La Cancha: Sporting Cristal 2 – Unión Comercio 1

La Cancha: Sporting Cristal 2 – Unión Comercio 1

Por -
0 30

Algo debe haber en el camerino de Sporting Cristal.

Lo digo por que, salvo el partido en El Callao, los segundos tiempos son un remedo de lo que se puede esperar de este equipo. Vamos, no digo que los primeros tiempos sean espectaculares ni mucho menos pero lo cierto es que, tras mantener un partido controlado y, hasta cierto punto, bien jugado; de pronto todo se desvanece y nos vamos para abajo.

O para atrás.

Ya nos pasó ante Alianza y este sábado, nuevamente, el equipo dejó de presionar y le regaló la cancha al rival. Regalo que el visitante, que no es descortés, aprovecha y nos hace encararnos a nuestros más básicos temores. Así, con el partido 2 a 1 y con Unión Comercio atacando uno no podía evitar pensar qué terrible se pondría la semana si los sanmartinenses nos empataban. Mirabas a Rivarola y pensabas en lo mal que lo debía estar pasando y mezclabas eso con la bronca que da vernos defendiendo a mordiscos una ventaja que, según lo que se vio en el primer tiempo, debió ser más holgada.

Comercio venía con el cartel de peligroso. Ya se había comido una goleada pero venía de jugar bien en Chiclayo y nosotros tenemos ya la idea de que ningún punto es fácil. Comercio tenía todo lo que se necesita para complicarnos en nuestra propia cancha: experiencia y velocidad. Vegas, Ruiz, Olcese, Malingas y Chará ya saben lo que es jugar en primera división y muchos equipos con menos que eso nos han ganado en nuestra cancha. Así que el panorama se venía para luchar.

Pero de pronto nos dimos cuenta que Comercio era, más bien, un cuadro limitadito. Lento en defensa y previsible en la salida, no nos exigió. Y como no nos exigió, Cristal tuvo un poco más de libertad para intentar. E intentamos varias veces. En ese ida y vuelta destacaron Yotúm y Chávarri. Los dos, junto con un Lobatón aún intermitente, llevaron las riendas del partido y gestionaron dos goles. Primero Yotúm que lanza una cuchillada que se le pasa a Pando pero encuentra, por fin, a Ximénez y luego Chávarri que la recibe cruzada de Yosimar y define como los grandes. Cuando estos jugadores de Cristal se echan a jugar, pueden hacer cosas muy buenas.

Dos a cero y el marcador podía crecer. Podía ser una goleada de aquellas, noventeras. Pero no lo fue.

No te engañes, cervecero, Cristal no arrollaba en la cancha. Lo que pasa es que Comercio nos dejaba jugar y Cristal jugó, hasta donde le dejaron.

El segundo tiempo debió ser la continuación de este banquete. Comercio metió a su jale Merino – interesante jugador – y poco más. Nada que hiciera pensar que la historia pudiera cambiar. Pero el equipo ya no era el mismo. Cristal ya no atacaba. Advíncula, que entró por un golpeado Yotúm, era el único que intentaba y poco. El equipo se fue echando atrás y uno no entendía que había ordenado Rivarola. ¿Cuidar un dos a cero? ¿De locales? ¿Frente a un equipo que te dejaba jugar? En fin.

Los papeles se invirtieron y ahora fuimos nosotros quienes dejamos jugar a Comercio y Comercio jugó. A los tres minutos ya nos avisaban y pocos minutos después Malingas pondría el descuento. ¿Cristal? Cristal sacó a Pando e hizo ingresar a Espejo. Reforzábamos el mediocampo de contención. Luego, ante un Vílchez golpeado, tuvimos que renunciar a cualquier variante ofensiva con el Chorri y tuvimos que procurar el ingreso de Lojas.

Comercio agradeció el gesto y nos tuvo al susto hasta el final del partido en el que dos buenas atajadas del loco Delgado (como quien busca resarcirse del garrafal error que tuvo en el gol de Sullana el último partido) nos terminaron de salvar el partido. El pito de Arellano marcó la tranquilidad para los celestes que se fueron recordando al técnico.

Y yo hasta ahora no entiendo que es lo que pasa en el camerino de Cristal en los entretiempos.

Fundador y director de "El Cristal con que te miro".

SIN COMENTARIOS

Deja una respuesta


Para validar su comentario complete el captcha a continuación