Cristal 2007: Las causas de un fracaso.

Cristal 2007: Las causas de un fracaso.

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Ya pasada la resaca del fin del campeonato, queda claro que el único adjetivo con el que podemos calificar la campaña de este año que termina es: fracaso.

Sporting Cristal fracasó por que sus objetivos a principio de año eran a) pasar la etapa de prelibertadores; b) campeonar en algún torneo de medio año c) De haber final nacional, ganarla. No se consiguió ninguno. Luego de la eliminación en la copa, nuestros objetivos pasaron a ser exclusivamente locales. Terminamos décimos. En la mitad del año, el objetivo era campeonar en el clausura. A mitad de ese torneo, nuestro objetivo se redujo a mantener la categoría. Pero eso no es un objetivo para Cristal. Eso es un requisito, es una situación que se debe dar sí o sí. Cristal no debe llegar jamás a luchar por mantener su categoría. Es decir, más que conseguir un objetivo como afirmó nuestro técnico, nos limitamos a ratificar un requisito esencial de nuestros objetivos.

¿Responsabilidades? Las responsabilidades se pueden dividir en cuatro campos: Dirigentes, Cuerpo Técnico, Jugadores e Hinchada.

Dirigentes: La dirigencia de Sporting Cristal, limitada tal vez por un recorte presupuestal de parte de la corporación, entendió a inicios de temporada que bastaba la camiseta para jugar los primeros lugares. Por ello dejó de lado a un técnico que nos había dado un campeonato y que, posiblemente solicitaría un aumento de sus pretensiones, por un técnico que si bien mostró resultados en procesos largos, nunca mostró sus capacidades en manejo de equipos grandes. Se trajeron jugadores lesionados y de bajo perfil, mostrando un total desconocimiento del medio futbolístico. Eso es claro error de los gerentes deportivos que no deberían mantener ese puesto en el club.

La temporada empezó mal desde que la contratación de Sampaoli se hizo a escondidas, sacándole la vuelta a un Del Solar que, bien que mal, mostró un trabajo serio y coherente. La dirigencia de Sporting Cristal actuó como la dirigencia de Universitario, con engaños y silencios. Eso enrareció el ambiente en el plantel, los jugadores se sintieron incómodos y el técnico llegó con una fama de recomendado y doble cara lo que minó su trabajo ya que jamás sintonizó con sus jugadores. Cuando el enfrentamiento entre técnico y plantel se hizo evidente, la dirigencia defendió al técnico no reafirmando su autoridad ni confiando en su proceso sino fáltandole el respeto a los referentes. Esa falta de manejo de grupo terminó de matar el primer medio año de Cristal.

El único acierto dirigencial en esta temporada ha sido la decisión de contratar a un técnico como Oblitas, que gozaba de un gran consenso en la plantilla y la hinchada, y mantener el perfil bajo que les corresonde. Salvo Diego Rebagliatti que se limitó a realizar pequeños comentarios en las conferencias, dejamos de ver a los dirigentes complicando más un sanchochado que ellos mismos crearon al planear mal las cosas.

El último tema es que la dirigencia de Sporting Cristal es una dirigencia de mente estrecha ya que vive de espaldas a su hinchada. Y es que Cristal es grande por la gente que lo sigue, no por los dirigentes que están ahí por cuestiones de directorio más que de afición. Mientras la dirigencia no tenga en cuenta que a la hinchada hay que tenerla en cuenta, va a existir un divorcio que se va a manifestar en la indiferencia que campeó cuando aún el equipo no estaba comprometido con el descenso.

Comando Técnico: Sampaoli es un buen técnico. Conoce de estrategia y es obsesivo con el trabajo. Pero demostro carecer totalmente de manejo y conocimiento de grupo y de carecer de criterio para llegar a una institución y acercarse a un plantel y a una hinchada. La eliminación de la copa no le restó bonos por que el rival fue el poderoso América de México y era previsible la eliminación celeste. Pero cuando, al paso de los partidos, se fue haciendo evidente que Cristal no jugaba a nada, perdió confianza del plantel y la hinchada. Como dijimos antes, su llegada a Cristal en medio de rumores y sombras, minó su relación con el plantel y su poca llegada sumado al enfrentamiento a los referentes terminó por desenmascarar a un técnico que es ideal para equipos chicos en donde los jugadores no tienen otra opción que bajar la cabeza y aceptar lo que diga el DT.

