La Cancha: Sporting Cristal 3 – Universidad San Martín 4

La Cancha: Sporting Cristal 3 – Universidad San Martín 4

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Dos titulares que no podían participar: Prado y Pérez. De estos dos sólo se iba a extrañar a Pérez.

Cristal venía de perder un partido ganado y se enfrentaba al bicampeón. El equipo reconocido como el que mejor juega en los últimos años y el primer equipo peruano que logra clasificar a segunda fase de Copa Libertadores luego de nosotros lo hiciéramos hace seis años.

La hinchada, a pesar de los desplantes de la dirigencia, el comando técnico y los idolos que no se encuentran, respondió como si este equipo estuviera en racha positiva.

Un equipo distinto, que mostró otro sistema y que mostró una mejor cara.

Heredia se mantuvo en el arco. En el fondo otros cuatro: Anchante que ocupó la banda izquierda, Villalta y González al centro y Cáncar en la derecha.  En el medio Casas y Lizarbe. En creación Lobatón y Sheput. Adelante Aliberti y Hurtado.

Y el funcionamiento del equipo dio para la ilusión. Casas y Lizarbe se complementaron bien y se consolidaron como el centro del equipo. Quitaban, cubrían y daban una salida limpia que Lobatón y Sheput intentaban clarificar. E intentamos e intentamos hasta que la logramos. El enésimo desborde de Lobatón por izquierda, éste que cede atrás al medio y Aliberti que empalma un bonito gol. Cristal jugaba bien, jugaba bonito y daba pie para la ilusión.

Pero … San Martín no es cualquier cosa. Tras el gol empezó a presionar y ahí se vio que Cristal es un equipo débil. Ya no pudimos atacar y Casas y Lizarbe tuvieron más problemas para contener al medio albo. Más ése no era el problema. El problema tuvo nombre propio: Cáncar.

Nervioso, impreciso y errático, el lateral no mostró nivel como para jugar en Cristal. Ya cuando atacábamos mandó varios centros deplorables y falló en varios pases pero cuando nos tuvimos que defender no sólo no cubría su banda sino que un mal pase suyo permitió que San Martín empatara.

Cáncar fue, en algún momento, un jugador promesa en Sport Boys. Luego hace dos años – en el primer amistoso de la temporada – sufrió una fractura de tibia y peroné que lo dejó sin actividad todo un año. El año pasado jugó poco en el plantel rosado que se fue a Segunda. Hoy está en Cristal y no da la talla. Juan Carlos, ¿qué le viste? ¿Acaso no había otro jugador que pueda asumir la banda derecha de Sporting Cristal? ¿Y los Ojeda?

Asi nos fuimos al descanso. Alguna esperanza había por que – hay que decirlo – el equipo mostraba otra actitud y eso permitía confiar. Más aún por que Oblitas decidió la salida de Cáncar y el ingreso de Fernández que no es la solución pero es un lateral de oficio y es infinitamente mejor que Cáncar.

Pero … (segundo “pero”) entramos distraídos. Al minuto, San Martín desniveló. Cristal no atinó a nada mientras el jugador albo entró con tranquilidad al área y definió ante un arco desprotegido.

Entonces, voy a ser sincero, me preparé con mucho dolor a ver cómo se iba a derrumbar este equipo. Y, contra mi propia profecía, vi lo que no pensé pero hacía tiempo que añoraba. Vi ganas. Vi bronca, vi furia, vi amor propio. Y aplaudí y grité y apoyé. Y aunque San Martín dejaba en claro que era un equipo más cuajado, Cristal empató luego de que Hurtado – que emboca una pero se falla seis – capitalizara bien un balón recuperado por Lobatón. Mal parada la defensa visitante e inútil la cobertura de Butrón. 2-2 y pensé que se venía la volteada.

Pero … (tercer “pero”) se vino lo peor. En dos minutos (otra vez los benditos dos minutos) San Martín nos encajó dos goles y todo se fue para abajo. 2-4 y la hinchada empezó a pedir la renuncia del técnico.

Oblitas había sacado a Casas – que hizo un buen partido – y entró a Palacios que conoció por primera vez en los 11 años que viste la camiseta celeste lo que se siente entrar al campo y ser pifiado. Tal vez, entonces, admiró a alguna otra hinchada que le perdone todos los desplantes.

Pero fue la salida de Casas – entendible en la idea de mandar el equipo adelante – lo que ocasionó el problema. Cristal perdió contención y San Martín encontró la posibilidad.

El descuento de Anchante tras un muy buen centro de Sheput nos dio esperanzas y hubiera podido ser si el palo no negaba ese cabezazo de Aliberti y si Hurtado no estaría empecinado en fallar más goles de los que convierte. ¡¡Que falta nos haces, Chino Ximénez!!

Y con ese 3-4 se acabó el partido. Hicimos pasar apuros al bicampeón y los pasamos también. Se perdió nuevamente un partido que no debía perderse pero se hizo ante un rival con oficio y mostrando algo que hacía un rato no se veía: vergüenza deportiva y amor propio.

Y el hincha lo sabe reconocer. González, Villalta, Anchante, Lobatón, Lizarbe, Sheput y Aliberti mostraron esa cólera, esas ganas de no perder y por eso recibieron los aplausos. Si jugaramos con esa furia todos los partidos, no habría drama.

Pero hay drama. ¿Por qué? Por que los errores que nos cuestan los partidos son puntuales y apuntan a un mismo lado. Hay que reconocer que los golpes de timón que dio Oblitas en los últimos partidos muestran una intención de revertir la situación y que, con un poco mas de suerte (o de trabajo), eso se lograría.

Pero también queda la impresión de que si esos golpes de timón no han dado aún resultados es por que el equipo está debil. Esta debil la defensa que no tiene salida por los laterales. Está debil el mediocampo que no alcanza la eficiencia en ninguna de sus funciones y está debil el ataque que pierde más de lo que efectiviza. Y ese plantel debil fue el que armaste tu, Juan Carlos.

Y no me digas que tenemos poco presupuesto por que no es así. Y aún si así fuera, si hicieras como el Chorri Palacios y verías cómo son las cosas por Ate – por citar un ejemplo -, verías que no es necesario tener refuerzos caros para tener un equipo equilibrado. Que en el mercado local habían refuerzos que sin ser caros podían armar un equipo interesante. Pero el equipo que has armado para este 2009 aún no termina de cuajar y eso es terrible cuando tienes 5 meses de trabajo con él y casi 3 años para conocer a la base.

Por que ya se jugó la tercera parte de la primera fase del campeonato y estamos a 8 puntos del primero. A este paso, en la segunda fase del campeonato no vamos a llegar ni a tentar Copa Sudamericana. Por que si el equipo levanta va a ser por que cambiaste el rumbo pero también, Juan Carlos, si no se levanta va a ser por que lo armaste mal. El presente y el futuro de Cristal son tu responsabilidad.

Y la vas a tener que asumir. Tarde o temprano.

1 Comentario

  1. Como decia antes Oblitas es un incapaz,ya deberia irse de una ves al igual que Palacios,hubieran traido otro 10 al igual que Lobaton que no deberia jugar de marcador el es un buen lanzador,y boten a Cancar,los Ojedas y otro mas que solo estan desperdiciando el dinero en vano…

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