La Cancha: Sporting Cristal 1 – Alianza Lima 1

La Cancha: Sporting Cristal 1 – Alianza Lima 1

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1. En el San Martín el único local es Sporting Cristal. En un estadio que agotó sus entradas, la presencia mayoritaria de gargantas celestes es algo que, de tanto repetirse, se está volviendo sana costumbre. La hinchada viene a apoyar a su equipo precisamente en estos partidos importantes.

La fiesta, entonces, estuvo en las tribunas del San Martín que nuevamente se mostraron repletas  y que dieron una fiesta fenomenal cuando Cristal salió a la cancha. Aplauso para esta institución tan grande y aplauso para esta hinchada seguidora que no necesita ni tragedias ni asientos pintados para mostrar su arraigo.

La hinchada siempre presente.

La hinchada siempre presente.

2. La victoria ante Boys puede resultar engañosa. No faltó el exceso de entusiasmo al ver en El Callao un equipo mejor parado que lo que usualmente presentamos en los últimos tiempos. Tampoco faltó aquel que, menospreciando al rival vencido, señaló que lo de la Celeste era más bien un espejismo y que poco o nada había cambiado.

Así, el público se dividía entre los que pensaban que Sporting Cristal tenía argumentos muy serios y valederos para darle vuelta a Alianza Lima y entre aquellos que pensaban que sea lo que sea que tuviéramos simplemente no nos alcanza para tanto.

Por eso es difícil mantener una línea para evaluar el trabajo del equipo el día de ayer. No va a faltar quien resalte lo bueno que hubo (el mismo Rivarola afirma estar muy contento por el rendimiento del equipo) y no va a faltar quien vea una total negatividad en cómo terminó este partido que tuvimos para ganarlo y no lo ganamos.

¿Qué posición tomo yo?

Bueno, uno es esclavo de sus palabras. Y yo había dicho hace escasas dos semanas que no veía nada destacable en este equipo y que, mis exigencias por el momento se iban a limitar a ver mejoras semana a semana. Ello con prescindencia del resultado que, anticipé dándomelas de adivino, iban a ser derrotas en su mayoría. Las impresiónes, no lo podemos negar, son muy diferentes entre lo que me dejó el Cristal que perdió contra Melgar que este Cristal que empató con Alianza Lima.

El equipo celeste

El equipo celeste: Erick, Espínola, Lojas, Rivera, Vílchez, Advíncula. Lojas, Casas, El Chorri, El Chino y Loba.

3. Pero, como hay que ser consecuentes, voy a tomar esa posición que mencioné hace dos semanas. Hay que ver si el equipo mejoró en virtud a sus presentaciones anteriores y ver si esas mejoras se mantuvieron. Ello, como ya lo mencioné, con prescindencia del resultado.

Y yo creo que el Sporting Cristal de ayer ha ratificado el buen avance que vimos la semana pasada ante Boys. A diferencia de su primer partido, Cristal salió a jugar en ambos tiempos con una idea fija y un orden establecido. Otra cosa es si la elección de esas ideas fue la mejor. Yo ví, te voy a ser sincero, un equipo que presta especial atención en no desordenarse, que quiere plegarse a una disciplina táctica como si fuera consciente que el camino más corto al descalabro es su propio desorden.

Y en ese orden algún criterio de juego automático. La línea de cuatro intentando pararse bien atrás, el mediocampo de contención que apoya y la salida larga y con cambios de cancha por los laterales. Por fin se puede decir que Cristal juega a algo. Y eso es una mejora en comparación de lo que vimos en los años anteriores. Mérito de Rivarola.

Rivarola antes del inicio del partido.

Rivarola antes del inicio del partido.

4. Sin embargo, no por jugar ordenado quiere decir que has jugado bien.

En efecto, el primer tiempo fue un sólo de Cristal. A punta de mantener el juego en el mediocampo (tirando un poco para jugar más en el campo de Alianza que en el nuestro) Cristal fue llevando el ritmo del partido. Un juego tranquilo y buscando más la precisión que la sorpresa hizo que empiecen a destacar jugadores celestes. Gran tiempo del Chorri Palacios, gran desempeño de Rivera, muy bueno lo de Advíncula – que va entendiendo que la idea no es llegar a la línea de fondo sino buscar el arco – y muy interesante lo de Chávarri.

Cristal mordía parejo en el medio y – ya sea mediante el toque entre Palacios y Lobatón o mediante la abertura a los costados donde estaban Advíncula y Chávarri – buscaba atacar rápido, llegar pronto al arco de Libman. El remate de fuera, el toque corto buscando habilitar a Ximénez o la búsqueda de la diagonal fueron las armas. ¿Alianza? un par de remates de fuera y nada más.

