La Cancha: Sporting Cristal 0 – Inti Gas 0
En la previa de este partido nos preguntábamos si este equipo podría superar esos fantasmas que hacían que no pudieran obtener una regularidad positiva. Hoy vimos la respuesta en toda su dureza y contundencia: no. No puede.
En la crónica del partido contra Unión Comercio dijimos que este proyecto de Juan Reynoso está agotado. No prendió nunca, no genera resultados, no obtiene respuestas. Que debía irse. Hoy vimos la confirmación de eso: este proyecto no tiene en qué sostenerse y no hay motivo para insistir con el mismo. Si en su momento pedimos a Juan Reynoso que dé un paso al costado, hoy tendremos que decir que no sólo se pide sino que se exige y a esa exigencia se le suma el pedido a la dirigencia para que tome la decisión en ese sentido. Si Juan considera que no hay motivo para renunciar, la dirigencia debe considerar que sí hay mucho motivo para abortar este fallido proceso, prender todas las alarmas e iniciar un plan urgente de contingencia con la sola misión de evitar que Sporting Cristal pierda la poca diferencia que lo salva del descenso. Juan Reynoso debe irse y debe venir un técnico con experiencia en levantar equipos y con el sólo objetivo de salvarnos del descenso. Hoy por hoy no hay más, este equipo está muerto.
Fuera de esto, amigo celeste, estoy sinceramente cansado. Me he tomado casi un día para redactar esta crónica debido a que me invade una sensación de hartazgo. Estoy harto de lo que veo y de lo que me hacen sentir. Estoy harto de tener que sentarme y escribir lo mismo que ya he escrito tantas veces, de contarte lo que mis ojos han visto repetirse tanto en los últimos cuatro años.

El equipo muerto.
Ayer lo único que mostró Sporting Cristal fue que el triunfo en Cusco ha sido el único plan exitoso de todos los que se han planteado desde el banco y que muy dificilmente se le sume uno más. Que los equipos de Juan Reynoso están pensados para defenderse y sólo para eso. Que no saben qué hacer cuando les toca pasar la línea media del campo. Ayer Cristal se mostró con intenciones que sólo le duraron treinta minutos. Los restantes sesenta fueron más de lo que viene mostrando hace meses. Entonces todo lo que se habla desde La Florida relativa a los trabajos de táctica fija, de táctica defensiva, de táctica ofensiva, de competitividad, de comprensión de la idea del técnico, todo todo … todo es falso. Más allá de lo que los ojos optimistas – u obstinados – quieran ver, lo cierto es que Cristal no muestra nada. Ni siquiera defensa, te diré, por que Inti Gas, con toda su pobreza y tras pasar una semana en la que sólo entrenaron un día, casi nos gana ya que tuvo un tanto anulado y una pelota al palo. En Cristal lo mejor en ataque como en defensa fue Revoredo. En defensa no sorprende. En ataque sí y es que sus dos remates de fuera del área fueron lo mejor en juego. Pero, no te olvides, él es el central. ¡Lo mejor en ataque son los remates que ha hecho el central!
Y por eso resaltan más cosas que, si hubieran resultados, tendrían algún sustento o justificación pero que, en nuestra situación, tienen más un carácter de capricho infundado que un real método válido de trabajo. La famosa rotación, por ejemplo, que lo único que ha logrado es desanimar jugadores. ¿Sabes por qué no juegan Frezzotti y Rivera? Al parecer por que fueron claros en su oposición a la rotación. A ello hay que sumarle la obstinación en mantener fuera de esa rotación a jugadores que no sólo no han marcado la diferencia sino que no han llegado a mostrar absolutamente nada. Hoy no entró Ross pero si deambularon Alva – cuyo trajín por la banda matizado con errores técnicos ya no convence a nadie – y González Vigil que es mucho sudor y mucha carretilla pero no suma peso ofensivo. Pero, sobre todo, el hecho de que este equipo parece depender de limitadas opciones. Si se nubla Espinoza, ya no se hace nada, se hace que Advíncula corra por la banda cuando se ha visto que este moreno tiene grandes problemas para sacar un buen centro. Inclusive se desperdicia a jugadores haciendoles cubrir puestos que no son suyos como cuando se sacó a Yotúm de la banca – donde destaca – para ponerlo como 10 al medio donde se perdió entre las faltas y los pocos espacios que le dejaron los defensas visitantes.

Mira la banca: incluyen varios de los mejores jugadores del equipo. Justo en este partido que necesitábamos ganarlo de todas maneras.
Con el peso de esta apabullante realidad, creo que no hay que tener ninguna perspicacia especial para darse cuenta que lo que esperamos varios que sume Juan Reynoso en Cristal no llegó a darse mucho. Que vino a Cristal con sus títulos como respaldo pero acá no sólo no logró hacer prender su idea sino que colaboró terriblemente a que se pierda lo poco que se ha logrado. Para muestra un botón: se dice que el grupo está debilitado por la preferencia clara - no sólo al momento de alinear sino también cuando se entrena – por los jugadores que supuestamente lo respaldan y que, paradojicamente, le restan todo el sustento que podría necesitar.
Ya cuando el 0 a 0 se veía inminente, entró José Shoro. Este cambio que en otras circunstancias hubiera resultado irrelevante merece recordarse siempre. Te explico: yo no tengo nada contra Shoro, puede que sea una buena persona y que tenga un cariño genuino por estos colores. El tema es que usualmente uno espera que los refuerzos de Sporting Cristal sean personas que tienen algo que mostrar, algo que los auspicie. Inclusive decepciones como Murillo vinieron con algún palmarés que los respalde. Eso no pasa en este caso, José no tiene nada que mostrar y, por el contrario, mucho que demostrar.
Shoro ingresó a la cancha y la gente aplaudió e incluso hubo quienes corearon su nombre. Tan mal, pero tan mal está este equipo, que el ingreso de un jugador que – hace algunos años hubiera indignado a toda la hinchada – hoy simbolizó nuestra cuota de esperanza. Lastimosamente para él, no fue tarde para Shoro que a las justas si tocó un par de balones y no generó ningún peligro. Eso tampoco es que sea su culpa. Si los balones pasan por cualquier lado menos cerca suyo, ¿qué le podemos reclamar?.
El resultado 0 a 0 es, entonces, lo de menos. La contundencia de nuestra pobreza es lo importante. Esperemos, sinceramente espero, que los rumores que escuché en los pasillos del San Martín sean ciertos y que el tiempo de Juan Reynoso en Cristal ya haya terminado. O si no, en el caso que no fuera, ojalá que al igual que como pasó con Rivarola, sea Cobresol el que determine otra vez la salida del técnico de Sporting Cristal.
