La Cancha: Sporting Cristal 3 – Alianza Atlético 1

La Cancha: Sporting Cristal 3 – Alianza Atlético 1

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El partido de ayer esta para ser muchas cosas. En primer lugar se presentaba como la oportunidad excelente para que el equipo pueda reencontrarse con su fútbol y con los resultados luego de la caída libre que significaron los últimos tres partidos (empate con Bolognesi, derrotas ante Universitario y Minero). También pudo ser el reencuentro con los días más felices de nuestra historia reciente cuando hace 14 años jugábamos en un estadio Nacional poblado por pocos incondicionales mientras en la cancha doblegábamos al que se nos pusieron al frente; también era el partido preciso para que los padres pueda llevar a sus hijos a conocer el estadio. Se prevía un partido tranquilo y feliz.

Y aunque por los números tal vez esas previsiones se terminaron cumpliendo la verdad es que este Cristal de hoy por hoy no dejó de dar una imágen muy pálida ante un Alianza Atlético que jugó entregado y que no significó en ningún momento un rival de jerarquía.

Pero ¿cuánto más se le podía exigir a un equipo que no recibió el apoyo de su gente? La asistencia al partido de ayer fue una de las más bajas que se recuerden y con ello toda la idea de que la hinchada celeste se había vuelto seguidora e incondicional se fue al rincón de los recuerdos. Ayer se encontraron en el San Martín un equipo desmotivado con una hinchada apática, lamentable. En este torneo celebramos varias veces que el triste epíteto de “pechos fríos” fue removido del plantel, pero sigue cayendo a pelo a la hinchada, la que no sigue, la exitista, la que no se compromete.

Mientras el equipo salía a la cancha, Fuerza Oriente no estaba.

La presencia del Extremo Celeste fue reducida.

Del partido es poco lo que se puede sacar. Alianza Atlético fue un equipo que se tiró atrás durante todo el partido y que sólo complicó las veces que Sporting Cristal le regalaba un balón por error. Se hizo clamorosa la falta de técnica del atacante colombiano Ruiz, lo que hace preguntarse cómo a alguien se le pudo ocurrir que el moreno podía ser jugador como para Sporting Cristal. De Cristal es más lo que hay para criticar que para saludar. En gran parte del partido la celeste no pudo encontrar la forma de cómo llegar con peligro al arco visitante. Los argumentos de Cristal se redujeron a los centros lanzados por Hernandez y Tejada, principalmente, que fueron bien descolgados por el arquero sullanense. De lo demás, poco. Y decíamos que hay bastante que criticar por que este equipo ha llevado jugando juntos un campeonato entero y no se puede entender cómo es que aún no se han generado los automatísmos básicos como para que se pueda encontrar la forma de enfrentar a un equipo cerrado atrás, que no ataca y que regala el campo.

Cristal dejó de hacer paredes, prescindió del remate de larga distancia durante el primer tiempo, se limitó a desbordar y sacar centros que jamás en los primeros 45′ hicieron daño alguno.

En el segundo tiempo, Oblitas mandó un delantero más y reemplazo a un bajísimo Lobatón, que luego del receso no volvió a mostrarse en su nivel, por Espejo y durante gran parte se vio más de lo mismo. Fue un contragolpe el que marcó el final de ese partido aburrido y el inicio de un mini-encuentro más entretenido que bien jugado.

Una pelota recuperada permitió que Ximénez pueda ingresar al área y ser trabado por la defensa visitante. El penal bien convertido por el uruguayo calentó los cánticos de la tribuna que ayer más se preocupó por insultar a Cominges que por alentar al equipo. El empate visitante llegó rápido y trajo recuerdos de tardes que pintaban felices y terminaron insípidas. Una vez más la eterna falta de recuperación de balón en Cristal  hizo que un habilidoso avance de Quina termine en el arco.

Pero Cristal, así sea un equipo extraviado, es más equipo que el visitante y su presión encontró destino de arco nuevamente. Un buen centro shot de Prado que superó a Cominges y a Ximénez encontró a Sánchez para marcar el desnivel. El partido nos dejaría un auténtico golazo de Ximénez quien midió bien el achique del portero sullanense y con toquecillo sutil marcó el tercero de Sporting Cristal, el espejísmo que hizo que las barras se vayan felices – cantando ingénua e incoherentemente que “ése es el Cristal que quieren ver” – y que sirve como para que el equipo vuelva a agarrar confianza antes de visitar a Alianza Lima la próxima fecha.

Pero, más allá del espejismo, no se puede soslayar el hecho evidente que este Cristal es un equipo que se muestra pobre, que tiene elementos que pueden dar mejor fútbol pero que ante partidos manejables se muestra más como un equipo partido, fracturado, que como un once ganador. Eso por más que Roberto Palacios se empecine en echarle la culpa de todo al pésimo árbitro Pacheco. Hace falta trabajo, trabajo y planificación. Y ahí, Juan Carlos, es donde se espera tu mano. Este proyecto ya tiene un año al manejo del equipo y la fase de “recuperación” luego de la crisis ya terminó. Ahora hay que volver a darse de cara con los objetivos que una institución como Sporting Cristal siempre debe tener.

Alineaciones:

Sporting Cristal: Heredia, Prado, Villalta, Ramos, Hernández, Lobatón (Espejo 51′), Razzotti, Palacios, Sánchez, Tejada (Cominges 52′) y Ximénez.

DT: Juan Carlos Oblitas.

Goles: Ximénez (70’p y 88′) y Sánchez (82′)

Amarillas: Tejada (38′), Ramos (40′) y Razzotti (43′).

Alianza Atlético: Rivera, Rojas, Quina, Plaza, Rodríguez (Doy 57′), Valdivieso, Ramírez (Colán74′), Casas, Bustamante (Soria 79′), Ruiz, Ascoy.

DT: Teddy Cardama.

Gol: Quina (73′)

Amarillas: Plaza (14′), Ascoy (43′), Doy (69′)

Roja: Ascoy (50′)

Estadio: San Martín de Porres.

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