El clamor popular

El clamor popular

La danza de refuerzos no ha dejado indiferente a nadie.

La llegada de Fito fue aceptada con un mohín de indiferencia. No ilusiona pero tampoco marcó un disgusto claro. La llegada de Rivas fue prácticamente opacada por la llegada de Ross y el efecto que ha despertado en la gente. Ross no sólo no ilusionó sino que desilusionó. La anunciada llegada del Lobo González Vigil, que a la hora undécima parece que ya no se hace, continuó y acentuó esa corriente de desilusión con los voceados refuerzos.

Finalmente la llegada de Alva si ha despertado un malestar constante en la hinchada. Alva, de un paso discreto por el club el 2001 y el 2002, tiene la antipatía de la hinchada no tanto por algo en especial que dijera o hiciera sino porque – si bien siempre ha sido un hombre que salió de la U – en los últimos años ha sido algo así como un referente de ese equipo. Resistencia, entonces, es claro que iba a encontrar y no creo que nadie espere que esa se llegue a levantar pronto, si es que se levantara alguna vez.

Los comentarios en todas las páginas son uniformes: descontento. La gente no está feliz con estos refuerzos y muchos ya vaticinan oscuros futuros para lo que queda de este campeonato. Están los que tienen fe de que la partida de Gianfranco le va a inyectar ánimo a este equipo yermo y tendremos una buena remontada que nos lleve a pelear una Libertadores o Sudamericana (hablemos de un tercer o cuarto puesto), están los que creen que la mejoría no va a ser tal y que, a lo más, subiremos a media tabla y, finalmente, están los que vaticinan la igualdad del tema y la lucha por la baja durante la segunda parte. Todo eso en base a los refuerzos que llegaron. Ante eso yo me pregunto: ¿podíamos esperar más?

De que esperábamos, no cabe duda. Todos vimos la posibilidad de este intermedio sirviera para dar pasos claros y contundentes. Anticipábamos purgas y contrataciones en todo nivel pero, al poco tiempo, nos dimos cuenta que nos mecieron. Y meciéndonos nos han tenido hasta ahora.

Algunos puntos.

1. Definitivamente hoy por hoy es más difícil traer jugadores a Sporting Cristal. Ya el año pasado recuerdo el tema del muchacho Albarracín que, ante una oferta directa de Sporting Cristal, prefirió quedarse en el Boys. Antes los llamabas y venían corriendo, hoy no. Y eso, por ejemplo, pasó con Roberto Merino que ante ofertas iguales prefirió irse a Aurich a jugar la Sudamericana que venir a Cristal a jugar la baja.

Ross y Rivas en su presentación (foto:sportingcristal.pe)

2. El intermedio no es un mercado abierto. Es falso si pensabas que se podía botar a todos y traer 22 jugadores nuevos. Fuera de la limitación de extranjeros (sólo se puede contratar seis al año, sin importar si te los quedas o no, y Cristal ya había contratado cinco) existe otro límite más y es que sólo puedes llevarte tres jugadores que hayan jugado la primera parte del año en otro equipo de primera. Osea, sólo tres y el resto tendrían que ser peruanos que repatrías o que subes desde la segunda. Difícil, ¿no?

Vista las contrataciones, de esos tres ya hemos contratado uno (Alva) y tendríamos posibilidad de jalarnos dos más de tres que estan voceados (González Vigil {1} , Vasquez y Álvarez) , siempre y cuando ellos quieran venir a Cristal, claro está.

Entonces, si tu querías que trajeran a Rodas, a Perea o a Alemanno. Estas fuera del enfoque. Con Fito se cerraron los extranjeros y hasta el 2012 sólo van a poder venir peruanos.

3. Hasta donde sé, la corporación ha igualado ofertas con otros clubes. A Merino se le ofreció exactamente lo mismo que le ofreció Aurich. Entonces algo de esfuerzo en ese campo hubo. El tema, al parecer, ya no sólo es de plata. Pero también es de plata. ¿A qué me refiero? A que si bien podemos ofrecerle un sueldo competitivo a un buen jugador no estamos como para pagar cláusulas de rescisión. En un inicio la posibilidad de que, por falta de pago, los jugadores de la U se vayan en desbande pareció un tema muy bueno para aprovechar pero … la U pagó nadie sabe de dónde y nos cortó esa posibilidad. Y con ello se cayeron los pedidos de Reynoso sobre Revoredo y Galliquio, por ejemplo.

Es decir, eso no es culpa del club. Era una eventualidad de la que, si se daba, podíamos sacar provecho. No se dio y no pudimos. Otra cosa es que Alva, por su propia gestión, resolvió su vínculo con la U. Ese no es el caso ni de Revoredo ni de Galliquio.

Entonces, si tu querías a un jugador con contrato vigente en otro club (como Espinoza del León) estamos un poco lejos porque Cristal podrá pagar sueldo pero no la cláusula de liberación de un jugador.

Más límites. No sólo tiene que ser peruano y máximo tres de los que juegan en primera sino que, además, tenía que estar libre o con la posibilidad de liberarse pronto.

¿Más dificil, no?

Ahora, viendo esa situación, a mi me parece que la opción de Reynoso ha sido la siguiente: jugársela por jugadores que él conoce, que le han respondido en algún momento o que puedan aplicarse al tipo de juego que quiere dar.

Y eso es lo que, en teoría, son Fito, Ross y – mal que nos pese – Alva. Los tres han sido jugadores que estuvieron con Reynoso y que en sus respectivas campañas fueron importantes en ese equipo y lograron el título con Reynoso. Y a ellos habría que sumarle a González Vigil que, si mal no recuerdo, estuvo en el Bolo el 2008 aunque no salió campeón con él, a Johann Vásquez que también puede venir y que fue campeón en la U luego de que el mismo Reynoso lo llevó tras tenerlo y campeonar en Bolo, y a Jesús Álvarez a quien también lo tuvo en Bolo (campeonando) y lo volvió a tener en Juan Aurich.

¿Todo encaja?

Yo creo que Juan Reynoso, consciente de la difícil situación, no ha querido arriesgarse y – tras encontrarse con un vestuario difícil como el que viene siendo Cristal en los últimos años – ha preferido rodearse de SU gente, muchachos que le respondieron, que le deben responder y que, en todo caso, se la van a jugar por él. Y eso coincide con una versión que escuché y que decía que la llegada de Roberto Merino era una prioridad de Cantuarias y no de Reynoso.

Tanto Ross (por frio) como Alva (por su pasado en Universitario y por los goles que ha sabido fallarse) no van a encontrar mucho apoyo espontáneo de la hinchada pero yo en ambos veo dos jugadores que saben, principalmente, desenvolverse en un nivel táctico y su utilidad para el equipo se tendría que ver no tanto en lo deslumbrante de su juego sino en la medida en que cumplan el trabajo táctico y de hormiga que Reynoso debe estar buscando.

Viéndolo en esta perspectiva, te diré que la situación no me parece tan mala. Claro, siempre y cuando se observe partiendo de un punto y es que, como ya habrás notado, mi posición hoy por hoy es apoyar a Juan Reynoso en su gestión.

En serio espero, de todo corazón, que sepa lo que está haciendo y las cosas le salgan bien.

Actualización:

1. Gonzalez Vigil entrenó hoy en La Florida con lo que se tiene que su pase a Sporting Cristal ya es un hecho.

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