Cristal es una plantilla uniforme pero, como todo equipo grande, es de un camarín caliente. Un técnico no puede enfrentarse a los referentes o esperar que todo el mundo le haga caso sin chistar sin esperar que alguno se le rebele. Por eso es que es necesario que el técnico tenga manejo de grupo. Sampaoli no lo tuvo. Jamás fue capaz de manejar y sintonizar con los jugadores y por ello sus largas jornadas de entrenamiento se hicieron improductivas. No supo hacer llegar su mensaje y nadie le tuvo el suficiente respeto como para creerle. Finalmente, el año demostró que su trabajo físico también fue deficiente. Muchos lesionados y el cansancio del equipo en las últimas fechas mostró que Sampaoli jamás fue un técnico para Cristal tanto por su propias carencias como por los errores de la directiva que lo trajo.

Su salida era inminente y la demoró en demasía causando un gran daño a la plantilla y al equipo ya que se perdieron puntos que nos complicaron después. Cuando la dirigencia lo apoyó amenazando con dar de baja a los referentes, Cristal se quebró. En el primer partido sin Sampaoli, Cristal ganó bien a la U. Pero el daño requirió 11 fechas para recuperar al equipo y la baja ya era una posibilidad.

Juan Carlos Oblitas hizo lo del libro, recuperó un plantel y buscó un equipo. Cuando el plantel se volvió a sentir cómodo y el equipo se encontró, empezamos la mejor racha del año, hasta que el plantel empezó a acusar los errores de la preparación física inicial.

Jugadores: El jugador de Cristal es un jugador engreído. Se acostumbra a vivir cómodamente y por ello se molesta cuando alguien amenaza con quitarle privilegios. Eso no es intrínsecamente malo pero, si esa molestia se traduce en tozudez y empieza a resquebrajar la solidez del equipo, tenemos un problema. Sin embargo, más allá del engreimiento que puede ser tolerable si es que el técnico sabe manejar el grupo, lo que no se puede permitir es el “aburguesamiento”, la indiferencia. Que no importe si el equipo gana o pierda mientras se sigan dando las comodidades. Que se haga oídos sordos a la hinchada mientras el equipo se va yendo a la baja. El grupo de jugadores debe ser capaz de ponerse el equipo al hombro y, si ni la dirigencia ni el técnico demuestran capacidad, ser ellos quienes eviten que su club se vaya rezagando.

En Cristal abundan los jugadores “indiferentes” que les da igual el resultado del partido, que no se fajan, que si el técnico los reprendo o los siente, boicotean al grupo y al partido. Esos jugadores no pueden ser parte de una plantilla de fútbol. El club se fue llenando de jugadores parásitos que sólo buscaban cobrar su sueldo un año y nada más.

La contratación de jugadores lesionados es un error de la dirigencia que los trae y del técnico que los pide. No es culpa del jugador el estar lesionado.

Los referentes (Jorge Soto y Luis Alberto Bonnet principalmente) no sintonizaron con el técnico y actuaron mal por que su disconformidad se tradujo en indiferencia. No asumieron su condición de líderes de una plantilla que les exigía ser claros y firmes en sus reparos pero jamás dar a entender a los demás jugadores que el plantel se puede dejar estar y que se puede comprometer la situación del club. Por muy disconformes que estuvieran, tenían que transmitir el mensaje que su capitanía les obligaba, que en Cristal hay que tener orgullo, para mantener las comodidades. Eso si es, cuando menos, no se le tiene cariño a la institución. Finalmente, sus respectivas lesiones los alejaron de la plantilla.