Y fue precisamente una jugada de esas las que dio el gol cervecero. Una salida rápida al costado para que llegue Chávarri, el muchacho que entra al área llevándose dos aliancistas y su remate pegado al primer palo. Justo donde el arquero bocón que tiene Alianza (bocón como si alguna vez hubiera ganado algo) jamás la vio. Gol, grito, celebración, ridiculización al rival y a sus meneítos, y total alegría cervecera. Cristal ganaba siendo más y jugando mejor. Alianza intentó atacar de ahí pero el final del primer tiempo estaba cerca y no tenían cómo ni por donde.

Ya a los dos minutos, Lobatón ponía peligro en el arco aliancista.

Ya a los dos minutos, Lobatón ponía peligro en el arco aliancista.

5. Les dije que Cristal juega intentando respetar la idea del técnico. Pero que no siempre la elección de estas ideas es la más feliz.  Y especialmente en este punto, ayer se equivocó Rivarola. Hay cosas que uno no puede negar. Alianza tiene individualidades más cuajadas que las nuestras y tiene un plantel más numeroso. Cuenta, entonces, con más variantes y era previsible que al final del encuentro puedan presionarnos e igualarnos.

Creo que eso fue lo que hizo que Rivarola mandara el equipo a defenderse muy atrás el segundo tiempo. Confiando en el desempeño que ha tenido la defensa en estos últimos dos partidos (que es superior a lo que hemos visto en años), el Tiburón echo el equipo atrás y planteó un segundo tiempo en el que esperaríamos y, posiblemente, iríamos al contragolpe aprovechando los espacios que dejarían los aliancistas.

Hasta ahí, todo muy bien. El problema, creo yo, fue que Cristal se defendió muy atrás. En efecto, Cristal no sólo cedió iniciativa sino que cedió terreno y, lo peor de todo, el balón. Ya en el primer tiempo habiámos mostrado que podíamos defendernos manteniendo la posesión del balón. Pero si se lo dejamos todo al rival, la cosa se pone color de hormiga. Y si no me creen, fíjense en el cambio que se hizo. Se sacó a un Chorri que dio todo lo que tenía para que ingrese un recién recuperado Tarek. Defensivo total.

Aún así, teníamos al frente un rival que vive más de lo que dicen las portadas que de lo que realmente puede hacer. Con el control del campo y el control de la cancha, fue poco lo que podían hacer.

Y es acá donde todo el planteamiento se cayó a raíz de la expulsión de Chávarri. Expulsión tonta por dónde se le mire y producto de una jugada en la que se eligió mal. Salía Cristal libre por derecha y Lobatón, en vez de adelantar para Advíncula, la cambia para Chávarri. Chávarri ya estaba adelante así que tuvo que regresar a recoger el balón y, en ese ida  y vuelta, ya le cayó un aliancista. Cobrar el tiro libre, empujarse y patear al visitante fue cosa de dos minutos. Chávarri cayó en el juego y se fue de la cancha perjudicando todo lo que habíamos construido en más de sesenta minutos de juego.

Pero, permítanme discrepar, yo creo que el problema para Cristal no empieza con la expulsión de Chávarri. El problema para Cristal empieza cuando Rivarola decide echar el equipo atrás y cederle la pelota a Alianza. O, si quieren, cuando ve que el equipo ya no maneja el balón y no hace lo necesario para reparar eso.

La salida del equipo y la recepción del Extremo.

La salida del equipo y la recepción del Extremo.

6. Carrillo arbitro mal.

Y lo vi mal porque dejó de pitar faltas claras a favor nuestro y porque pitó en exceso faltas a favor de Alianza. Tal vez sea producto de todos los dimes y diretes que hubieron en las últimas semanas pero yo vi un arbitraje que inclinó claramente la cancha a favor de Alianza Lima. Hubieron varias faltas a Advíncula y al Chino Ximénez que dejó pasar por alto y, como cereza, terminó cobrando un penal a favor de Alianza Lima que no fue tal.

Definitivamente si Carrillo no hubiera actuado tan mal, Cristal hubiera podido ganar. Pero, así como Rafael no fue la razón por la que perdimos contra Melgar, Carrillo no es la razón de que no hubieramos podido ganarle a Alianza.

Héroe y Villano: Diego Chávarri.

Héroe y Villano: Diego Chávarri.

7. ¿El Rival?

En las tres veces que Alianza ha venido al San Martín, siempre se ha tirado atrás. Incluso si ayer no les regalábamos la pelota, se hubieran mantenido atrás. Vinieron con todos los diarios reventándole cohetes al negrito ese que demostró en la Sub-20 de Perú que es  un congelador más grande que el Estadio Monumental. Ni bien hizo un gol y ya todos creen que es Pelé en una jugada a la que se pegan todos los diarios y, en especial, aquellos que reciben más consideración por parte del departamento de prensa de Sporting Cristal en detrimento de su propia gente.

