Sirven para demostrar que Cristal no estuvo fino en contrataciones este año y no trajo refuerzos que sumen.
2. Gianfranco.
Otro refuerzo que llegó este año fue Gianfranco Espejo. Pero a Gianfranco no lo vamos a analizar, pues. En respeto a su memoria diremos que su partida nos sintió a todos y que quedó en el recuerdo de la hinchada como aquel muchacho que pasó de la tribuna a la cancha haciendo realidad su sueño de chiquillo. Un ejemplo que ojalá muchos quieran seguir y un recuerdo que ojalá podamos honrar de verdad este año que viene.
