La Cancha: Universidad San Martín 1 – Sporting Cristal 1

La Cancha: Universidad San Martín 1 – Sporting Cristal 1

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¿Recuerdan cuándo fue la última vez que logramos siquiera un punto frente a la San Martín?

Desde agosto del 2009 cuando, en el marco de la segunda ronda del Descentralizado logramos empatar 2 a 2 en un feísimo partido en el que San Martín quedó con 10 hombres.

Ahora, ¿recuerdan cuándo fue la última vez que le ganamos a la San Martín?

Fue en las primeras fechas del Clausura 2008 cuando le ganamos 1 a 0 con gol de Miguel Villalta.

Desde ese partido hemos jugado siete veces más con la San Martín y, sacando el empate del 2009, tenemos seis derrotas que incluyen el 0-4 que nos propinaron el año pasado en nuestro estadio.

Equipo de Sporting Cristal.

¿Han contado cuántas opciones de gol se falló ayer Cristal?

Yo puedo estar olvidándome de alguna (y equivocándome en otras) pero ayer conté ocho. ¿No me crees? Dos del Chino Ximénez, tres remates de Advíncula (dos sacado a las justas y un palo), dos más de Yotúm y otra más de Andy Pando. Opciones claras, ¿eh? Por que de las otras hubieron más.

¿Han contado cuantas veces llegó San Martín con real peligro al arco de Erick?

Puede que, por estar atrás del otro arco (el de la San Martín), se me esté escapando alguno pero yo no vi más de tres.

¿A que voy con esto?

A que este partido lo puedes tomar de dos formas:

a) Contento por que ayer Cristal mostró superioridad ante un rival al que, en los últimos años, apenas si le hemos hecho daño.

b) Molesto por que Cristal terminó regalando un empate en un partido que tenía para golearlo.

O te vas a la felicidad absoluta o te vas al drama total.

Frezzotti, el protagonista del partido.

Y claro, también existe una posición intermedia. Bueno, en realidad existen varias posiciones intermedias.

Esta es la mía:

1. Me alegra mucho, muchísimo, el partido que le vi ayer a Cristal. Me da la justa impresión de que cada semana estamos jugando mejor. Ayer fue una aplanadora que dejó sin reacción a un equipo como la San Martín. Ojo, no te dejes llevar por la tabla actual o la de hace dos semanas. La San Martín es el actual campeón y tiene básicamente el mismo equipo que el año pasado se fue de robo. El mismo equipo y el mismo entrenador. Viene de meterle cinco goles a Alianza Lima en esa misma cancha y de ganar en Piura. Es un equipo al que usualmente no sabemos cómo hacerle daño y que, en su corta historia, conoce más de victorias en contra nuestra que nosotros contra ellos.

Ese equipo chico es la estrella del fútbol peruano de hace unos años y ayer los desaparecimos.

2. Me gusta mucho que Cristal tenga, por fin, muestras de aquello que yo siempre clamé y que – desde mi punto de vista – son muestras de lo que se debe entender por fútbol bien jugado: variantes, velocidad, presión, articulaciones, ideas. Ya no somos el equipo que lanza pelotazo a las puntas y a ver qué pasa. A este Cristal de Reynoso – y lo repito por tercera semana consecutiva – se le ve JUGAR. Abre la cancha, se apoya en el mejor ubicado, articula pases, juega de memoria, tiene jugadas preparadas. Y si le sumas la actitud que se deja en la cancha por los principales jugadores (que incluso hace pasar desapercibida la poca contribución de jugadores como Sánchez que siguen sin sumar) entonces tienes un equipo (ojo, estoy hablando de un equipo, no de una colección de individualidades) que emociona.

Yotúm entró en reemplazo de Sánchez y tuvo un buen partido.

3. Ahora, es cierto que la principal debilidad de Cristal es que tiene un plantel muy corto. Cada fecha nos vamos dando cuenta que contamos con menos jugadores de los que necesitamos y que usualmente el reemplazo no tiene el mismo nivel que el reemplazado. ¿Ejemplos? Uf. Ya hemos visto que Espejo no es Frezzotti ni mucho menos Lobatón. Nos hemos convencido que Sánchez no es ni el Chorri, ni Loba ni Advincula ni Yotúm. Cosas así. El partido contra CNI nos daría a pensar que un “Cristal alterno” usualmente no suele tener el mismo rendimiento que el equipo titular de Cristal que es el que vimos ayer.

