¿Cómo puedo empezar esta crónica?
Y es que tengo varias impresiones sueltas en la cabeza que pugnan entre ellas para salir primero. Así que creo que lo mejor es ir sacándolas a medida que vayan saliendo en la idea – infundada probablemente – de que la primera en salir será la más importante.
Primera: Me gustó verte hoy, Sporting Cristal, contra lo que la prensa argentina – y algún sector de la peruana – quisieron dibujar yo te vi parado en la cancha del Estadio Unico de La Plata como un grande. Un equipo serio que fue al partido con una idea clara y demostró que podrá tener menos recursos que algún rival pero no menos personalidad y que, tal como debería ser siempre, para ganarnos hay que sudar el doble.
Segunda: Me jode terriblemente que nos hayan eliminado. En primer lugar por que la clasificación la tuvimos ahí, al alcance. Pero sobretodo por que, salvo los primeros 45′ del partido en Lima, este Estudiantes de La Plata – a pesar de tener mejores jugadores – no ha sido superior a nosotros. Demostrando quizá que el fútbol peruano está tan abajo por que no nos gusta ponerle orden y concentración a nuestra forma de jugar y que el fútbol argentino – salvo evidentes excepciones – es más un producto de Fox que un real cuco.
Tercera: La clasificación había que buscarla. A este Estudiantes había que atacarlo y buscar meterle un gol, que era posible. Los argentinos se pasaron toda la semana hablando de que Cristal era un equipo pobre, mediocre y sin recursos y que no tendrían problemas en ganarnos la serie. La realidad mostró que problemas tuvieron y que, siendo supuestamente tan superiores, les costó muchísimo trabajo doblegar a este equipo “débil”. La mediocridad en esta serie no fue celeste sino a bastones rojos por que los “supuestos” superiores fueron únicamente un equipo desesperado y que luego de encontrarse un gol se tiró atrás. De local y tirado atrás.
Cuarta: No puedes echarte atrás todo el partido. Si renuncias a ganar, lo más probable es que termines perdiendo. Oblitas no debió plantear esa situación ni permitir que eso suceda. Todo el segundo tiempo, Cristal renunció al ataque como una opción y lo dejó como una casualidad. El partido nos pasó factura. Pasó lo que era previsible que pase, que nos metan un gol y se tiren atrás y luego echemos de menos los minutos que quemamos esperanzados en un empate a cero. Bastaba un error para perderlo todo y eso, lamentablemente, fue lo que pasó.
Quinto: Una realidad es clara: el nivel del fútbol peruano es el más bajo de la zona. En esa idea, presentaciones como la del esportin llenan de orgullo por que a pesar de estar metidos en un medio lleno de mediocridad mostramos ser de un lote distinto. La camiseta celeste se va de otra copa pero lo hace con la cabeza en alto. Este resultado era previsible y por eso se hace aún más rescatable la forma en que se dió nuestra presentación. Ya quisieran otros poder salir como salimos nosotros.
El partido en sí no fue malo. Estudiantes salió a arrasar a Cristal pero encontró a una defensa celeste muy bien parada. Un Heredia que mostró serenidad y habilidad en lo suyo. Villalta y González estuvieron concentrados y fueron una muralla insalvable. Fernández y Reyes estuvieron bien pero no tanto como estuvieron en el partido de ida. Pérez mejoró notablemente y no arrugó nunca. Lo de Lizarbe fue importante mientras que Lobatón y Palacios – sobre todo el Chorri que luego de pintarles la cara acá en Lima fue el objeto de todas las marcas argentinas – sufrieron marcas implacables. La delantera hizo poco.

El primer tiempo Cristal atacó poquísimo pero se paró bien en la cancha y por eso el equipo local empezó a deseperarse. En el segundo el equipo se tiró atrás ingenuamente y eso fue lo que nos pasó factura. Si el local salió a atacar fue por que era local, no por que demostrara mucho más que Sporting Cristal.
Poco más que analizar. ¿Algo más? Si. El retorno de Maestri. La imagen tantas veces rechazada por la hinchada se vio en La Plata cuando, despues del gol del local, Maestri volvió a jugar defendiendo los colores que nunca debió maltratar.
Se sabía que la ventaja en Lima era poca. Se sabía que era muy probable que Estudiantes ganase su partido. Lo que no se sabía era que Cristal tenga una presentación tan elogiable. Y esa novedad es lo que, a pesar de la rabia, hace que te tenga que rendir aplausos de pie.

Gracias, Sporting Cristal, por esta nueva experiencia de copa y por demostrarnos que, a pesar que nuestro destino es el mismo que el de los demás equipos peruanos, somos diferentes por tesón y caracter. Exactamente aquello que otros no tienen.
Alineaciones:
Estudiantes: Andújar, Cellay, Alayes, De Sábato, Sánchez, Verón, Angelleri, Pérez, Fernández, Boselli y Salgueiro.
Cristal: Heredia, Villalta, González, Fernández, Reyes, Lizarbe, Pérez, Palacios, Lobatón, Hurtado y Aliberti
Imagen: Perú.com