Las portadas de ayer tenían a Carrillo por todos lados y estaban quienes los compararon con Pelé, con Farfán, con Waldir y demás. Pero … el negrito no tocó una y fue cambiado sin roche al mediotiempo. Eso es Alianza.

Por lo demás, luego del regalo de Carrillo y del buen penal pateado por Quinteros (que los aprendió a patear en La Florida, no digan que no) se fueron felices como si hubieran clasificado a cuartos de final de Copa Libertadores. Y, claro, si uno crece entre tanto muerto, tragedia y derrota, que te regalen un penal para que le puedas empatar a Sporting Cristal es para emborracharse.

Y es que la grandeza no se mide en cuanta gente se averguenza junto a tí de lo poco que tienes. La grandeza se mide en función de las cosas que te traen alegría. Si te alegras con poco, es que nunca fuiste grande. Creo que está clarísimo, no?

8. Al final el hincha se retiro fastidiado. A pesar que Cristal jugó un partido bueno (tomando en consideración lo que hemos visto en los últimos tiempos y los progresos que va dando este equipo 2011) el resultado no nos satisfizo. Cristal hizo mucho más para llevarse una merecida victoria. Que se nos haya escurrido de las manos responde a temas que no pueden dejarse de lado.

Por ejemplo:

a. Porque se está aplicando mucho es que nadie se da cuenta que Lojas no es marcador de punta. Ese experimento de Rivarola, que hasta ahora pasa piola, es una bomba de tiempo. Puede que alguna vez Lojas se equivoque y no va a faltar quien quiera sepultarlo. Lo cierto, amigo celeste, es que ese jugador ahí muestra que no tenemos variante para cubrir la punta derecha. Ojo con eso.

b. La aplicación de Lojas hace, precisamente, que Advíncula se tenga que esforzar mucho más. El moreno apoya en la marca ahí y además es responsable de la explosión del ataque cervecero. Hasta ahora va cumpliendo pero a un costo que es el perder sorpresa en sus subidas y que se canse más rápido que lo normal.

c. Yo tengo mucha fe en lo que pueden hacer Vílchez y Espínola. Partido a partido se van acomodando mejor y el paraguayo ya va agarrando confianza. Ayer sacó muchas pelotas gracias a ubicación. No es un muchachito ni será un central como el Rebosio del 99 pero – con lo que hemos tenido – creo que es la mejor dupla defensiva de los últimos años. Despues de la mejor Villalta – Rodríguez del 2003-2004 no hemos vuelto a tener confianza atrás. El problema acá, es que no tenemos quien los apoye o reemplace.

d. Palacios está para un tiempo. En ese tiempo, el Chorri puede jugar muy bien. Pero luego se va y no hay quien lo reemplace.

Cosas que hay que tener en cuenta para no cegarse. Definitivamente a este equipo le hacen falta, cuando menos, dos refuerzos. Un 10 y un lateral a mi punto de vista. Rivarola lo sabe, Cantuarias lo sabe. Veremos qué se hace.

Esta hinchada merece todo el aplauso y todo el respeto del club y los jugadores.

Esta hinchada merece todo el aplauso y todo el respeto del club y los jugadores.

9. Palacios merece todo el aplauso al igual que el argentino Rivera que debutó en partido dificil e hizo las cosas muy bien. Lo de Chávarri estuvo para hablar de él toda la semana. Cumplía en su posición y metió un golazo. Pero … se hizo expulsar.

Varios puntos ahí. Es el tercer expulsado en tres fechas de campeonato. Y lo peor, es el tercer expulsado por agresión. Tanto las expulsiones de Yotúm contra Melgar como la de Quina ante Boys fueron justas. Chávarri es la confirmación de esta regla. Algo hay que hacer, ¿no?

Me dicen, y yo les creo, que Chávarri tiene un carácter especial. Si es así, se necesita que los referentes lo ayuden y que entienda que no pueden sucederse estas cosas. El muchacho puede ser un crack pero estas cosas lo bajan.

Y uno termina decepcionándose aún más cuando, luego del partido y de su gravitación negativa en el desarrollo de este, lo ve declarando a la prensa con la sonrisa cachosa más sincera que he visto en años. Si Chávarri no se siente mal por cómo terminó este partido, ¿quien debería hacerlo?

Esa imagen del jugador declarando divertido a la prensa sobre la celebración del gol lo hace a uno preguntarse: ¿Le importa a este muchacho lo que acaba de pasar en la cancha? ¿Está tomando en serio su profesión y el club en el que está? ¿Tendrá algún respeto por sus compañeros y por la hinchada que lo viene a ver?

No basta saberse bueno, hay que serlo siempre y hay que respetar a tu club, a tu profesión y a tu gente. Esperemos que Diego vea más al Chorri y menos al espejo. Porque jugadores de ese camino ya hubieron y hoy están en provincias o en la banca. Y él está para más.

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