La Cancha: Sport Boys 0 – Sporting Cristal 1

La Cancha: Sport Boys 0 – Sporting Cristal 1

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¡Cómo mejoran las cosas cuando se hacen siguiendo una simple idea!

Y es que ayer en la remozada cancha del Miguel Grau se vio un Cristal que parece haber aprendido una lección de su última derrota. Lejos del equipo que hace agua por todos lados, se vio un equipo que jugó con una idea: buscar solidez atrás y salir rápido en contraataque.

Era previsible que Sport Boys iba a salir a buscar el partido. Habían varias razones para anticipar eso: la debilidad que mostró Cristal, su condición de local, el empuje de su gente, el nuevo goleador que dicen haber encontrado, su triunfo en Piura en la primera fecha. Era lógico y evidente que los rosados se iban para adelante y Cristal tenía que jugar contra eso.

Por eso no sorprendió que ellos se fueran con todo para adelante ni bien empezado el partido y sorprendió, más bien, la cuota extra de sacrificio que se vio en el equipo celeste (que ayer utilizó su camiseta azul marino con pantalones y medias blancas). Delgado en el arco, Quina por derecha, Vilchez y Espínola al centro, Lojas por izquierda, Casas y Espejo en una primera línea. Mas adelante Lobatón al medio, Chávarri por derecha y Advíncula por izquierda. Ximénez adelante, lanzado al sacrificio.

El once cervecero.

El once cervecero.

Esas dos líneas que paró Rivarola lograron detener el ímpetu de los rosados. No diremos que fue una noche impecable de la defensa – por que no lo fue – pero sí debemos reconocer que las ganas que les pusieron durante todo el partido hicieron que los errores y las desconcentraciones no lleguen a mayores. Elogiable, entonces, lo de Lojas – que cubrió la punta derecha con solvencia a pesar de que debe ser la primera vez que juega en esa posición y destacable lo de Casas que luchó mucho en el mediocampo mientras tuvo resto físico.

E interesante también las salidas rápidas que tuvo Cristal. La pelota recuperada era rápidamente jugada a Lobatón quien tocaba para alguno de los dos lados donde , o bien Advíncula o bien Chávarri, buscaban el cambio de cancha para abrir la defensa y ver si se podía servir a Ximénez. Un Chino que nuevamente no estuvo fino de cara al arco pero que apoyó en la defensa como sólo lo pueden hacer los jugadores que juegan para el equipo. Lo del Chino, si bien aún no marca, fue para el aplauso. Lo mejor en ese primer tiempo vino de un remate de Advíncula que – por fin – intentó una diagonal y sacó un remate que se fue al palo. La añadidura de Ximénez – adelantado – ya no tuvo sentido pero se llevó peligro al local creando una ocasión. Buena.

La expulsión de Quina – bien expulsado, si me preguntas – parecía que nos iba a complicar mucho la noche. Hasta ese momento, Cristal había mostrado que podía sacar adelante un partido duro. Nuestro arco no había pasado muchos apuros – gracias a ese sacrificio en defensa del que les hablo – y ya jugábamos con la desesperación de Sport Boys. Sin el jugador que marcaba la punta izquierda, Rivarola requirió mayor sacrificio de Advíncula que bajó a intentar cubrir esa punta. Diez minutos difíciles pero que no nos costaron caro porque el local ya estaba perdiendo los papeles y por que sus delanteros tuvieron una noche negra.

Cristal parado en la cancha para empezar el partido.

Cristal parado en la cancha para empezar el partido.

La expulsión de Gómez – claramente compensatoria – marcó el fin de esta etapa. Con 10 y frente a 10, Cristal pasó menos apuros y supo jugar más tranquilo.

El segundo tiempo fue una consecuencia lógica. Boys quiso volver a intentar pero Cristal ya había demostrado que podía manejarlo. Así, poco a poco, fuimos teniendo la pelota y aprovechando que el local no atinaba a nada. Se vieron los mejores minutos de Cristal. En el entretiempo, Rivarola atinó con la lectura del partido y el cambio. Con paridad de hombres sacó a Espejo – que aún sigue en deuda – e hizo ingresar a Cruz Cheng para acompañar al Chino. Cruz es un jugador rápido y habilidoso. A veces se le ve demasiado impetuoso cuando coje la pelota y se lanza adelante sin levantar la cabeza pero es un delantero que lleva peligro.