Por lo demás, la plantilla de Cristal no ha acusado problemas extradeportivos. En términos generales es una plantilla de profesionales. Pero algunos no tienen el nivel técnico como para estar en Cristal y otros no se encuentran totalmente comprometidos con la institución. Esos jugadores tienen que salir.

La llegada de Juan Carlos Oblitas calmó las aguas movidas en la plantilla y la llegada de Roberto Palacios como nuevo lider y cabeza de grupo así como la promoción de juveniles refrescó la plantilla cervecera, dándole un poco más de solidez para enfrentar los partidos complicados. Sin embargo, muchos jugadores han quedado en deuda y por ello es probable que salgan varios. El técnico pidió que se queden, principalmente, aquellos que estén identificados y comprometidos con la institución.

Hinchada: Se dice que a la hinchada hay que darle y no pedirle. Pero , como parte de esa hinchada, creemos nosotros que hay temas que no se pueden dejar de lado. Tal como señalamos en nuestra primera editorial, la hinchada de Cristal se dejó estar y se llenó también de indiferencia. Algo que aún seguimos viendo en los últimos partidos del equipo. La hinchada debe recordar que más que pedir, también debe dar. Y el pueblo celeste da muy poco. Cinco partidos a estadio lleno no pueden borrar en la memoria del hincha los otros 39 en que se dejó sólo al equipo y los hinchas cayeron también en la indiferencia. Es lamentable que tengamos que estar últimos o primeros para ir al estadio cuando se supone que tendríamos que seguir al equipo siempre.

Esperemos que las cosas vayan mejorando poco a poco pero hay muchas que no deben volver a repetirse jamás.

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1 Comentario

  1. Concuerdo contigo, aunque yo le daría mayor responsabilidad a la dirigencia, pues son ellos los que eligieron a los jugadores y cuerpo técnico.

    El grupo dirigencial que actualmente maneja a nuestro querido Sporting Cristal ha ido de tropiezo en tropiezo desde que se instaló, aquí les recuerdo unas cuantas perlas:

    -Para la temporada 2005, en la que el club celebraba sus gloriosos 50 años, armaron un equipo plagado de mediocridad. Recuerdo que a fines del 2004 Edgardo Bauza pidió una lista de refuerzos, a lo que la dirigencia no hizo caso y terminó trayendo a Sebastián Domínguez, el ecuatoriano Figueroa, Carlos Marzuck y Loverita Ramírez, es decir…..

    -Dejaron ir a jugadores emblemáticos de la institución, como Flavio Maestri o Martín Hidalgo a Alianza Lima. Este año casi pasa lo mismo con el “Chorri” Palacios, lo cual hubiera sido una verdadera catástrofe.

    -El jugador que marcaba la diferencia en el equipo y que prácticamente ganaba los partidos en el 2005-2006 era Sergio Leal. La dirigencia simplemente lo abandonó y se terminó yendo a la USMP. La salida de Leal es también una causa del fracaso del equipo este año, pues Cristal se había acostumbrado a jugar con él. No es coincidencia que apenas sale Leal, Cristal termina sexto en el campeonato Clausura 2006 a 10 puntos del líder y con 9 derrotas.

    -Este año se voceaban muchos refuerzos interesantes, pero finalmente se decidieron por los peores posibles, como ya mencionaron en el artículo. Los dirigentes confundieron el armado del equipo con ayuda social, pues Cominges, Rebosio y compañía estaban más rotos que los chilenos.

    -Tal parece que el año que se viene se repetirá la figura. Se decía que Jhonnier Montaño estaba a punto de arreglar con Cristal, pero los dirigentes han optado por el otrora “Pincel”: Renzo Sheput (que juega 1 partido bien y 4 malos). Los jugadores se van acabando y nuestros dirigentes siguen de brazos cruzados: Sawa (al que también botaron), Ross, Ramírez….

    Quiero pensar que los dirigentes tienen un par de “tapaditos”, pues de seguir así la situación veremos cómo los demás equipos se pelean el título en el 2008.

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