4. Los errores. En todo equipo que juega al fútbol siempre van a haber errores. El tema es que estos no te terminen pasando la cuenta al final. Y en el estado en que nos encontramos usualmente cada error nos termina pasando la cuenta. Ayer vimos una descordinación entre el arquero y la defensa cuando Frezzotti se lanzó apresuradamente a cubrir un remate que, sin mucho veneno, hubiera podido ser fácilmente conjurado por Erick. Pero esta descordinación descolocó al arquero y puso el baló a merced del santo Joel Sánchez que, con Erick desencajado, la definió clarita.

Ese es un error puntual y que puso a la San Martín, injustamente sobre el marcador.

El Extremo, presente.

Frezzotti, por su parte, logró subsanar en algo su error al anotar el empate de linda peinada, ocasionando el grito cervecero, la alegría de la gente que llegó hasta El Callao y la euforia de este cronista que, al borde la cancha, grité el gol como si lo hubiera marcado yo mismo.

4. La definición. ¡Ay, la definición! Este tema, más que sólo precupar, ya desespera. Ayer hemos podido golear a la San Martín tranquilamente. Si el marcador hubiera sido por tres o cuatro goles de diferencia nadie se hubiera quejado y es que la diferencia en la cancha era abrumadora. Pero no se pudo. Y esto excede al rendimiento de un sólo jugador. Si bien es cierto que hay rendimientos individuales que son bajos (El Chino Ximénez tuvo ayer un par de jugadas que, en el 2008, las concluía sin ningún problema), la verdad es que también jugadores que tuvieron muy buen partido (como Yotúm o Advíncula) tuvieron el arco cerrado. La falta de gol de Cristal ya no parece ser un tema de generar oportunidades o de errores de una sola persona.

Pero, si preguntas mi opinión, a mi me desespera porque los goles se pierden, los puntos se escapan y los partidos se pasan. Pero no ando “tan” preocupado. El juego que este equipo viene mostrando me permite ver las cosas con mas tranquilidad. En el fútbol usualmente el equipo que empieza jugando bien va a terminar encontrando la solución a estos problemas. El día que se abra el arco para Cristal, si seguimos jugando como hasta ahora y mostrando esa curva ascendente que tenemos desde que llegó Reynoso, va a volver la aplanadora cervecera.

El marcador igualado.

Pero, claro, acá hay que tener un tema en cabeza. Mi tranquilidad pasa, también, por el reconocimiento de un hecho fastidioso y es la convicción de que es altamente probable que este año 2011 se pase sin que logremos objetivos. Esta claro que los objetivos del proceso que estamos iniciando están apuntando más a lo que puede hacer Cristal el 2012 y ya no este año. Por eso hay tranquilidad, precisamente por que no hay apuro. Pero, claro, si vivieramos pensando que tenemos necesariamente que campeonar este año, la tranquilidad no existiría y ya estaríamos pidiendo la cabeza del mismo Reynoso.

Así que yo prefiero tomar las cosas con tranquilidad e ilusionarme con lo que, mejor trabajado y mejor reforzado, puede ofrecer el equipo de Juan Reynoso. Si he de quedarme este año con las manos vacías, no importará siempre y cuando eso sea una garantía de que el 2012 la historia será distinta. Así, prefiero cambiar la desesperación por una sudamericana 2011 por el ofrecimiento de un campeonato espectacular el 2012.

Juan Reynoso a paso seguro.

5. El miércoles viene León de Huánuco y, de pronto, se abre un temor. ¿Podrá este Cristal mostrar ese nivel siempre? Ojalá no pase lo mismo que en el partido contra CNI en el que el equipo no mostró el mismo empuje que mostró ante Aurich. El rival a vencer este miércoles, más allá del resultado ante León, es la posibilidad de demostrar que Cristal puede reeditar – en dos partidos seguidos – ese nivel y ese juego que mostró ante San Martín.

Si Cristal reedita estos partidos en los que a punta de buen juego y actitud termina empequeñeciendo al rival, los goles va a terminar viniendo solos. Mi deseo para este miércoles no es que se abra el arco, mi deseo es que el equipo vuelva a jugar como jugó ayer. Por añadidura el resto vendrá.

Mientras tanto, me quedaré viendo la transmisión del gol que me muestra atrás del arco de Farro saltando y gritando mi alegría por ser cervecero y poder vivir un gol de mi equipo al  lado de la cancha en la que esta jugando.

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