La Cancha: CNI 2 – Sporting Cristal 1.

La Cancha: CNI 2 – Sporting Cristal 1.

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Equipo apático el de ayer. Como si no jugara a nada, como si sólo estaríamos cumpliendo calendario. Jugó a la buena de Dios a ver si algo salía y con la confianza de que ojalá no nos hagan daño.

CNI, por su parte, salió a jugarse sus últimas fichas. Se cerró atrás y busco contragolpear y esperar que la diosa fortuna, que debe ser charapa, premiaba su fe.

Y así nomás se marcó la diferencia entre un equipo con sangre y el equipo muerto que suele mandar Reynoso fecha tras fecha. En meses en Cristal, Reynoso no ha podido inyectar actitud, ganas, vergüenza. Semana a semana vemos cómo los buenos, en vez de contagiar a los tibios, terminaron enfriándose como ellos.

¿Quieres que te cuente el partido?

Te lo cuento, macho. Cristal salió como loquito pensando que el CNI era fácil, Tarek no aseguró una pelota al medio, el atacante del local se le escapó, encontró espacios en la adelantadísima defensa cervecera y enfiló al arco a donde no llegó porque Heredia tuvo que trabarlo. El penal entró con angutia porque Heredia logró que la pelota rebote en su cuerpo antes de quedar nuevamente servida. Todo esto a los tres minutos.

Pizarro encontró todos los espacios en su primer ataque.(fuente: transmisión de CMD)

Cristal, atontado, intentó mantener la pelota un rato pero al poco tiempo volvió a salir alegremente y volvió a dejar espacios en su defensa. El Chato Barrena encontró espacios y se fue corriendo hacia el arco a donde no pudo llegar porque … Heredia lo trabó. Pero lo trabó feo, ¿eh? Innecesario. Podía (y debía) ganarse la expulsión. Sacó una amarilla barata y también volvió a sacar la pelota de su arco. No debe perderse de vista que casi casi se hace expulsar por gusto lo que hubiera perjudicado más aún al equipo.

Barrera y la defensa abiertísima. (fuente: transmisión de CMD)

Luego de eso, Cristal volvió a salir y se quedó a fuera todo el resto del partido. CNI volvió a encontrar espacios y a asustar unas tres veces más pero o fallaron el remate o ya no se chocaron con Heredia para que les dé un penal más.

¿Te has dado cuenta que Cristal “salía” y no “atacaba”?

Y es que eso es lo que yo ví. Cristal tomaba el balón y lanzaba pelotazos para que alguien en alguna de las puntas lance el pelotazo buscando a un delantero que, ¡oh, fatalidad!, no estaba en su sitió porque él había sido uno de los que había bajado a recuperar el balón e iniciar la serie de pelotazos que terminaron en centro a cualquier lado. Y así, noventa minutos. ¡Ah! Claro, salvo los remates de fuera del área que ejecutaba Lobatón – el mejor de los cerveceros en un partido bajísimo del equipo – que algo más de peligro traían. En esas jugadas se agotó el recurso de Cristal. Meses de trabajo, una temporada llena de tiempos de paralización del campeonato en el que se podía trabajar sin prisas, días y días de charlas han logrado que Cristal juegue al pelotazo, al centro a ningún lado y al remate de fuera de parte del único habilidoso que tenemos. Para eso, hasta yo podía entrenar a Cristal.

Claro, me dirán, se ven relevos y variantes, cambios de punta y otras pamplinas. Pero de fútbol, nada. Incluso el gol. Un balón corrido por la punta izquierda, se baja para Lobatón quien lanza el pelotazo y encuentra, por vez única, a Alva que – por fin – dejó de fallarse goles. La verdad es que Cristal nuevamente dio un pobre espectáculo, y fue superado con justicia por un equipo que en la cancha hizo mucho menos que Cristal pero que mostró más actitud y mucho mayor criterio para ir al ataque. “Al ataque” y no simplemente “salir” como hace Cristal.

Alva con su primer cabezazo en el Descentralizado que se fue para adentro.(fuente: transmisión de CMD)

Ahora se viene un nuevo receso. Quince días en los que la selección va a ser el tema central de todo y en los que nuevamente Juan Reynoso podrá trabajar sin llamar la atención de nadie. Quince días en los que nuevamente el club cumplirá su labor y nos dirá que el equipo está conformado por once aviones que ya no saben qué hacer para jugar mejor. Y luego, claro, vendrá San Martín – nuestra bestia negra – y muy probablemente nos bajará a tierra de un mazazo marcando, ojalá, los últimos partidos de este triste y frustado primer paso de Juan Reynoso por Sporting Cristal.

Ojalá nomás y los que están más abajo no empiecen a sumar porque podemos terminar el campeonato con susto, ¿eh? Faltan nueve puntos por jugarse y los de abajo nos llevan siete. Ojalá se tropiecen ambos porque  nuestro fixture es bien complidado y el equipo de Juan Reynoso no parece estar para el trajín. San Martín, León y Huancayo. Tres equipos que en otro tiempo serían candidatos a ser goleados, hoy están peleando por algo y no van a tener el menor amparo en ganarnos. Y en complicarnos la existencia.

Gracias, Juan Reynoso, por una vergüenza más y por la angustia de estas tres fechas que viene.

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