Bueno es culantro, pero no tanto.

Bueno es culantro, pero no tanto.

Hincha celeste, yo soy un defensor de la profesionalidad de la gente. Defiendo la actuación de los profesionales (de todos los profesionales) así como su independencia y, por supuesto, su responsabilidad. Responsabilidad entendida como la obligación que cada profesional tiene de responder a las expectivas que están puestas en su labor y  aplicar todo su conocimiento y habilidad en la consecución de los mejores resultados posibles. Todo esto, entendido, dentro del ámbito “profesional”.

Pero creo que eso no incluye a que yo me meta a la vida “extra-profesional” del profesional.  Claro, siempre y cuando ésta no termine afectando aquella.

Pero, cuando alguien me trae una pregunta mas o menos así: “¿Porque la empresa esté yendo mal se deben eliminar, pongamos un ejemplo, los almuerzos de cumpleaños? ¿O la reunión de navidad? ¿O el brindis por el cumpleaños del gerente? ¿O la celebración por la semana de la empresa? ¿se debería prohibir que los trabajadores salgan a almorzar juntos? ¿Que se hagan amigos por facebook? ¿Que decidan irse a celebrar el cumpleaños de uno de ellos a una discoteca y se vacíen una botella de ron?” yo siempre voy a opinar que no.

Yo creo que no.

Es más, hay quienes dicen que cuando la empresa pasa momentos críticos es más recomendable aún que se den esas actividades por que termina siendo una forma de evitar que toda la organización se desmorone y todo se vaya al tacho.

Yo trabajo en una organización y suelo participar de sus actividades. Y hasta ahora nadie me ha dicho que soy un irresponsable. Bueno, por lo menos no por eso. :-P . Y estoy seguro que aún en el caso en que un tema me salga mal, nadie en la organización se va a molestar porque esa misma noche me fui a bailar con mi novia. Nadie espera que haga penitencia toda esa semana.

Entonces, si los trabajadores del club Sporting Cristal (así sean los administrativos o los jugadores) deciden realizar una actividad, yo no me voy a molestar. Que decidieron hacer una actividad mensual, a mi me tiene sin cuidado. Que se fueron a celebrar la despedida de soltero de un jugador, me da igual. Me da tan igual que si me contaras que alguno de ustedes decidió ir a la reunión que se organizó en la empresa por tal o cual motivo. Es irrelevante.

– ¡Pero Cristal esta mal en la temporada! – me dirán

¡Claro que esta mal en la temporada!  ¿Pero eso implica que todos los jugadores deben vivir un constante calvario y no dejar que ninguna gota de alegría llegue a sus vidas? Yo opino que no. Ahora, que si el jugador no lo quiere hacer es su decisión. Pero no voy a andar por la vida molestándome por que, por ejemplo, Carlos Lobatón decide vivir su vida “extra-profesional” con mucha alegría y optimismo a pesar del mal momento del equipo. Si lo veo almorzando rico en algún restaurante de moda no voy a ir a increparle nada, como tampoco lo haría si lo encuentro entrando al cine con su familia, o yendo a bailar con su esposa, o celebrando con sus amigos el cumpleaños de su primo. Por poner ejemplos varios, ¿eh?

Al contrario, bien por él.

– ¡Pero el caso de los jugadores es diferente! – me dirán

¿Y porqué es diferente preguntaré yo? ¿Acaso porque el no puede ir tomado a entrenar? Yo tampoco puedo ir tomado al trabajo. Mi rendimiento bajaría igual que el del jugador y en ambos casos es una falta de respeto. ¿Acaso porque maltrata su cuerpo que es, a fin de cuentas, su herramienta de trabajo? Bueno, entonces comparémoslo con un obrero. Él también trabaja con su cuerpo y su fuerza y si va borracho lo sancionan. Pero lo sancionan porque no debe ir así a trabajar no por otras cosas. ¿Y si la construcción está saliendo tarde y fea? ¿El obrero ya no debería celebrar el cumpleaños de su hija? ¿Debería estar triste y deprimido por que no mezcló bien el concreto y este no cuajó en el tiempo que debía? ¿Debería entonces olvidarse de celebrar su aniversario de bodas? ¿Y debería el capataz despedirlo si se entera que lo celebró a pesar que la obra está saliendo mala porque debía quedarse en su casa todo triste y deprimido? ¡Claro que no!

Yo pienso así.

Entonces, si el plantel de Sporting Cristal decidió salir una vez a la quincena, o a la semana, o al mes a hacer una reunión de camaradería, no me molesta. Por que yo creo que el hecho de que el equipo haya tenido una mala temporada no exige que todos estén tristes y se queden en su casa rezando el rosario como penitencia. Pedir lo contrario es ser inconsecuente con uno mismo y es que todos hemos tenido malos momentos y todos coincidimos que es una muestra de salud mental y  emocional no dejar que una mala racha te afecte al nivel personal y que no atines a hacer nada. Dejemos al plantel que “extra-profesionalmente” haga lo que le de la gana. Es su tiempo y su dinero, a nosotros no nos están debiendo nada en ese momento.

– ¡Que cuentan con el apoyo del técnico y los dirigentes! – se molestará más aún otro.

¡Mejor todavía! Eso demuestra que estamos ante un tema regular y controlado desde el inicio y no ante un exabrupto o un exceso de los jugadores. ¿Que la salida motivó que el entrenamiento empiece más tarde? Esta bien pues. Parte del entrenamiento es el descanso. Que cumplan su descanso y luego entrenan. Mas perjudicial es un entrenamiento con jugadores cansados.

A lo que voy es que me parece una actitud sumamente irrazonable que se pretenda que los jugadores sean monjes. No lo son y celebro que no lo sean. Igual sobre la idea de que el equipo no debe hacer nada por que esta 11°. Exiges que cumplan una penitencia como si estuviera mal que los jugadores tengan una vida fuera del fútbol.

Ahora, claro, todo esto no quita de que la exigencia en la parte “profesional” sea la máxima. El jugador puede hacer lo que quiera pero si no tiene el nivel futbolístico para responder en Sporting Cristal debe irse haya o no haya participado de la reunión.

Por eso yo critico a Reynoso: porque no me gusta el fútbol que quiere imponer, porque han pasado varios meses y veo un equipo demasiado débil, porque veo problemas crónicos que no se resuelven, porque trajo jugadores que no dan la talla. No por que impulse reuniones de camaradería en los jugadores. Para serte sincero, eso es algo que yo le aplaudo más bien.

(foto:elcomercio.pe)

Es bueno ser exigente con el plantel a nivel profesional. Pero no exageremos.

Fundador y director de "El Cristal con que te miro".

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