Salen y entran.

Salen y entran.

Así como Jorge Leiva, serían prestados Franco Navarro Jr. e Israel Tordoya. Caso distinto sería el de José Zamora quien estaría negociando la resolución amistosa de su contrato para regresar a CNI.

Así estan las cosas.

Ahora, ¿soy sólo yo o todos se están dando cuenta que quienes están saliendo son, precisamente, los refuerzos que llegaron a fin de año?

Los refuerzos, en enero, el día de su presentación oficial. Cuando todo era felicidad.

Los refuerzos, en enero, el día de su presentación oficial. Cuando todo era felicidad (foto:Prensa Sporting Cristal).

A contar: Villareal, Martínez, Leiva, Zamora, Tordoya y Navarro ya están en la congeladora, fuera o casi fuera de Cristal. Excepto el caso de Navarro (que ha sido goleador en reserva pero no ha tenido mucha oportunidad en el primer equipo), todos se fueron con un aroma inconfundible a bajo rendimiento.

De los que han llegado a inicios de año sólo quedan: Ximénez, Delgado, Advíncula y Valverde.

Una confirmación más que a inicios de año no sólo se compró barato sino que se compró mal.

¿La culpa?

Pues, para empezar, Rivera que sin decir nada se hizo traer jugadores que no eran lo que necesitaba o que no tenían las capacidades que se requería. En segundo lugar, Gustavo Zevallos que trajo jugadores que eran una apuesta a ciegas más que un real refuerzo.

¿A qué me refiero?

A que Tordoya nunca tuvo nivel para ser un real refuerzo de Sporting Cristal. Zamora llegó lesionado y sólo tenía un año en primera. Villarreal fue contratado entre gallos y medianoche sin un paso que lo avale. Sólo Leiva tenía una historia de goles que podía darle algún crédito y aún así fue cuestionado.

Eso no se llama bajo presupuesto, eso se llama contratar mal.

Y claro, detrás de Zevallos, la responsabilidad sube al Director Gerente (habla, Juan Carlos) que es el que termina aprobando todo aunque él diga, jure y rejure que no. La verdad es que muchas de las contrataciones se hacen a dedo suyo. Como, por ejemplo, la que se hará del próximo jefe de prensa que aún no ve humo blanco.

Y ahora, a pesar de que sale el Chino Rivera a decir que estamos misios y que no viene nadie más, me dicen que quieren volver a contratar a Prado para el 2011 y que se le ha ofrecido una inmejorable oferta. Eso sería ya vergonzoso. Es cierto que no tenemos laterales y que en tierra de ciegos el tuerto es rey y que Prado será pues algo así como el tuerto de los laterales. Pero, sinceramente, un jugador con la falta de compromiso que mostró Prado no puede volver a jugar en Sporting Cristal.

Osea, el mensaje sería este: Tú, jugador que vienes o que juegas en Cristal: no te esfuerces. No cuides tu profesión. Juega cuando quieras. Si quieres jugar mal, juega mal. Si la hinchada te critica, insúltalos. Si te molestan, ningunéalos. Porque, total, como somos un equipito de mierda y te necesitamos te vamos a perdonar todo. Si te insultan, te vamos a defender. Y si tienes que salir del equipo, no importa, luego de un año te vamos a ir a buscar y te vamos a subir el sueldo todavía.

Pero claro, cada vez queda más la sensación de que la decisión de su contratación no pasa por qué necesita el técnico, la condición actual del jugador o sus antecedentes o, por último, lo que pueda pensar la hinchada. Las contrataciones, aparentemente, las decide Juan Carlos según el concepto que puede él tener del jugador como persona (en buen cristiano: si es su amigo).  Y se acabó.

Osea que para el 2011, fácil regresa Maestri.

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