La Cancha: Sporting Cristal 2 – Inti Gas 1

El segundo tiempo de Cristal fue mejor que el primero. Inti Gas prácticamente no tocó el balón y las llegadas que tuvo fueron bien conjuradas por la defensa. Fueron 45 minutos en los que Cristal se dedicó a buscar el desnivel de todas las formas posibles. Hubieron trabas, eh? Al poco rato el cansancio se llevó al Chorri, quien perdió protagonismo en el juego, y por otro lado Malingas no aparecíó. Prado, por su parte, siguió demostrando que es más lo que pierde que lo que concreta y cada dos por tres mandaba un centro que tenía destino de malla, esas mallas que separan la tribuna de la cancha. A pesar de eso, Cristal siguió cargando y cuando el reloj decía que llevábamos jugados más de 30 minutos del segundo tiempo mientras el marcador seguía mostrando el empate 1 a 1, el Ciego decidió llamar a Maestri.

Faltaba un referente de área, debió pensar el Ciego. Maestri trotó desde el costado del campo donde calentaba  hacia la banca y una vez allí, empezó a sacarse el buzo y a enfundarse la celeste número 9. La gente, que esperaba el desnivel cervecero, no supo si silvar o aplaudir. En una de esas, se pensó, Maestri puede ser efectivamente la solución. Sobretodo en esos momentos cuando Hurtado, aún sentido del brazo, ya se estaba cansando y Malingas, bueno, Malingas era sólo un nombre en la lista de jugadores.

Cuando Maestri estaba ya sin el pantalón de buzo y con Oblitas dándole las indicaciones, Renzo Sheput nos regaló otro golazo. Se sacó un visitante y pateó de derecha, bombeadita, linda. Gol cervecero, carajo, y a celebrar. Oblitas celebró y recibió el abrazo de Sheput que corrió hacia la tribuna de occidente golpeándose el pecho. Diciendo que ahí estaba él y que el escudo que besaba era el rimense, aquel que es el único que incluye a la bandera nacional. Maestri, aún sentado en el banco, también gritó y aplaudió mientras a Sheput lo abrazaba el Chorri, Lobatón, Pérez y Hurtado y mientras la Guardia Extrema gritaba ¡Salud Sheput!

Oblitas dio algunas indicaciones, González pidió una botella de agua, y cuando Inti Gas empezó a  poner la pelota en el centro de la cancha para reiniciar el juego, Oblitas vió a Maestri y lo mandó de vuelta a calentar.  Un par de minutos despues, llamó a Reyes para que reemplaze a Yotúm que estaba siendo superado fácilmente.

El mediocampo de Cristal, durante tanto tiempo perdido, estuvo esta tarde en el lugar y a la hora que se le citó.

Cristal ganó un partido que supo controlar durante los 90 minutos. Con tranquilidad, aunque el marcador diga lo contrario. La única preocupación del hincha cervecero fue que los goles se tardaron en llegar. Pero todos teníamos la seguridad de que llegarían. Inti Gas jamás fue traba ni rival para este Sporting Cristal que inició la liguilla con pié derecho, buscando acercarse a los punteros.

Desde los primeros minutos del encuentro, el trámite del partido quedó claro. Sporting Cristal manejó la pelota y el equipo ayacuchano se dedicó a esperar. Era Cristal quien tenía el balón, quien lo jugaba, quien lo administraba con criterio – aunque algunas veces se recurrió innecesariamente al pelotazo – y quien dominaba el encuentro en todos los rincones de la cancha. El mismo esquema de siempre echó mano de Lojas en reemplazo del suspendido Villalta y adelante, sorprendiendo a todos los que pensaban que no iba a estar, el Vagón Hurtado fue la principal carta de gol.

Se buscó constantemente el desborde por los costados con Sheput y Palacios inspirados – aunque, como dijimos, hacia el final del partido el Chorri desapareció un poco, lo que es entendible considerando que viene del trajín de la Selección – y con Hurtado y Malingas ganosos. Los pases en diagonal, la búsqueda del hueco en la defensa, la recuperación rápida del balón, todo eso mostró que el mediocampo de Cristal – tantas veces ausente y flojo – hoy estaba sintonizadísimo. Fue precisamente un pase en Diagonal el que tomó Hurtado para sombrerear el balón y mandarlo al fondo. Se jugaban más de treinta minutos del primer tiempo y el gol, haciéndose esperar, llegó para alegría de los pocos que fuimos al San Martín.

Inti Gas llegó tres veces al arco de Heredia. Una de esas la embocó. Lojas se dejó ganar inocentemente una pelota y el delantero visitante definió bien. A Heredia lo habían vendido, no tuvo nada que hacer. Esa jugada marcó el fin del primer tiempo. Pero a pesar de esto la sensación era distinta. Distinta a aquellos partidos que ganábamos y terminamos perdiéndo. Hoy Cristal fue más que una jugada fortuita y sólo bastaba que no tenga un segundo tiempo horroroso para ganar el partido.

Y no lo tuvo. Tuvo el mejor segundo tiempo en varias fechas y por eso ganó. Y ganó bien. Pero lo mejor fue, definitivamente, su mediocampo.

Este resultado invita a soñar. ¿Soñar con qué? Pues con dar una liguillar respetable y volver a demostrar que los malos resultados no afectan la grandeza. Estamos muy lejos para pensar que aún jugando bien podríamos aspirar a obtener resultados. Uno nunca sabe, pero tampoco hay que vender cebo de culebra.

Por lo pronto que Cristal siga jugando así. Eso es lo importante.

Imagen: Peru.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>