¿Que pensabas que podía pasar en este partido, celeste?
Las últimas presentaciones del equipo no me hacían ir al Monumental muy optimista y es que, vamos, venimos de casi una decena de partidos malos y nos estábamos enfrentando al puntero del campeonato, equipo que ya nos goleó en casa y que tenía argumentos suficientes para amargarnos la vida.
Pero, señores, esto es Sporting Cristal. Y si los jugadores no se dan cuenta de eso, tendremos que ser nosotros quienes se lo recordemos. Y Sporting Cristal es un grande – más allá del equipo chico que presentamos cada fecha – y un grande siempre puede – y debe – levantarse. Así que … dejé en la televisión a la Argentina clasificada y me fui al Monumental – que elefante flanco para tan frío – a ver a mi Cristal.

- El Extremo mando a este “representativo” al Monumental.
Rivera, agobiado por los lesionados (Lobatón, Valverde, Lojas) y por los suspendidos (Advíncula y Casas), lanzó a la cancha de este estadio que nunca se llena a un equipo nuevo. Un equipo lleno de jugadores que no son habituales.
Carvallo en el arco, Pérez regresó a la defensa e hizo dupla con Martínez (que a pesar de su bajo nivel era el único que estaba disponible). Reyes por izquierda y Cáncar por derecha cubrieron las bandas. Al medio la Chola regresaba al primer equipo e hizo dupla con Tordoya. Adelante el Chorri, Yotúm e Ísmodes intentaban servir al nuevamente solitario Chino Ximénez.
Lejos de lo que pensaba el más pesimista, San Martín no empezó a pasarnos por encima. Pero no era por que Cristal se mostraba sólido. Por el contrario, Cristal se vio como un equipo sumamente ligerito, de papel. Y San Martín nos regaló el balón por que sabía que somos inofensivos. Así, se limitó a esperar y se divirtió viéndonos complicarnos solos con el balón, sin atinar a hacer nada.
Una apretada al acelerador, les dio la diferencia y un blooper de esos que salen una vez cada quince años nos permitió empatar. Yotúm que centró mal y la pelota que se metió al arco de Butrón. Ese error no lo esperaba nadie y por eso el grito fue emocionado.
Pero de ahí, nada más. El segundo tiempo fue más de lo mismo entre San Martín que nos dejaba jugar sin sudar y que nos volvió a anotar con total tranquilidad. Si no nos fuimos goleados fue por que los albos no quisieron avergonzarnos más.

- El marcador final. Como quien dice: “la sacamos barata”.
Entonces, evaluemos, Cristal no jugó bien. La verdad es que el equipo que se presenta dista mucho de lo que se espera de un representativo bajopontino diera la impresión de que no se le puede pedir más. Pareciera que hubieramos jugado con el equipo de la reserva y eso, definitivamente, no está bien.
Ya habrá oportunidad de encontrar responsables. Por el momento, habrá que concentrarse en no perder los partidos ante rivales que son sensiblemente menos que nosotros. Este fin de semana recibimos a Boys y, ahí sí, no hay excusa.

El Chino Rivera tendrá que ver cómo ganarle a los rosados en casa.