Así, hubo una de Ximénez y otra de Cruz – tapadón de Carranza este último – que requirieron intervención directa del arquero rosado. Hubo otro palo para un buen remate de Lobatón y la sensación de que Cristal estaba más cerca del gol que este Boys que había caído en la desesperación y la impresición.

La defensa se replanteó jugando con los tres que quedaban (Vílchez, Espínola y Lojas), mientras que Lobatón bajó a acompañar al Loquito Casas en la primera línea. Advíncula bajaba continuamente a apoyar la línea defensiva y Chávarri se quedó un poco más arriba. Partido, a mi vista, controlado y con un empate a 0 que lográbamos con bastante tesón y que no hubiera molestado mucho a nadie en el Rímac.

Pero la luz de la genialidad es así. Aparece cuando nadie lo espera. Cuando todos la menosprecian. Ya antes habia entrado Escalada – que sigue en deuda también – por un agotadísimo Chino Ximénez y sólo restaba un cambio. 88 minutos de partido y Rivarola decide lanzar al ídolo. Lobatón – que dejó todo en la cancha, manejó el partido a su antojo e hizo recordar al Lobatón de hace algunos años – salió dejando que su camiseta azul con el escudo celeste goteé su último sudor en el pasto del recinto chalaco y dejó lugar al ingreso de Roberto Palacios. El “Chorri”. El ídolo.

Algunos lo insultaron. “Viejo” le dijeron. En la radio alguno señalaba que era una falta de respeto del técnico meter al ídolo a jugar cinco minutos. Muchos dudaron que realmente llegue siquiera a tocar la pelota. Otros argumentaban cómo el Chorri sería más útil al equipo si entrara, por lo menos, los últimos treinta minutos. Eran más bien pocos – aunque no faltaron – quienes mostraban su fe y decían que el Chorri es de esos jugadores que puede resolverte el partido en  un toque.

Y, en el estadio chalaco que sabe más de descensos que de destello de estrellas, Roberto Palacios demostró que ha sido el mejor jugador peruano de los últimos 20 años. La segunda pelota que tocó la recibió de Chávarri en la posición que mejor conoce: justo al inicio del área grande. Con una calidad y una elasticidad que todos los defensores de Sport Boys de los últimos 70 años jamás podrían entender, la pisó, dió una media vuelta humillando a dos camisetas rosadas que lo rodeaban y, casi cayéndose, dejando que una tercera camiseta rosada pase de frente, sirvió a Escalada que, si algo tiene, es olfato goleador.

A los 91 minutos del partido, el grito vino de esa hinchada fiel que se apostó en la popular norte. Mil cerveceros que fueron hasta El Callao para alentar a este equipo y que se llevaban la alegría que los locales – con bandas de salsa y morenas salerosas – prepararon para nosotros. Qué buenos anfitriones.

La gente del Extremo Celeste presente en El Callao

La gente del Extremo Celeste presente en El Callao

Cristal no es equipazo ni esta cerca de serlo. Viendo el partido, uno observa que hubiera sido injusto y hasta dificil perderlo. Pero el resultado es lo de menos. Lo que se destaca es el cambio en la actitud del equipo. El uso de una idea de estrategia y su respeto por parte de un equipo. Lo importante ayer fue que Cristal haya jugado con una idea clara de lo que tenía que hacer. De esa manera, hasta el supuesto de perder el partido pierde gravedad. Si la fecha pasada exigíamos que este equipo tenía que mostrar avances partido a partido, que tenía que mejorar algo cada vez, alegra que lo haya hecho. Este equipo mostró estar algo mejor que el partido pasado y eso es bueno. Ahora falta que esa mejora no sea pasajera sino que se sume a lo ya obtenido. Que el próximo partido – en el que recibimos a Alianza en el San Martín – no sólo muestre lo que ya se vio ayer en El Callao sino que le sume algo más.

Esa es la única forma de que la hinchada se vuelva a reconciliar y a identificar con este equipo.

Yo no sé cómo piensa Rivarola y si él también considera de tiene mucho que demostrar para ganar un respeto a su capacidad como técnico. Tal vez sí, tal vez no. Pero ayer, a diferencia de hace una semana, mostró una buena lectura del partido y un planteamiento interesante. Eso también es bueno y merece destacarse.

Rivarola se retira en el entretiempo, seguramente sacando el planteamiento que nos daría el partido.

Rivarola se retira en el entretiempo, seguramente sacando el planteamiento que nos daría el partido.

Es bueno empezar a andar. Esperemos que no se detengan.

Fundador y director de "El Cristal con que te miro".

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